El Gobierno brasileño e iniciará "inmediatamente" los trámites para aplicar la ley de reciprocidad
El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado la imposición de un arancel del 25% a varios productos de Brasil, que entrarán en vigor la próxima semana, tras la conclusión de una investigación comercial iniciada hace un año bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
La Oficina del Representante de Comercio estadounidense (USTR) ha determinado que "ciertas medidas brasileñas relacionadas con el comercio digital y los servicios de pago electrónico; aranceles preferenciales injustos; injerencia en la lucha contra la corrupción; protección de la propiedad intelectual; acceso al mercado del etanol; y deforestación ilegal son irrazonables y perjudican o restringen el comercio de agricultores, trabajadores, innovadores y exportadores estadounidenses".
El nuevo gravamen se aplicará a la mayoría de las importaciones procedentes de Brasil, con exenciones para algunos bienes como la carne de vacuno, el zumo de naranja, las aeronaves y sus piezas, y los productos energéticos.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha aplaudido la medida, que responde a que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva no ha negociado "de buena fe" con Washington. "Que no haya confusión sobre el porqué: el presidente Lula y su gobierno no han negociado con Estados Unidos de buena fe. Sus políticas económicas son malas para los estadounidenses y malas para los brasileños. Durante el último año, Lula ha puesto su propio ego por delante de llegar a un acuerdo por el bienestar del pueblo brasileño, y estos aranceles son el precio por eso", ha publicado en su perfil de X.
De hecho, para el embajador y representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, estos aranceles buscan "proteger" los intereses económicos estadounidenses frente a las "prácticas comerciales desleales".
"Ya sea castigando a las empresas tecnológicas estadounidenses por negarse a censurar el discurso político, retrocediendo en la aplicación de la ley anticorrupción o permitiendo que los agricultores brasileños exploten tierras taladas ilegalmente para obtener ventaja sobre los agricultores estadounidenses, las prácticas comerciales desleales de Brasil han impedido que los trabajadores y productores estadounidenses accedan a este importante mercado con más de 210 millones de consumidores".
Es más, Greer ha defendido que las tarifas son "necesarias" para abordar estas "prácticas comerciales desleales y garantizar que los trabajadores y las empresas estadounidenses puedan competir en igualdad de condiciones. Las extensas negociaciones con Brasil durante el último año no han resuelto estos problemas, pero seguimos abiertos a continuar las negociaciones con Brasil para lograr los cambios necesarios a los problemas identificados en esta investigación".
Como respuesta, el Gobierno de Brasil ha comunicado que iniciará "inmediatamente" los trámites para aplicar la ley de reciprocidad y culpa de los aranceles a la familia del expresidente Jair Bolsonaro. Además, Lula ha señalado que "el día 15 de julio de 2026 pasará a la historia de las relaciones entre Brasil y EEUU como un hito lamentable".