BofA y Danske prevén una pausa del BCE esta semana, pero discrepan sobre el alcance de los recortes en 2025

"Será una reunión sin cambios, y la de septiembre será más interesante", señala Rubén Segura-Cayuela

Nieves Amigo
Bolsamania | 23 jul, 2025 06:00
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El economista jefe para Europa de BofA Merril Lynch, Rubén Segura-Cayuela.EUROPA PRESS

El Banco Central Europeo (BCE) celebra este jueves una reunión de política monetaria que, según Bank of America (BofA), traerá una pausa estratégica antes de reanudar los recortes en septiembre. La entidad financiera estadounidense mantiene su previsión de que el tipo de depósito alcanzará un mínimo del 1,50% a finales de 2025, tras bajadas de 25 puntos básicos en septiembre y diciembre.

Rubén Segura-Cayuela, economista jefe de BofA para Europa, resume el sentir del banco: “Será una reunión sin cambios, y la de septiembre será más interesante. No esperamos modificaciones en los tipos oficiales, solo pequeños ajustes en la comunicación”. Añade que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, probablemente tendrá que reconocer el aumento de riesgos macroeconómicos desde junio, aunque reafirmará que el BCE está en una buena posición para afrontar un entorno de creciente incertidumbre.

Lagarde probablemente tendrá que reconocer el aumento de riesgos macroeconómicos desde junio

El banco destaca que la presidenta del BCE insistirá en su enfoque de actuar reunión a reunión y evitar compromisos anticipados, en línea con el tono prudente observado en junio.

"La mayoría de los acontecimientos ocurridos desde junio apuntan a una mayor desinflación en el futuro, con un aumento de los riesgos de que la inflación se mantenga por debajo de los objetivos. Sin embargo, la falta de urgencia mostrada en junio, junto con la ausencia de sorpresas importantes en los datos de actividad o inflación, un estímulo fiscal alemán un poco más adelantado y la renovada incertidumbre, proporcionan la excusa perfecta para afirmar que el próximo ejercicio de previsión (septiembre) es el momento adecuado para tomar nuevas decisiones", señala Segura-Cayuela.

En este sentido, explica que en septiembre la situación será más "incómoda" y al BCE le resultará más difícil afirmar que se encuentran en una buena posición.

"Las nuevas previsiones tendrán dificultades para mantener la inflación en 2027 en el 2%, mientras que dudamos que la evolución del comercio sea mejor de lo que ya se estima en las previsiones del BCE. A falta de sorpresas importantes en los tipos reales o en la moneda, seguimos convencidos de que el BCE recortará los tipos en diciembre".

Con todo, desde BofA insisten en su opinión de que el BCE realizará al menos dos recortes más este año. La razón de su previsión es que los riesgos siguen siendo claramente asimétricos, aunque solo sea por la asimetría de los riesgos en torno a los escenarios arancelarios antes de agosto.

"Las previsiones del BCE asumen unos aranceles estadounidenses sobre la UE del 10%. Probablemente, a estas alturas, se trate de un límite inferior; el escenario base es claramente también el mejor. Si acabamos con aranceles no muy lejos del 20%, podríamos ver fácilmente al menos una bajada más".

DANSKE PREVÉ UNA ÚNICA BAJADA MÁS EN SEPTIEMBRE

Por su parte, Danske Bank también espera que el BCE mantenga el tipo de depósito en el 2,00% este jueves, en línea con el consenso del mercado. Sin embargo, su previsión difiere de la de BofA en cuanto al recorrido de los recortes: el banco danés anticipa solo una última bajada en septiembre hasta el 1,75%, después de la cual el tipo se mantendría estable, salvo que haya shocks importantes.

El resultado de las negociaciones arancelarias será clave para la política monetaria

En su análisis, Danske destaca que la comunicación del BCE desde la reunión de junio ha sido "muy unánime", con varios miembros señalando que el BCE está en una “buena posición” y que el umbral para un nuevo recorte es “muy alto”. Aunque reconoce que hay riesgos a la baja para la inflación, considera que los datos recientes han sido ligeramente restrictivos (hawkish): la inflación general de junio repuntó al 2,0% por efecto base, la inflación subyacente se mantuvo en el 2,3%, y tanto la producción industrial como el índice ZEW sorprendieron al alza.

Danske cree que el resultado de las negociaciones arancelarias será clave para la política monetaria.

"Unos aranceles superiores al 10% sobre la UE se alejarían del escenario base del BCE. Recientemente, el riesgo de que se apliquen aranceles del 30% ha aumentado, lo que justificaría una mayor relajación. Esperamos que la incertidumbre comercial lleve a Lagarde a reiterar que el BCE depende de los datos, sin comprometerse ni cerrar la puerta a un recorte en septiembre mientras se espera más información".

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