El nuevo contrato televisivo ha revolucionado las finanzas de la competición
Carlos Rodríguez / Alberto Sanz
Se encienden las luces del pabellón. Los aficionados acuden en masa bien uniformados para la cita. Suenan los primeros botes de balón y el chirrido de las zapatillas sobre el parqué. Comienza una nueva temporada de la National Basketball Association. Arranca, como señalaría Andrés Montes, “el curso baloncestístico 2016/2017 de la NBA”.