Esto ocasionó que el actor se motivara de forma exagerada para disimular su felicidad ante el que creía su premio
Mark Ruffalo, fue victima de su propio nombre ya que el actor ya se creía ganador del gran premio cinematográfico cuando realmente el premiado era Mark Rylance, Ruffalo escuchó su nombre a la hora de nombrar el ganador, pero ese pequeño segundo entre el nombre y el apellido le jugó una mala pasada.