Rebotes aparte, la debilidad del metal precioso no puede ser mayor.
Rebotes aparte, la debilidad del metal precioso no puede ser mayor.
Este sigue coqueteando con la zona de soporte de los 1.210 dólares, aunque a sabiendas de que podemos tener dilataciones en los precios ponemos los 1.200 dólares como zona de soporte última.
Aquella que, de ser perforada a la baja, sobre todo si lo hace en periodo semanal, nos estaría dejando la puerta abierta a que el precio del oro termine restando la totalidad del último impulso alcista. O lo que es lo mismo de volver a los mínimos de finales de 2016 en los 1.122 dólares. Pero en la medida en que no se confirme la perforación de dicho soporte a cierre de un viernes lo cierto es que la posibilidad de iniciar un importante rebote estará ahí.
