Este índice se mueve de forma inversa a las bolsas, es decir, sube cuando la renta variable baja
Desde finales de junio, tras el “cisne negro” del Brexit, tenemos al índice del miedo triangulando. O lo que es lo mismo, construyendo impecables máximos decrecientes y mínimos crecientes. Y sobre unos niveles de precio históricamente bajos, algo que siempre inquieta más.