JP Morgan apuesta por el sector eléctrico europeo pese la incertidumbre en Irán

Considera que la revalorización de estas compañías no ha acabado

Álvaro Estévez
Bolsamania | 03 abr, 2026 06:00
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Aerogeneradores.RWE - Archivo

La crisis de Irán ha puesto boca arriba a los mercados. Los titulares sobre la guerra en la región, así como los vaivenes en el mercado del petróleo, han ido dando forma durante el último mes a las bolsas. Pese a la incertidumbre que todavía impera en el mercado y la poca certeza de que el conflicto pueda terminar en el corto plazo, los analistas de JP Morgan creen que el sector eléctrico europeo es uno al que merece prestar atención en los próximos meses.

RWE
57,480
  • -0,59%-0,34
  • Max: 57,82
  • Min: 57,06
  • Volume: -
  • MM 200 : 49,62
18:30 06/07/26
ENGIE
27,210
  • -1,88%-0,52
  • Max: 27,78
  • Min: 27,18
  • Volume: -
  • MM 200 : 23,47
17:55 06/07/26
SSE
24,730
  • -1,36%-0,34
  • Max: 25,08
  • Min: 24,56
  • Volume: -
  • MM 200 : 2.304,81
17:35 06/07/26
CENTRICA
1,700
  • -1,76%-0,03
  • Max: 1,73
  • Min: 1,70
  • Volume: -
  • MM 200 : 182,89
17:35 06/07/26

Según un reciente informe, la firma neoyorquina fundamenta su optimismo en tres factores: la publicación de nuevos planes estratégicos; el impulso "estructural" en los precios de gas y electricidad a corto y medio plazo; y una revalorización del sector impulsado por el movimiento hacia valores defensivos, el llamado efecto HALO.

XTB define el efecto HALO como un fenómeno de rotación sectorial donde los inversores comienzan a premiar empresas cuyos activos físicos —plantas, redes, infraestructuras, concesiones, reservas naturales— generan un "aura" de estabilidad y durabilidad. "No se trata simplemente de empresas tradicionales. Se trata de negocios difíciles de replicar, con altas barreras de entrada, con activos costosos y estratégicos y menos expuestos a la obsolescencia acelerada. En momentos de incertidumbre tecnológica o de transición económica, estos atributos adquieren un valor diferencial", apuntan.

Esto se debe, según JP Morgan, a que los temores del mercado en torno a la obsolescencia por la inteligencia artificial (IA) desplazan la atención hacia sectores con activos físicos intensivos. Ello, a pesar de que el sector ha experimentado una revalorización en los últimos 12 meses, inicialmente impulsada como recuperación hacia valoraciones históricas, pero que "ahora permite una prima frente a los múltiplos relativos históricos".

"Desde una perspectiva fundamental, nada cambia en nuestra forma de analizar las inversiones en el sector; sin embargo, esto pone de manifiesto que el mercado está dispuesto a aplicar primas de valoración a los activos regulados y bajo contrato, además de los vientos a favor del crecimiento derivados del contexto de materias primas", señalan desde el gigante bancario norteamericano.

Y es que, según JP Morgan, el sostenido incremento en los precios de las materias primas generará "nuevo potencial alcista" en los beneficios de las empresas que cubren, lo que debería impulsar una mayor rentabilidad diferencial incluso tras registrar un rendimiento un 5% superior respecto a su índice de referencia. Anteriormente, estos analistas eran cautos a partir del segundo trimestre debido a los vientos en contra en los precios de las materias primas derivados de los riesgos de sobreoferta de gas natural licuado (GNL), que "claramente han dejado de ser una preocupación". Es importante destacar que los futuros TTF para 2028 están aproximadamente un 28% por encima de los niveles previos a la guerra.

"Creemos que la guerra sigue poniendo de relieve el atractivo inversor de la generación eléctrica a coste fijo, no expuesta a los más volátiles mercados del petróleo y el gas (incluyendo renovables, nuclear e hidráulica). Esto hace que el sector resulte relativamente atractivo como opción defensiva con un crecimiento a largo plazo resiliente frente a los riesgos de estanflación, con la defensividad frente a la disrupción de la IA como elemento adicional", añaden.

No obstante, la firma sigue recomendando cierta prudencia ante lo que denomina como "reacciones excesivamente optimistas", ya que el esperado incremento de los tipos de interés debería ser perjudicial para los activos que no pueden trasladar la mayor inflación y los mayores costes de financiación en su marco regulatorio. Dentro de su cobertura, esto aplica especialmente a las renovables ya contratadas a largo plazo y a algunas redes (por ejemplo, las redes españolas, donde se ha fijado una rentabilidad nominal fija para un período de seis años).

Así, a corto plazo, JP Morgan cree que los grupos integrados ibéricos —Iberdrola, Endesa y EDP— se beneficiarán de mayores márgenes gracias a unos volúmenes hidráulicos récord. A medio plazo, en cambio, esperan que las 'utilities' verticalmente integradas se beneficien de una prima más elevada para asegurar suministros a precio fijo, y que las renovables se beneficien de un mayor apetito por fuentes de generación autóctonas y por los acuerdos de suministro de energía (PPA) a largo plazo. Ambas tendencias, explica, deberían sustentar unas expectativas de crecimiento más elevadas para las 'utilities' europeas.

LAS APUESTAS DE JP MORGAN

En este contexto, las dos principales opciones de JP Morgan son RWE (65 euros, 'sobreponderar') y SSE (2.925 peniques, 'sobreponderar'), para las que ve un potencial alcista superior al 10% en ambos casos.

Sobre la primera, estos expertos consideran que la reciente actualización estratégica de la compañía germana proporcionó visibilidad suficiente hasta 2031 gracias a un plan de inversión de 35.000 millones de euros en generación renovable y flexible. Ello, calculan, será capaz de sustentar un crecimiento anual compuesto (CAGR) del beneficio por acción (BPA) del 12%, por encima de la media del sector, en este período de cinco años.

"Con capacidad incremental en regiones atractivas como EEUU, Reino Unido y Alemania, la compañía ha reducido significativamente su exposición a las materias primas, al tiempo que se beneficia en 2026 y 2027 de los picos de precios y, a más largo plazo, de un posible entorno de precios eléctricos estructuralmente más elevados", explica este equipo de analistas.

En cuanto a la británica SSE, JP Morgan pone en valor la transformación de la compañía hacia una firma centrada predominantemente en redes y con unos múltiplos de valoración "que siguen sin parecer exigentes". "El crecimiento en renovables, particularmente con atractivos contratos por diferencias (CfD), ofrece oportunidades adicionales para mejorar un caso base ya de por sí atractivo", apunta.

Dentro de su cobertura, Engie (31,5 euros, 'sobreponderar') es otro de los nombres que también destacan sobre el resto. Estos estrategas creen que la adquisición de UKPN supone "un cambio de paradigma", ya que permite a la cotizada francesa "pivotar hacia las redes eléctricas en una sola operación sobre un activo de alta calidad (minimizando los riesgos de disrupción para la gestión), a un precio razonable y creando una división integrada de redes de gas y electricidad que debería autofinanciarse y generar un crecimiento sostenible a medio plazo".

"Esto es, en nuestra opinión, un claro catalizador para una mayor revalorización del múltiplo del grupo Engie a lo largo de los próximos años, a medida que los beneficios ganan en predictibilidad y la estrategia enfrenta riesgos de fusiones y adquisiciones significativamente menores", explican desde JP Morgan.

Centrica Energy (245 peniques, 'sobreponderar') es otro de los valores preferidos del gigante bancario en el sector. En su opinión, varios negocios de la cartera de la compañía están "en disposición de beneficiarse" del contexto actual, entre ellos la nuclear, la exploración y producción (E&P), la comercialización de energía y el almacenamiento de gas.

"Aunque nuestras cifras revisadas siguen estando un 10% por debajo del consenso para el ejercicio 2026, lo atribuimos a una distribución más concentrada en el tiempo inicial de los costes de transformación, cuyos beneficios asociados sustentan nuestras estimaciones para los ejercicios 2028 y 2030, que se sitúan respectivamente un 9% y un 6% por encima del consenso", concluye JP Morgan.

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