Salvamento Marítimo denuncia que el Gobierno "no quiere que el Aita Mari esté en el Mediterráneo en periodo electoral"
La ONG insiste en que el buque tiene todos los permisos y lamenta que van a "hacer todo lo posible para impedir" que salga del puerto
SAN SEBASTIÁN, 25 (EUROPA PRESS)
Salvamento Maritimo Humanitario (SMH) ha denunciado que el Gobierno español está "utilizando toda la fuerza ejecutiva del poder" y se "emplea a fondo para ahogar toda la solidaridad de la sociedad hacia los más desfavorecidos, ahogando así también a miles de personas en el Mediterráneo". A su juicio, el Ejecutivo en funciones de Pedro Sánchez "no quiere que el Aita Mari esté en el Mediterráneo en periodo electoral" y va a "hacer todo lo posible para impedir" que el buque salga del puerto.
En una rueda de prensa en San Sebastián, el portavoz de SMH Iñigo Mijangos ha explicado que el pasado viernes el director general de Marina Mercante (DGMM) solicitó más información sobre las intenciones de la ONG, "dando a entender que nuestra petición de despacho a Licata (Sicilia) para hacer ayuda humanitaria, tenía un propósito distinto al declarado".
En esa línea, ha denunciado que la Autoridad Marítima "ha tardado siete días laborables en hacer esta petición y lo ha hecho un viernes a las 13.50 horas con la evidente intención de hacer perder el máximo de días al Aita Mari".
Además, ha explicado que la ONG ya envió este lunes la información solicitada, por lo que continúan a la espera de que se pronuncien sobre este "despacho", trámite administrativo que para otras embarcaciones se da "en uno o dos días".
Tras recordar que desde que el Aita Mari está listo para navegar y sin poder zarpar de Pasaia "han muerto más de 1.300 personas en el Mediterráneo y decenas de miles se acumulan en las islas del Egeo", los responsables de SMH han criticado que durante un año, el DGMM como interlocutor del del Gobierno, "ha entorpecido constantemente la acción humanitaria, retrasando y restringiendo la navegación con nuevos requerimientos desproporcionados y al margen de los establecidos en sus propios reglamentos".
En ese sentido, ha explicado que en los recursos que ha presentado SMH "se ha reconocido por la propia Administración indefensión y han tenido que reiniciar los procesos de despacho y el mismo Defensor del Pueblo ha reconocido que la acción de la Autoridad Marítima no se ajusta a la ley".
"Desde la oficina Europea de los Derechos y Libertades reconocen que al Aita Mari se le retiene injustificadamente y se le aplican medidas cautelares de restricción de actividades sin ningún fundamento criminalizando la acción Humanitaria", ha añadido, al tiempo que ha apuntado que la propia Autoridad Marítima ha tenido que reconocer que "es un barco de rescate y que tiene todas las certificaciones para llevar a cabo esa acción".
Mijangos ha denunciado que el requerimiento de autorización de desembarco es "perverso" porque la Autoridad Marítima "sabe que ningún país va a firmar tal acuerdo, más aún sabiendo que es innecesario puesto que esos países están obligados por los acuerdos internaciones". "Si el DGMM tiene la certeza de que Italia o Malta van a incumplir sus obligaciones internacionales, lo que tiene que hacerlo es denunciarlo en los foros correspondientes", ha remarcado.
SMH ha entregado a la DGMM sendos escritos de las autoridades italianas y maltesas que reconocen que cumplirán con sus obligaciones de coordinar y facilitar el desembarco en el menor plazo posible de las personas asistidas siempre que se realice bajo su coordinación, pero "esto no parece ser suficiente".
"RESPETO A LA LEY"
Mijangos ha resaltado que SMH "en toda su trayectoria desde 2015 ha demostrado, aún en entornos muy hostiles, un escrupuloso respeto a la ley" y ha recordado que, a día de hoy, trabajan con las autoridades griegas "en un entorno muy complejo en los campos de registro, en cuestiones tan delicadas como la compra y distribución de medicación psiquiátrica, vacunación de menores, tratamiento de mujeres víctimas de violencia, asistencia de urgencia en las arribadas en las playas, acantilados y puertos".
"Pero nada de eso se tiene en cuenta por las Autoridades Españolas y pone bajo sospecha nuestras intenciones en lugar de apoyarla y tenerla como ejemplo de valores humanitarios dignos de una sociedad solidaria, moderna y responsable", ha lamentado.
En su opinión, los responsables políticos en el Gobierno con esta acción muestran "el mas absoluto desprecio por los valores que deben prevalecer en una sociedad, quebrando la confianza en el imperio de la ley y promoviendo la sensación en la sociedad que la única solución que hay para expresar su solidaridad es el movimiento de insumisión". "Una irresponsabilidad de consecuencias fatales que pagamos los ciudadanos que actuamos de buena fe y siguiendo las reglas que nos imponemos como sociedad", ha afirmado.
El Aita Mari, según han insistido, "cumple con todos los certificados para su navegación y no hay justificación alguna que de lugar a una demora en la concesión de despacho". La Autoridad Marítima "lo sabe y cumpliendo las directrices de los responsables políticos incumple los principios de presunción de inocencia, de libertad de movimientos, de defensa de la vida, el Reglamento de Despacho de Buques y la Ley de Navegación Marítima con toda premeditación".
A su entender, "todo responde a la voluntad de que no se haga labor humanitaria en el Mediterráneo Central, como ha quedado demostrado en la última negociación en Malta, en donde el Gobierno Español ni ha presentado una propuesta ni ha aceptado el acuerdo alcanzado por otros gobiernos de la UE que por fin han establecido un protocolo de mínimos que facilita el desembarco de las personas asistidas en el Mediterráneo Central" y, en definitiva, el Ejecutivo en funciones de Sánchez "es como el perro del hortelano: ni hace ni deja hacer".