El presidente de Ecuador pide a Assange que "deje de opinar sobre política" si quiere seguir asilado en la Embajada de Londres
"Le hemos pedido de una manera cordial que deje de opinar de la política de Ecuador y de países amigos porque su condición de asilado no se lo permite"
- Ha insistido en que se le mantendrá el asilo político "el tiempo que necesite para cuidar y salvaguardar su vida"
Actualizado : 20:54
El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, ha reiterado al fundador de Wikileaks, Julian Assange, su llamamiento para que "deje de opinar de Ecuador" por considerar que con ello esta "sobrepasando" su condición de asilado político, que cumple desde hace cinco años en la Embajada de Londres.
"Le hemos pedido de una manera cordial que deje de opinar de la política de Ecuador y de países amigos porque su condición de asilado no se lo permite. Entonces él está sobrepasando esa condición", ha dicho Moreno en una entrevista concedida a CNN en Español.
Sin embargo, ha ratificado la decisión de su antecesor, Rafael Correa, de conceder protección internacional a Assange porque "su vida corría peligro" y ha insistido en que se le mantendrá el asilo político "el tiempo que necesite para cuidar y salvaguardar su vida".
Moreno ya dejó ver el pasado mes de mayo, a pocos días de llegar al Palacio de Carondelet, que tenía una posición crítica respecto a Assange. Instó por primera vez al "hacker" a no hablar sobre la política interna de Ecuador, después de que este asegurara que, si Wikileaks se hacía con información sobre corrupción en la nación andina, la publicaría.
Assange contestó a través de una serie de 'tweets' en los que expresó su malestar por el uso de la palabra "hacker". "Publicar pruebas de corrupción no es 'hackear'. Soy periodista y editor. Ni siquiera Estados Unidos me tilda de 'hacker'", espetó. "¿Quién está malaconsejando a Lenín?", cuestionó.
CASO ASSANGE
El periodista australiano lleva recluido en la Embajada en Londres desde el 19 de junio de 2012, cuando solicitó asilo político a Ecuador. Aunque éste se lo concedió, Reino Unido se negó a darle un salvoconducto, insistiendo en que tiene la "obligación legal" de extraditarle a Suecia por cuatro denuncias en su contra por violencia sexual.
Assange solicitó asilo político argumentando que se encontraba en un "estado de indefensión" ante la posibilidad de que, una vez en Suecia, fuera extraditado a Estados Unidos, donde supuestamente se estaría celebrando un juicio secreto, sin que Australia -su país de origen- lo impida.