Trump no piensa renunciar a los recortes de tipos: ¿qué más puede hacer para influir en la Fed?
Los analistas aseguran que cuenta con más herramientas para elevar la presión sobre Powell
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha puesto como objetivo conseguir una reducción en los tipos de interés y no parece dispuesto a abandonar esa idea, a pesar de que los analistas creen que su estrategia de presionar a la Reserva Federal no tendrá los efectos esperados.
Es más, los expertos de Federated Hermes creen que esta estrategia de confrontación con el banco central y con su presidente, Jerome Powell, puede tener incluso el efecto contrario, ya que "aumenta la probabilidad de que la próxima bajada de tipos no se produzca antes de que termine el mandato de Powell".
Sin embargo, los estrategas de Vontobel aseguran que el republicano cuenta con más herramientas para influir en las decisiones del banco central, que celebra su primera reunión de política monetaria del año el próximo 28 de enero, por lo que la tensión amenaza con aumentar en las próximas semanas.
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"Un presidente de Estados Unidos dispone de varias vías para ejercer presión sobre la Fed y, potencialmente, socavar su independencia. Una táctica destacada consiste en influir en la orientación de la política de la Fed a través de la elección de personal: al nominar candidatos afines para futuras vacantes en el Consejo y la presidencia, el presidente puede ir desplazando gradualmente el centro de gravedad del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC)", destacan en Vontobel.
Otro método es la "señalización anticipada del sucesor", en la que el presidente plantea públicamente o respalda a un candidato preferido para la presidencia antes de que finalice el mandato del titular, que en el caso de Powell ocurrirá en mayo, "debilitando así la autoridad del actual responsable e influyendo en las decisiones de política".
También puede optar por la presión pública directa, mediante discursos, redes sociales o entrevistas en las que el presidente critica a funcionarios de la Fed o sus decisiones, "incrementando el coste político de oponerse a las preferencias presidenciales".
"Los desafíos legales o estructurales representan una vía más formal, como analizar revisiones a la 'Federal Reserve Act' o el 'Treasury–Fed Accord' de 1951 para reducir la independencia de la Fed, aunque tales medidas se enfrenten a importantes obstáculos políticos. Por último, el presidente podría intentar forzar cambios o amenazar con la destitución, presionando al presidente o a los gobernadores para que dimitan, incluso si la destitución directa fuera legalmente impugnable, creando así un efecto disuasorio sobre la independencia en la toma de decisiones", agregan.
Más allá de la presión directa sobre la Fed, cree que las acciones políticas de Estados Unidos también pueden afectar indirectamente a otros bancos centrales, como el de Suiza (SNB).
"Por ejemplo, los aranceles y los efectos indirectos de la política comercial pueden impactar la economía y la política monetaria de Suiza, mientras que el riesgo de ser calificado como 'currency manipulator' por parte de Estados Unidos puede restringir aún más las acciones del SNB y exponerlo a un mayor escrutinio o sanciones", indica.
LÍMITES
Sin embargo, los estrategas de Vontobel recuerdan que las acciones de Trump también están sujetas a ciertos límites, ya que "existen controles y contrapesos institucionales significativos que limitan la influencia que un presidente de Estados Unidos puede ejercer sobre la Fed".
Por ejemplo, señalan que "las amenazas reiteradas del presidente Trump de despedir al presidente de la Fed, Jerome Powell, junto con su historial de destituir a otros funcionarios gubernamentales, han incrementado la preocupación sobre posibles intentos de remover a Powell".
"Desde nuestra perspectiva, el desenlace más favorable para los mercados sería que Trump permitiera a Powell completar su mandato, que vence en mayo, y luego nombrara a alguien más afín a sus preferencias. Existen varias salvaguardas para evitar que Trump designe candidatos excesivamente 'dovish' o abiertamente poco ortodoxos. La principal de ellas es el proceso de confirmación en el Senado, que actúa como un filtro clave", agregan.
Asimismo, Trump aún podría tener que lidiar con Powell como miembro con derecho a voto en el FOMC, ya que el banquero ocupa dos mandatos distintos: uno como presidente (hasta 2026) y otro como miembro del FOMC (hasta 2028).
"El FOMC está compuesto por 12 miembros: siete integrantes de la Junta de Gobernadores y cinco presidentes de los 12 bancos regionales de reserva. Los miembros de la Junta de Gobernadores son designados por el presidente de EEUU; sin embargo, un presidente estadounidense solo puede nombrar o volver a nombrar directamente a un máximo de dos miembros de la Junta de Gobernadores durante un mandato presidencial de cuatro años", indican.
Por otro lado, señalan que "Trump tiene poca influencia sobre los presidentes restantes de los bancos de la Fed, ya que son seleccionados por la Junta de Gobernadores de cada banco".
"Solo tres de estos presidentes tienen mandatos que expiran durante la presidencia de Trump, y ninguno antes de 2028. El resto tiene mandatos que se extienden hasta la década de 2030, mucho más allá del final del segundo periodo de Trump. Además, los sucesores al cargo de presidente de la Fed suelen anunciarse aproximadamente cuatro meses y medio antes de que termine el mandato actual, lo que en el caso de Powell sería a principios de 2026, un momento que podría tener implicaciones para los mercados financieros", concluyen.