Los tres escenarios de Danske Bank para sobrevivir a "un otoño turbulento"
Su pronóstico base anticipa un arancel universal del 10%
Los inversores se han acostumbrado en lo que va de año a convivir con un grado de incertidumbre pocas veces visto anteriormente, debido, principalmente, a los aranceles de Donald Trump. Los analistas de Danske Bank advierten de que esto no va a cambiar en lo que resta de año, aunque ofrecen una serie de escenarios para ayudar a sobrevivir a lo que califican como "un otoño turbulento".
Desde el banco explican que "empresas e inversores deben tomar decisiones en un entorno de considerable incertidumbre sobre las trayectorias macroeconómicas de crecimiento e inflación".
"La guerra comercial en curso es un ejemplo perfecto de un entorno político errático: los aranceles se establecieron inicialmente en niveles extremadamente altos que parecen arbitrarios, pero pronto se cancelaron, casi tan rápido como se anunciaron", detallan.
ESCENARIO BASE
El escenario principal de Danske Bank asume que "la tasa universal actual del 10% se mantendrá, junto con las tasas específicas por país para China, México y Canadá, así como los aranceles específicos por producto para automóviles, acero y aluminio".
"Si la Corte Suprema de Estados Unidos declarara ilegales los aranceles universales y específicos por país impuestos en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), asumiríamos que el gobierno los reemplazaría con aranceles específicos por producto más amplios, de modo que la tasa promedio ponderada por el comercio se mantenga cercana al nivel actual del 15%", agregan.
En este escenario, creen que "el impacto negativo en el PIB de EEUU rondará el -0,5% y el efecto en los ingresos será cercano a los 190.000-200.000 millones de dólares durante el primer año".
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"Prevemos que el banco central estadounidense reanude los recortes trimestrales de tipos a partir de septiembre. Esto implica dos recortes más de tipos en 2025 y tres en 2026, lo que elevará el objetivo de la tasa de los fondos federales al 3,00-3,25%. Creemos que el BCE solo recortará los tipos en septiembre, dejando el tipo de depósito en el 1,75%", detallan.
ESCENARIO NEGATIVO
Si finalmente se materializan las peores previsiones y las negociaciones comerciales entre EEUU y sus principales socios fracasan tras la fecha límite del 9 de julio, en el banco asumen que los aranceles volverán a los niveles anunciados el pasado 2 de abril.
Así, creen que se restablecerían los aranceles recíprocos y las tasas chinas regresarían al 145%, mientras que "el tipo arancelario contra la UE aumentaría al 20%, y el tipo medio ponderado por el comercio sobre todas las importaciones estadounidenses se incrementaría a alrededor del 34%".
El impacto negativo en el PIB estadounidense aumentaría a aproximadamente el -1,4%, lo que provocaría una "leve recesión en la economía durante el segundo semestre de 2025".
"La gravedad de la recesión sería aproximadamente comparable al estallido de la burbuja puntocom en 2001. El pronóstico anual del PIB estadounidense disminuiría al +1,5% en 2025 (desde el +1,6%) y al +0,6% en 2026 (desde el +1,3%). De igual manera, el pronóstico del PIB de la zona euro disminuiría al +0,6% en 2025 (desde el +0,9%) y al +0,8% en 2026 (desde el +1,2%)", pronostican.
Mientras, la percepción del riesgo en los mercados "se deterioraría significativamente, ya que aumentaría la preocupación por la recesión en EEUU y los precios del petróleo caerían ante unas perspectivas de menor demanda", ante lo que "el BCE reaccionaría recortando aún más los tipos de interés". Por su parte, la Fed "recortaría las tasas más rápidamente, 25 puntos básicos en cada reunión de este año".
ESCENARIO POSITIVO
El escenario más optimista del banco prevé que EEUU "acuerda eliminar las tasas universales y todos los aranceles específicos por país anunciados hasta la fecha en 2025, tras las negociaciones".
"El arancel promedio ponderado por el comercio de EEUU se mantendría por encima de los niveles de 2024, en torno al 7%. Este enfoque se acercaría más a lo que Trump optó durante su primer mandato, cuando la magnitud de la flexibilización fiscal fue claramente mayor que el perjuicio causado por los aranceles impuestos a China, el acero y el aluminio", aseguran.
En este escenario, el impacto negativo en el PIB estadounidense sería más moderado, tan solo alrededor del -0,2% del PIB, en comparación con una situación sin aranceles, por lo que la previsión anual del PIB estadounidense aumentaría al +1,7% en 2025 (desde el +1,6%) y al +1,5% en 2026 (desde el +1,3%).
"En este caso, esperaríamos que las condiciones financieras generales se relajaran aún más, como ocurrió tras el acuerdo comercial preliminar entre Estados Unidos y China en mayo. La percepción del riesgo se recuperaría, con un alza en los precios de las acciones y del petróleo. Si la resolución llegase rápidamente, quizás antes de la fecha límite del 9 de julio impuesta por Trump, el BCE podría no necesitar recortar más los tipos a partir de ahora", indican.
Además, los analistas de Danske creen que la Fed recortaría los tipos "a partir de septiembre, a medida que la incertidumbre se disipe", aunque pronostican que "el ciclo de recortes finalice en un nivel más alto, del 3,50% al 3,75%".
"Una reducción de aranceles implica que la política fiscal general se volvería más expansiva, lo que a su vez podría volver a centrar la atención de los mercados en la sostenibilidad de la deuda. Esto podría elevar el nivel de la prima a plazo que exigen los mercados para financiar los crecientes déficits presupuestarios de EEUU", concluyen.