El temor a la inflación libera a los 'halcones' de la Fed: "Las subidas de tipos son un riesgo"

BofA cree que los precios del petróleo pueden provocar una intervención del banco central

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Bolsamania | 28 mar, 2026

Actualizado : 12:45

Las subidas de tipos de interés no estaban en la agenda de casi ningún analista para este año, aunque el renovado temor a la inflación, motivado por la subida del precio del petróleo tras la irrupción de la guerra en Irán, puede obligar a actuar a los bancos centrales, y en Bank of America (BofA) no descartan que la Reserva Federal (Fed) escuche los consejos de sus 'halcones', como se conoce al grupo de partidarios de un mayor endurecimiento monetario.

Los estrategas del banco estadounidense aseguran que, por el momento, "las subidas de tipos están lejos de ser el escenario base, pero son un riesgo que vale la pena considerar". Todo dependerá, añaden, de cómo evolucione la guerra en Oriente Medio y el precio del crudo.

"Existe un rango de escenarios -en el que la crisis es sostenida pero moderada-, en el que la Reserva Federal adoptaría una postura más restrictiva por estar más preocupada por la inflación. Creemos que, por ahora, los precios del petróleo se encuentran en ese rango", detallan.

Sin embargo, también creen que el banco central puede encontrar alicientes para recortar los tipos, en caso de que la economía estadounidense se deteriore más de lo previsto con motivo de la guerra.

"Si el conflicto se resuelve rápidamente, los precios del petróleo podrían caer significativamente, lo que permitiría a la Fed retomar su postura 'dovish'. Si la crisis es muy grande, es probable que la Reserva Federal adopte una postura aún más 'dovish' debido a la preocupación por el mercado laboral", matizan.

En general, estos expertos consideran que la Fed se enfrenta a una "situación compleja" a la hora de atender su doble mandato, por el que debe velar por la estabilidad de precios y por la salud del mercado laboral.

"En nuestra opinión, los riesgos a la baja para el mercado laboral aumentarán de forma no lineal con la magnitud de la crisis. Los riesgos para la inflación deberían aumentar inicialmente, pero luego disminuir si la crisis es lo suficientemente grande, debido a la destrucción de la demanda. Los efectos negativos sobre la riqueza derivados de una venta masiva sostenida de acciones exacerbarían los riesgos a la baja para el mercado laboral y limitarían el potencial alcista de la inflación", señalan.

En su reunión de marzo, el banco central mantuvo los tipos de interés sin cambios, entre el 3,50% y el 3,75%, pero reconoció que "las repercusiones de los acontecimientos en Oriente Medio para la economía estadounidense son inciertas", elevando simultáneamente los riesgos para los dos objetivos de su doble mandato.

ARGUMENTOS PARA LA FLEXIBILIZACIÓN

Por su parte, Ashok Bhatia, director de inversiones y responsable global de renta fija de Neuberger Berman, encuentra "argumentos más sólidos a favor de la flexibilización", y tacha de "excesiva" la reacción del mercado tras el último cónclave monetario de la Fed.

"La reunión concluyó con un tono restrictivo tanto en las previsiones económicas como en la rueda de prensa, y los tipos de interés subieron en toda la curva a medida que el mercado descartaba la posibilidad de una bajada de tipos por parte de la Fed este año. Las expectativas medias del mercado han pasado de prever más de dos bajadas antes del conflicto a descontar una ligera probabilidad de subida en 2026", subraya.

En concreto, Bhatia asegura que "el reajuste de los precios es una corrección excesiva", aunque se muestra "consciente" del "impacto inflacionista del conflicto".

"Nuestra hipótesis de base es que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) se mantendrá en un ciclo de flexibilización y llevará a cabo entre dos y cuatro recortes de tipos adicionales, situando los tipos oficiales entre el 2,75% y el 3,25%, debido al debilitamiento del mercado laboral y a una postura más moderada del comité, liderado por Kevin Warsh", anticipa.

Este escenario, continúa, "se ve respaldado por el hecho de que Estados Unidos acaba de publicar unas cifras de empleo negativas, con una tasa de desempleo que tiende hacia el 4,8% y unas tasas de equilibrio que apenas varían en unos 10 puntos básicos, una señal discreta pero clara de que el mercado de bonos no está descontando una espiral de salarios y precios".

"El riesgo extremo apunta en una sola dirección: es probable que la debilidad del mercado laboral se acentúe a medida que avance el año, lo que podría acelerar la flexibilización más allá del escenario base", subraya.

Mientras, para Linh Tran, analista de mercado en XS.com, "el continuo aumento de los costes laborales, que supera el crecimiento de la productividad, indica que las presiones sobre los costes de los insumos siguen arraigadas en la economía, lo que refuerza las expectativas de que la Reserva Federal mantendrá las tasas de interés elevadas durante más tiempo".

"En este contexto, las condiciones financieras siguen siendo restrictivas, con rendimientos de bonos que se mantienen altos. Esto continúa limitando el potencial alcista del mercado de valores, especialmente para los sectores sensibles al coste del capital", concluye.

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