¿Qué se espera de la reforma fiscal de Japón? "Favorece los beneficios empresariales"
Los expertos resaltan su "enfoque al crecimiento"
Japón ha aprobado su Política Básica de Gestión y Reforma Económica y Fiscal 2026, de la que los analistas destacan "las inversiones orientadas al crecimiento para superar la austeridad excesiva y la subinversión futuras, impulsando así un círculo virtuoso de crecimiento del PIB".
En concreto, Louise Chua, analista de renta variable en Asia de Julius Baer, considera que "el énfasis en el crecimiento y las inversiones favorece la dinámica de los beneficios a largo plazo de las empresas, especialmente en los 17 sectores estratégicos identificados".
Según su criterio, "los bancos y las empresas de defensa podrían beneficiarse a corto plazo, dadas las expectativas de medidas políticas favorables".
Tal como declaró la primera ministra Sanae Takaichi durante una reunión conjunta del Consejo de Política Económica y Fiscal y el Consejo para la Estrategia de Crecimiento de Japón, celebrada en la oficina de la primera ministra en Tokio, el país busca "romper con la tendencia de austeridad fiscal excesiva e inversión insuficiente para el futuro, e impulsaremos decididamente la inversión nacional".
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"Esta política se fundamenta en el concepto de una gestión fiscal responsable y proactiva, cuyo objetivo principal es fomentar inversiones estratégicas mediante la colaboración público-privada que refuercen la resiliencia ante posibles crisis y promuevan el crecimiento, centrándose en los 17 sectores estratégicos", explica Chua.
Ahora se prevé que la inversión pública y privada nacional en 62 productos y tecnologías clave, abarcando 17 sectores estratégicos, supere los 370 billones de yenes para el año fiscal 2040.
"A nuestro juicio, este plan económico favorece un crecimiento económico sostenido a medio y largo plazo y, en consecuencia, el aumento de los beneficios de las empresas japonesas, especialmente las pertenecientes a los 17 sectores estratégicos del país", comenta.
Si bien la política reafirmó la independencia del banco central de Japón, señalando que "los métodos específicos de política monetaria quedan a discreción del Banco de Japón (BOJ)", el yen japonés "se mantuvo débil, con el par USD/JPY superando el nivel de 163".
"No obstante, los funcionarios del BOJ están abiertos a subir los tipos de interés a un ritmo más rápido de lo que prevé el consenso de los economistas, dado que la persistente debilidad del yen incrementa los riesgos al alza para la inflación", destaca.
OPORTUNIDADES EN BOLSA
Sobre las oportunidades que abren estos cambios para los inversores, Chua señala que "un endurecimiento más acelerado de la política monetaria podría beneficiar a los bancos japoneses, que ofrecen una atractiva relación riesgo-rentabilidad, habida cuenta de nuestras expectativas de continuas subidas de tipos y de un sólido crecimiento del crédito en Japón."
"Aunque las acciones del sector de defensa han tenido un desempeño rezagado en lo que va de año —con Mitsubishi Heavy Industries cayendo un 6%—, la política estableció explícitamente que se acelerarán las deliberaciones sobre los tres documentos de estrategia de seguridad de Japón; una eventual revisión de los mismos podría impulsar un mayor gasto en defensa para el país", indica.
Además, señala sus tres temas clave para la renta variable japonesa en 2026, que "siguen siendo relevantes para ofrecer diversificación", y que se centran en "el liderazgo en inteligencia artificial (IA) y semiconductores, la seguridad nacional y las reformas de gobierno corporativo". En Julius Baer mantienen un precio objetivo de 75.000 puntos para el índice Nikkei 225.
En lo que respecta a las oportunidades en renta fija, Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, recuerda que "el rendimiento del bono público japonés a diez años se consolida cerca del 2,75%, próximo a máximos de varias décadas, ante la previsión de que el Banco de Japón (BoJ) continúe normalizando su política monetaria para combatir la inflación".