Las nuevas tensiones entre EEUU e Irán animan al petróleo y el Brent supera los 90 dólares
"Los ataques continuarán debilitando las capacidades militares iraníes"
Actualizado : 10:17
Las subidas por encima del 3% en el Brent hacen que el barril de petróleo de referencia en Europa haya llegado a superar los 90 dólares mientras se intensifican las tensiones entre Estados Unidos e Irán y aumentan los riesgos en Oriente Medio.
En concreto, este domingo, Estados Unidos anunciaba que había comenzado su novena noche consecutiva de ataques contra Irán, tras haber informado previamente de la muerte de al menos dos militares estadounidenses en Jordania.
En un comunicado, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) ha asegurado que "los ataques continuarán debilitando las capacidades militares iraníes utilizadas para atacar buques comerciales y marineros civiles que transitan por el estrecho de Ormuz".
Esto ha aumentado la preocupación por las interrupciones en los envíos de energía a través del estrecho de Ormuz y por la seguridad de una de las rutas de tránsito de petróleo más importantes del mundo.
"El precio del crudo Brent superó los 90 dólares por barril, sin que disminuya la escalada de tensiones en el Golfo Pérsico. Estados Unidos e Irán continúan intercambiando ataques, que resultan letales para ambos bandos. Si esta escalada no se controla, podríamos volver a un escenario de ataques a gran escala en todo el Golfo Pérsico. El tráfico marítimo prácticamente se ha paralizado", comentan los analistas de ING.
Como añaden, "mientras tanto, se informa que Irán ordenó a los hutíes en Yemen que prácticamente cierren el estrecho de Bab el-Mandeb si Estados Unidos ataca la infraestructura energética iraní. Este estrecho es crucial para el tránsito marítimo a través del Mar Rojo. Arabia Saudí ha dependido en gran medida de esta ruta desde el inicio de la guerra para evitar el estrecho de Ormuz. Si se cierra, los petroleros tendrían que entrar y salir del Mar Rojo a través del canal de Suez. Esto encarecería y prolongaría las exportaciones de petróleo saudí a Asia".
"El problema para el mercado petrolero radica en que las reservas estratégicas de petróleo (SPR, por sus siglas en inglés), que han brindado cierto alivio durante la guerra, cesarán a finales de este mes. Esto deja al mercado relativamente más vulnerable. Evidentemente, siempre existe la posibilidad de que se recurra aún más a las SPR. Estados Unidos podría estar dispuesto a hacerlo, dado que los 172 millones de barriles que está liberando se estructuran como un intercambio, en lugar de una liberación directa. Por lo tanto, estos barriles se reintegrarán a las SPR más intereses en forma de suministro adicional", explican.
Por su parte, Neil Wilson, estratega de inversiones de Saxo en Reino Unido, señala que "el conflicto en Oriente Medio pareció extenderse y agravarse aún más durante el fin de semana: Estados Unidos atacó una central nuclear iraní, tres militares estadounidenses murieron en Jordania e Irak, e Irán atacó una planta desalinizadora en Kuwait".
"El memorando de entendimiento está prácticamente muerto en el estrecho de Ormuz y la infraestructura energética del Golfo vuelve a estar en el punto de mira, con todos los riesgos de mercado asociados. Los riesgos ahora parecen inclinarse hacia precios de la energía, inflación y tipos de interés más altos a largo plazo", afirma.
"El último estallido geopolítico entre Irán y Estados Unidos se intensificó durante el fin de semana. Las fuerzas estadounidenses atacaron a Irán por noveno día consecutivo el lunes y existe preocupación de que el estrecho de Ormuz se cierre completamente al tráfico, después de que Irán dijera que dos petroleros habían explotado y quedado inmovilizados. El acuerdo de alto el fuego provisional se desmorona día a día y es probable que el tráfico en el estrecho de Ormuz se paralice por completo tras este último recrudecimiento de la violencia", indica la directora de investigación de XTB, Kathleen Brooks.
Añade que, "a medida que las primas de riesgo político impulsan el precio del petróleo por encima de los 90 dólares por barril, esto plantea riesgos macroeconómicos más amplios de cara a la segunda mitad del año. También ha erosionado la suposición de que la crisis en Oriente Medio ha terminado y que los precios de la energía se normalizarán. Si las presiones inflacionarias se extienden a la inflación subyacente en las próximas semanas y meses, las preocupaciones geopolíticas volverán a suponer un quebradero de cabeza para los bancos centrales mundiales".