El mercado se divide entre el crecimiento de EEUU y la inflación: ¿cuál es más importante?
También mantiene el foco en la política comercial
Los indicadores macro han tomado las riendas de los mercados, que suelen moverse al son que marcan cifras como las de inflación y crecimiento económico. Ante esta situación, los expertos y los inversores se preguntan a cuál de estos datos deben prestar más atención.
"La narrativa del mercado en los últimos 12 meses ha oscilado entre la preocupación por el crecimiento estadounidense y la preocupación por la inflación. Los inversores suelen dejarse atrapar por la narrativa de consenso, lo que puede llevar rápidamente a un posicionamiento masificado en determinadas operaciones. Esto, a su vez, puede crear cambios repentinos en el impulso y la volatilidad a medida que los inversores se precipitan de un lado a otro del barco", explica Arif Husain, director de Inversiones y responsable global de renta fija en T. Rowe Price.
El experto señala que "las perspectivas económicas de consenso a finales de junio se han alejado por completo de la preocupación de que los aranceles arrastren a la economía estadounidense a la recesión y se han inclinado por un escenario de aterrizaje suave".
Sin embargo, cree que "esto es demasiado complaciente con los efectos negativos sobre el crecimiento de un aumento histórico de la tasa arancelaria efectiva -especialmente para las pequeñas empresas-, así como con la presión inflacionista al alza de los aranceles".
"Más allá del segundo trimestre, cuando la economía de EEUU se benefició de la distribución anticipada antes de la aplicación de los aranceles, las perspectivas de crecimiento se vuelven turbias", destaca.
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La economista jefe para EEUU de la entidad, Blerina Uruci, anticipa que el paquete fiscal estadounidense "proporcionará un impulso muy necesario a una tasa de crecimiento subyacente que se ha ido ralentizando", y espera que la economía del país no entre en recesión, aunque cree que "los aranceles harán que el crecimiento se mantenga por debajo de la tendencia".
"Aunque parece improbable un aumento importante de la tasa de desempleo, el mercado laboral cuenta con amortiguadores más delgados contra un debilitamiento significativo que en cualquier otro momento posterior a la pandemia. Ahora hay muchas menos ofertas de empleo por desempleado que en 2021-2022. En pocas palabras, los resultados del crecimiento parecen más inciertos. Pero con la evidencia actual y el probable impulso del gasto fiscal, la recesión no parece probable", argumenta Husain.
EL EFECTO DE LOS ARANCELES
En T. Rowe Price aseguran que su preocupación por la inflación "es más elevada que el consenso", ya que ven "probable que la repercusión de los aranceles en los precios al consumo sea mayor de lo que prevén los mercados".
Por el momento, los datos de inflación siguen sin mostrar el impacto de los aranceles, y el informe de junio conocido este martes ha mostrado una variable subyacente que se comporta mejor de lo esperado, tras crecer al 2,9% interanual.
Los cálculos de Blerina muestran que un arancel general del 10% sobre las importaciones estadounidenses aumentaría la inflación general anual entre 0,5 y 1,0 puntos porcentuales. De acuerdo a este cálculo, con un tipo arancelario efectivo del 15%, el choque inflacionista podría llegar a 1,5 puntos porcentuales.
"Las corrientes cruzadas de los aranceles (presión inflacionista al alza), la debilidad del dólar estadounidense (mayor inflación) y la posible ralentización de la demanda (menor inflación) están afectando a las perspectivas de inflación. Pero espero que los efectos de los aranceles dominen y empujen al alza la inflación en la segunda mitad del año, a pesar de la moderación de la inflación de los servicios", añade.
¿QUÉ PUEDE HACER LA FED?
En este contexto, los analistas de T. Rowe Price creen que la Reserva Federal "está en un aprieto, por decirlo suavemente", puesto que "no puede calibrar la política monetaria -en términos de recortes de tipos- para hacer frente tanto a la debilidad económica como a la inflación creadas por la siempre cambiante política comercial de la administración Trump".
Así, Arif Husain pronostica que "el banco central permanecerá a la espera hasta que los datos económicos ofrezcan más claridad".
"El resumen de proyecciones económicas de la Fed que se publicó después de la reunión de junio del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) indicó que los responsables políticos todavía anticipan una mediana total de 50 puntos básicos (pb) de recortes de tipos en 2025. Aunque creo que aún son posibles dos recortes de 25 puntos básicos, el exceso de inflación hace más probable una sola reducción de tipos", valora.
Asimismo, explica que "la ausencia de flexibilización este año también es una posibilidad clara de una Fed que se quemó con el aumento de la inflación en 2021 y 2022, por lo que los inversores que esperan un repunte de los bonos del Tesoro de EEUU impulsado por los recortes de la Fed pueden verse decepcionados".
"El último comodín es el casting aparentemente abierto para el próximo presidente de la Fed. Cualquier signo de 'dovishness' políticamente impulsado en este asiento podría ciertamente poner en carrera las expectativas de inflación", concluye.