La IA vuelve a ser protagonista en un "sólido" primer semestre: ¿seguirán las ganancias este año?
Los analistas destacan que "el entusiasmo en torno a las criptomonedas se ha desvanecido"
El año 2026 llega a su ecuador y los analistas creen que es momento de hacer balance de un primer semestre que ha sido "sólido" en general, en el que la inteligencia artificial (IA) ha vuelto a ser la gran protagonista de los mercados, por lo que su comportamiento se antoja crucial para que las ganancias puedan tener continuidad en los últimos seis meses del año.
"En general, han sido seis meses sólidos para los inversores, con rentabilidades aceptables en muchos sectores. Que esta tendencia continúe durante la segunda mitad del año sería un escenario ideal y reforzaría la idea de que invertir puede ser una forma fantástica de generar riqueza", asegura Dan Coatsworth, responsable de mercados de AJ Bell.
A pesar de que muchas cosas han cambiado en los primeros seis meses del año, la tecnología no ha perdido impulso, y es que "quienes pensaban que la euforia en torno a la IA había alcanzado su punto máximo en 2025 podrían estar reconsiderando su opinión, ya que el comportamiento bursátil de diversas empresas durante la primera mitad de 2026 sugiere lo contrario".
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"Los proveedores de chips de memoria figuraron entre las inversiones más rentables entre enero y junio, periodo en el que se produjo una rotación masiva dentro del sector de la IA: los proveedores de software cedieron el protagonismo a las empresas de hardware e infraestructura como fuentes de ganancias para los inversores", agrega Coatsworth.
Empresas como SanDisk, Western Digital, Micron y Seagate registraron en seis meses "ganancias que, en condiciones normales de inversión, cabría esperar a lo largo de décadas", ya que "una demanda que superaba a una oferta limitada provocó un fuerte aumento en los precios de los chips de memoria e impulsó espectacularmente al alza las acciones de los proveedores".
Esta combinación de precios de venta más altos y una mayor demanda constituye "un cóctel potente para un crecimiento explosivo de los beneficios", que previsiblemente tendrá continuidad, ya que "el uso de la IA está impulsando la demanda tanto de memorias de alta velocidad (como DRAM y HBM) como de almacenamiento a gran escala (SSD y HDD), a medida que los proveedores de servicios en la nube a gran escala amplían sus infraestructuras".
"Los rápidos chips de memoria de estado sólido ayudan a suministrar datos a los procesadores que entrenan y ejecutan grandes sistemas de IA. Curiosamente, el repunte bursátil de los chips de memoria parece estar perdiendo fuerza", valoran.
También surgieron oportunidades "entre determinados proveedores de infraestructuras eléctricas y energéticas que cotizan en EEUU", gracias a "las grandes inversiones destinadas a la construcción de centros de datos", aunque "las acciones de este sector no registraron ni de lejos las ganancias observadas en las empresas de chips de memoria".
"Por otro lado, empresas que anteriormente habían triunfado gracias a la IA, como Meta y Microsoft, se han quedado muy rezagadas este año. En términos de rentabilidad total hasta el 23 de junio de 2026, las acciones de Meta cayeron un 14% y las de Microsoft, un 24%. Aunque en su día fueron enormes máquinas de generar efectivo, las fuertes inversiones en IA han convertido a estos gigantes tecnológicos en empresas que requieren un mayor capital, y los inversores ya no están dispuestos a pagar una prima por sus acciones", indican.
ORO, CRIPTOMONEDAS...
En el resto de mercados, el oro "no ha hecho honor a su reputación de mantener o aumentar su valor en tiempos de incertidumbre", puesto que "ha seguido una tendencia general a la baja este año" a pesar de la guerra en Irán, el repunte de los precios del petróleo y la agitación política en el Reino Unido y otras partes del mundo.
El metal precioso "se ha enfrentado a una nueva competencia debido al aumento de los rendimientos de los bonos y de los tipos de interés del efectivo, mientras que el oro no genera ningún tipo de rendimiento".
Por su parte, el bitcoin ha caído un 28% desde principios de año, y Coatsworth considera que "el entusiasmo en torno a las criptomonedas se ha desvanecido".
"Bitcoin es una inversión especulativa y su precio se ve influido por el sentimiento del mercado. Un importante vehículo de inversión en bitcoin realizó recientemente una venta inusual de sus tenencias, lo que envió una señal negativa al mercado. El continuo interés por las acciones tecnológicas también ha desviado la atención de los inversores de las criptomonedas hacia el mercado de valores", explica.
EL SECTOR DEFENSA SE APAGA
Otro de los protagonistas de lo que va de curso ha sido el sector defensa, ya que el primer semestre ha estado marcado por las tensiones geopolíticas, especialmente por la guerra entre Irán y Estados Unidos.
Sin embargo, las compañías especializadas en armamento han ido perdiendo brillo a medida que avanzan las negociaciones de paz, y ahora este experto asegura que "las acciones del sector de defensa ya no son una inversión ganadora".
"Las acciones del sector de defensa no han logrado mantener el impulso del año pasado. BAE Systems se ha limitado a seguir la evolución del índice FTSE 100, con una rentabilidad del 7% en lo que va de año, mientras que Babcock ha caído un 21%. El problema no se limita a las acciones del Reino Unido: la alemana Rheinmetall ha perdido más de una quinta parte de su valor este año y, en Estados Unidos, Palantir ha retrocedido un tercio", manifiesta.
Este comportamiento se debe a "una combinación de factores", entre ellos "la toma de beneficios y el hecho de que las buenas noticias sobre unas perspectivas de beneficios más sólidas -impulsadas por el aumento del gasto público- ya están plenamente descontadas por el mercado".
"Los retrasos y cancelaciones de proyectos vuelven a afectar al sector de defensa y es posible que algunos inversores simplemente estén centrando su atención en otros ámbitos, dado que la estrategia de inversión en defensa ya ha perdido su novedad", concluye.