La guerra de precios "larga y superficial" de la OPEP+ puede llevar al Brent a 63 dólares
BofA advierte de un superávit de suministro y de una caída del crecimiento de la demanda mundial
En Bank of America (BofA) advierten de un superávit de suministro y de una caída del crecimiento de la demanda mundial de crudo. Creen que el cártel de grandes productores y sus aliados, la OPEP+, está inmerso en una guerra de precios del petróleo "larga y superficial", algo que podría llevar el barril de Brent hasta los 63,5 dólares en esta segunda mitad de año.
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Como señalan en su último informe sobre el mercado energético, el exceso de oferta se trasladará a las reservas mundiales, como ha ocurrido desde marzo: "Los mercados petroleros mundiales podrían experimentar un superávit de aproximadamente 900.000 barriles diarios durante 12 meses, lo que podría deprimir los precios del Brent hasta un promedio de 63,50 dólares por barril en el segundo semestre de 2025, a medida que el exceso de oferta se incorpora a los inventarios globales".
Pero, con la llegada de más petróleo al mercado y la probable baja demanda debido a la inestabilidad arancelaria, su superávit proyectado se acumulará parcialmente en inventarios a nivel mundial.
"De hecho, las reservas de crudo deberían aumentar en aproximadamente 100.000 barriles hasta finales de 2026. A su vez, el aumento de los niveles de inventario debería, a su debido tiempo, deprimir los contratos de crudo Brent del mes próximo en relación con los contratos a plazo", indican.
Mientras, las previsiones recientes de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) sugieren que el mercado petrolero experimentará un aumento de la oferta de 2,5 millones de barriles diarios a lo largo del año (370.000 barriles diarios más que las previsiones anteriores), mientras que el crecimiento de la demanda se reduce repetidamente (últimamente, a 680.000 barriles diarios).
"Esto genera la impresión de que los inventarios de petróleo aumentarán a un ritmo drástico en los próximos meses", señalan los analistas, que apuntan que uno de los datos más inquietantes sobre las estadísticas del mercado petrolero mundial es que, en general, existe una discrepancia significativa entre los cambios en los inventarios y los desequilibrios entre la oferta y la demanda reportados por la AIE.
"Incluso después de considerar los cambios estratégicos en los inventarios de petróleo y otros factores, es difícil comprender cómo la diferencia entre el consumo y la producción reportados se refleja en las reservas de petróleo", afirman. Y es que, debido a que muchos países no reportan cifras detalladas sobre la oferta, la demanda y la dinámica de los inventarios, "es difícil trazar una visión precisa de la dinámica fundamental del mercado petrolero mundial".
"Con el aumento de la capacidad de almacenamiento, observamos que los inventarios totales reales de petróleo (es decir, los barriles almacenados) han aumentado este año, incluso si los niveles de existencias se encuentran, en general, muy por debajo de los niveles históricos debido a varios factores clave", aseguran.
De su lado, la OPEP+ también ha intentado suavizar estos ciclos con sus propios cambios en la oferta, incluyendo recortes récord en la producción de petróleo durante 2020, seguidos de un retorno total de la producción en 2022, al inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania, y posteriormente importantes recortes en Arabia Saudí y el Grupo de los 8 en 2023 y 2024, para hacer frente a un superávit creciente.
Más recientemente, la OPEP+ decidió devolver los barriles al mercado, lo que desencadenó una nueva dinámica. "Por ahora, los diferenciales de tiempo entre el primer y el tercer mes del Brent se mantienen firmemente en 'backwardation', como lo han hecho desde hace algún tiempo, aunque los precios del crudo Brent a plazo han cotizado por debajo de los precios a 60 meses (5 años) en un par de ocasiones este año", explican.
Con todo este contexto, en Bank of America mantienen una visión más optimista, "estimando que el superávit de este año será aproximadamente la mitad del de la AIE y aún más divergente para el próximo año".
JULIUS BAER VE EL PETRÓLEO EN 60 DÓLARES
Por su parte, en Julius Baer prevén que el petróleo se dirigirá hacia los 60 dólares y mantienen su postura 'neutral'. Como exponen, "el mercado petrolero parece, en esencia, más inmune a estos riesgos. Si bien la geopolítica genera fluctuaciones en el ánimo, las tendencias fundamentales siguen marcadas por el aumento de la oferta y el estancamiento de la demanda".
Afirman que la reunión en Alaska no ha modificado la diplomacia en torno a la guerra en Ucrania y que el consenso parece ser que Ucrania y Rusia aún no han cumplido las condiciones para una paz duradera, ya que aún ven posibilidades de inclinar el conflicto a su favor.
"Es improbable que la diplomacia impulse o supere estas tendencias a corto plazo. Esto, sumado al temperamento de Trump y al afán de la administración estadounidense por lograr una victoria diplomática rápida, genera incertidumbre, especialmente ante los vaivenes de EEUU en su postura contra Rusia. Los aranceles del 50% impuestos a la India se deben en parte a la aversión de EEUU a sus compras de petróleo ruso. Sin embargo, las sanciones promulgadas en 2022, incluido el mecanismo de limitación de precios, se diseñaron para mantener el flujo de petróleo ruso, pero para reducir los flujos de caja del régimen de Putin", añaden.
Una estrategia que les parece "razonable, ya que limita los riesgos de interrupciones del suministro y el aumento repentino de los precios del petróleo".
"Con la temporada de conducción de verano en Occidente y la temporada de consumo de energía de verano en Oriente Medio a su final, seguimos previendo que el mercado petrolero se encamina hacia un excedente de suministro a finales de este año. Dicho esto, la confianza del mercado se ha enfriado significativamente, a la espera de este excedente, lo que aumenta la vulnerabilidad a los picos de precios a corto plazo provocados por la geopolítica y las preocupaciones sobre el suministro", concluyen.