Greg Abel ya marca perfil propio: la inversión que diferencia al sucesor de Buffett
El sucesor de Buffett acelera el giro tecnológico del conglomerado
Actualizado : 12:03
Los relevos históricos suelen juzgarse con el tiempo. Greg Abel ha necesitado apenas unos meses. Desde que tomó las riendas de Berkshire Hathaway tras la retirada de Warren Buffett a finales de 2025, el nuevo consejero delegado ya ha enviado su primer gran mensaje al mercado. Lo ha hecho apostando miles de millones de dólares por Alphabet.
La cuestión no es únicamente que Berkshire haya invertido una enorme cantidad de capital en la matriz de Google. La cuestión es que esa operación revela una forma distinta de entender dónde se encuentran hoy los grandes fosos competitivos de Wall Street. Y eso dice mucho más sobre Abel que sobre Alphabet.
NO ES LA BERKSHIRE DE SIEMPRE
Sean Williams, analista de The Motley Fool, resume el cambio con una frase contundente: "Esta no es la Berkshire Hathaway de tus abuelos". La afirmación no parece exagerada si se observan los primeros movimientos realizados bajo el liderazgo de Abel.
Según recoge el informe, durante el primer trimestre Berkshire liquidó por completo 16 posiciones y reforzó de forma agresiva su exposición tecnológica a través de Alphabet.
Más que una simple operación bursátil, el mercado está interpretando estos movimientos como una declaración de intenciones. Buffett construyó buena parte de su reputación evitando sectores que consideraba fuera de su círculo de competencia. Abel parece dispuesto a ampliar esas fronteras.
LA APUESTA DE 10.000 MILLONES QUE CAMBIA LA NARRATIVA
La magnitud de la inversión ayuda a entender por qué Wall Street está prestando tanta atención al movimiento. Durante el primer trimestre, Berkshire más que triplicó su participación en las acciones clase A de Alphabet mediante la compra de más de 36 millones de títulos y abrió además una nueva posición en las acciones clase C con otros 3,5 millones de acciones.
Pero el golpe definitivo llegó semanas después. El 1 de junio, Alphabet anunció una gigantesca operación de financiación para impulsar la expansión de su infraestructura de inteligencia artificial. Inicialmente valorada en 80.000 millones de dólares, la colocación terminó ampliándose hasta 84.750 millones. Berkshire se comprometió a adquirir 10.000 millones de dólares de esa emisión mediante una colocación privada.
Según el informe, esta inversión adicional elevará el valor de la posición en Alphabet por encima de los 30.000 millones de dólares, convirtiéndola en la cuarta mayor participación de toda la cartera de Berkshire Hathaway.
MUCHO MÁS QUE UNA APUESTA POR LA IA
Sería fácil concluir que Abel simplemente se ha sumado a la fiebre de la inteligencia artificial. Sin embargo, el análisis apunta a una tesis más profunda.
Alphabet no solo es una de las compañías más activas en el despliegue de aplicaciones de inteligencia artificial. También controla una posición extraordinariamente dominante en internet. Según los datos citados en el informe, Google ha concentrado entre el 89% y el 93% del tráfico mundial de búsquedas durante la última década. Además, la compañía es propietaria de YouTube, la segunda plataforma social más visitada del planeta tras el propio Google.
Ese dominio otorga a Alphabet una capacidad excepcional para fijar precios publicitarios y defender su negocio frente a la competencia. En otras palabras, el tipo de ventaja competitiva que históricamente siempre ha atraído a Berkshire.
"Abel reconoce el foso competitivo sostenible de Alphabet en publicidad y su posición clave en las aplicaciones de inteligencia artificial", explica Williams.
LA DIFERENCIA CON BUFFETT
La verdadera historia quizá no esté en Google, sino en Greg Abel. El informe recuerda que las grandes tecnológicas y los negocios más vinculados a la innovación solían quedar fuera del ámbito de especialización de Buffett.
En cambio, el nuevo responsable de Berkshire parece sentirse cómodo apostando por compañías capaces de combinar liderazgo tecnológico, inteligencia artificial y posiciones dominantes en sus mercados. Buffett buscaba fosos defensivos en negocios tradicionales. Abel parece dispuesto a encontrarlos también en la economía digital.
Esa diferencia no implica necesariamente una ruptura con el pasado. Más bien sugiere una evolución. Los principios siguen siendo reconocibles; el terreno de juego está cambiando.
EL NACIMIENTO DE UNA NUEVA GRAN APUESTA
El propio autor del informe plantea una posibilidad que explica buena parte del interés generado por esta operación: que los inversores estén asistiendo al nacimiento de una nueva posición estratégica de largo plazo dentro de Berkshire Hathaway.
Puede que todavía sea pronto para afirmarlo con rotundidad. Pero sí parece evidente que Alphabet se ha convertido en algo más que una inversión. Se ha convertido en la primera gran pista sobre cómo piensa Greg Abel.
Durante décadas, los inversores intentaron comprender Berkshire observando a Warren Buffett. Ahora empiezan a hacer lo mismo con su sucesor. Y la primera huella importante de esa nueva etapa apunta directamente hacia Silicon Valley.