Economía.-(AMP) Bruselas aspira a crear gigantes bancarios europeos que compitan con los bancos de EEUU
La Comisión cifra en 230.000 millones el coste de la fragmentación bancaria y propone recortar burocracia
BRUSELAS, 17 (EUROPA PRESS)
La Comisión Europea ha presentado este viernes un plan para reforzar la competitividad del sector bancario europeo con el objetivo de que la banca de la Unión Europea supere la fragmentación nacional y gane la "escala" necesaria para competir con los grandes bancos internacionales, en particular los de Estados Unidos.
La orientación de Bruselas, que se traducirá en propuestas legislativas a los Estados miembro en el primer trimestre de 2027, busca eliminar las barreras nacionales que, entre otras cosas, mantienen "atrapados" más de 230.000 millones de euros en activos líquidos dentro de las fronteras de cada Estado miembro.
Según el Ejecutivo comunitario, permitir que los grupos bancarios gestionen este capital de forma centralizada y eficiente a través de la Unión Europea es vital para financiar "el crecimiento y las prioridades estratégicas" como la innovación, la transición ecológica y la defensa, ofreciendo al mismo tiempo "servicios financieros de alta calidad" a los hogares y las empresas.
"Hoy trazamos una vía clara hacia un sector bancario más integrado, eficiente y competitivo. Simplificar las normas y hacerlas más proporcionadas es importante, pero no será suficiente. Los bancos de la UE necesitan las condiciones adecuadas para crecer en escala, consolidarse y competir a nivel mundial", ha defendido en declaraciones a los medios la comisaria de Servicios Financieros y Unión de Ahorros e Inversiones, Maria Luís Albuquerque.
Eso significa, ha proseguido, "eliminar las barreras en el mercado único bancario" y "completar la Unión Bancaria". "Los retos están claros. Ahora necesitamos la determinación colectiva para actuar", ha esgrimido la comisaria, recordando que la consulta pública lanzada en febrero por la Comisión para analizar cómo pueden los bancos apoyar mejor la financiación de la economía europea.
Detrás de esta propuesta subyace el objetivo último de Bruselas de facilitar la consolidación transfronteriza del sector bancario europeo, es decir, allanar el camino para eventuales fusiones y adquisiciones entre entidades de distintos Estados miembro.
Según defiende el Ejecutivo comunitario, los grandes bancos europeos pueden ser considerables en relación con el PIB de su país de origen, pero siguen siendo pequeños frente al conjunto de la economía de la UE y frente a sus competidores internacionales, lo que les impide alcanzar la escala necesaria para competir en segmentos como la banca de inversión o los servicios financieros digitales.
RETOS QUE LIMITAN AL SECTOR BANCARIO
Para crear esos gigantes bancarios, el Ejecutivo comunitario ha identificado una serie de medidas clave estructuradas en torno a tres objetivos. Como primer eje, eliminar las barreras a la actividad transfronteriza para fomentar la integración del mercado.
Según la tesis de Bruselas, esto permitiría "una gestión más eficiente del capital y la liquidez" entre matrices y filiales, por ello propone sustituir la propuesta de 2015 sobre el Sistema Europeo de Garantía de Depósitos por un mecanismo común "más sencillo y eficaz" dentro de la Unión Bancaria, que se apoyaría en las redes de seguridad nacionales y centrales ya existentes.
El Ejecutivo comunitario también prevé un seguimiento más estrecho de cómo aplican los Estados miembro las normas contra el blanqueo de capitales y de protección al consumidor, con el fin de facilitar que los bancos operen sin trabas de un país a otro.
Como segundo objetivo, quiere preservar "la igualdad de condiciones a nivel internacional" y ayudar a los bancos de la UE a "competir a nivel mundial" con medidas como "revisar determinadas normas prudenciales y de gobierno corporativo" para "reflejar mejor las particularidades" de los bancos de la UE en relación con su tamaño, sus modelos de negocio y sus actividades.
El tercer eje pasa por simplificar el marco regulador, esgrimiendo que aunque la confianza en el sistema bancario "depende de salvaguardas sólidas", debe poder reducirse "la complejidad innecesaria" y hacer que los requisitos sean "más predecibles y transparentes" tanto para los bancos como para las autoridades.
LA FRAGMENTACIÓN CUESTA 230.000 EUROS
En una rueda de prensa posterior, Albuquerque ha explicado que el coste de la fragmentación bancaria es cuantificable. Según ha detallado, la falta de mecanismos de confianza entre supervisores para gestionar la liquidez transfronteriza en situaciones de crisis "cuesta 230.000 millones de euros", una cifra que, a su juicio, "podría utilizarse para la economía europea".
A ello se suma el coste regulatorio actual, que según datos de la Autoridad Bancaria Europea (EBA) citados por la comisaria asciende a más de 24.000 millones de euros anuales para el conjunto de la banca, de los que 11.000 millones corresponden únicamente a obligaciones de información y reporting.
Por ello, ha reclamado una mayor corresponsabilidad de los Estados miembro, recordando que todos ellos se benefician de un mercado único basado en normas comunes de la UE y pidiéndoles que eviten reglas innecesarias y barreras injustificadas a la consolidación bancaria transfronteriza.
"Si el objetivo es colectivo, la responsabilidad también tiene que serlo", ha defendido la comisaria, quien ha subrayado que contar con un sector bancario sólido y eficiente responde a un propósito compartido por todo el bloque comunitario.