Cuando siete bancos dicen 'comprar': la acción que pone de acuerdo a Wall Street
La computación cuántica gana protagonismo tras el respaldo casi unánime de los analistas
No es habitual que tantas firmas de Wall Street lleguen prácticamente a la misma conclusión al mismo tiempo. Sin embargo, eso es precisamente lo que acaba de ocurrir con Quantinuum. Una vez finalizado el periodo de restricción para los analistas tras su salida a bolsa, la compañía especializada en computación cuántica ha recibido una auténtica avalancha de inicios de cobertura con recomendaciones mayoritariamente positivas, un movimiento que vuelve a situar al sector en el radar de los inversores.
El consenso no responde únicamente al atractivo de una historia tecnológica. Detrás de ese optimismo aparecen argumentos concretos relacionados con la evolución de la compañía, el desarrollo de sistemas cuánticos tolerantes a fallos y la convicción de que la computación cuántica podría convertirse en uno de los próximos grandes motores de crecimiento del sector tecnológico.
UN CONSENSO POCO HABITUAL EN WALL STREET
El detonante ha sido el vencimiento del denominado quiet period tras la salida a bolsa de Quantinuum, momento a partir del cual las firmas de análisis pueden iniciar oficialmente la cobertura del valor. La respuesta ha sido inmediata.
Needham, Bank of America y JPMorgan han comenzado el seguimiento de la compañía con recomendaciones claramente positivas, mientras que otras grandes firmas como Jefferies, Mizuho, UBS, Cantor Fitzgerald y Evercore ISI también han publicado notas constructivas sobre el valor.
La única voz claramente más prudente ha sido Morgan Stanley, que ha iniciado cobertura con una recomendación de 'mantener' y un precio objetivo de 78 dólares.
LA APUESTA POR UNA NUEVA GENERACIÓN DE COMPUTACIÓN CUÁNTICA
Buena parte del optimismo gira alrededor del desarrollo tecnológico de Quantinuum. Needham, que ha iniciado su cobertura con una recomendación de 'compra' y un precio objetivo de 100 dólares, considera que el verdadero punto de inflexión llegará en 2029 con el lanzamiento de Apollo, el primer sistema tolerante a fallos de la compañía, previsto con cientos de cúbits lógicos.
Neil Young, analista de la entidad, destaca además el historial de ejecución de la empresa como uno de los principales argumentos para confiar en su hoja de ruta. Según sus estimaciones, Apollo podría alcanzar un precio medio de venta de 500 millones de dólares y generar alrededor de 1.000 millones de dólares anuales en ingresos por servicios en la nube.
Esa visión se traduce en unas previsiones especialmente ambiciosas: los ingresos pasarían de 31 millones de dólares en 2025 a 4.300 millones en apenas cinco años.
UN MERCADO CON UN POTENCIAL ENORME
Bank of America también sitúa su precio objetivo en 100 dólares y sostiene que la tecnología de Quantinuum ya presenta un grado de madurez suficiente para atraer clientes empresariales. Entre ellos cita compañías como Amgen y BMW, que ya utilizan la plataforma Helios tanto en entornos de nube como en instalaciones propias.
La entidad va incluso más allá al estimar que el mercado potencial de la computación cuántica podría crecer desde los 1.100 millones de dólares registrados el año pasado hasta alcanzar los 80.000 millones en 2035.
Además, considera que las unidades de procesamiento cuántico no sustituirán a las infraestructuras tradicionales basadas en CPU y GPU, sino que actuarán como un complemento para resolver cargas de trabajo especialmente complejas.
LA EXPERIENCIA TAMBIÉN CUENTA
JP Morgan también ha iniciado cobertura, en su caso con una recomendación de 'sobreponderar' y un precio objetivo de 97 dólares. La entidad atribuye buena parte de su optimismo a los más de diez años de experiencia de Quantinuum en tecnología de iones atrapados, una trayectoria que se remonta a sus orígenes dentro de Honeywell.
El banco también pone en valor la capacidad de la compañía para ejecutar su estrategia de crecimiento. En apenas seis años ha llevado al mercado tres generaciones distintas de sistemas y cuenta con una cartera comercial superior a los 5.000 millones de dólares repartido entre sectores como los servicios financieros, la automoción, las telecomunicaciones y distintos gobiernos.
EL ENTUSIASMO TAMBIÉN TIENE SUS MATICES
El consenso positivo no significa unanimidad absoluta. Morgan Stanley se ha desmarcado del resto con una visión más prudente, iniciando cobertura con una recomendación 'neutral' y un precio objetivo sensiblemente inferior al de sus competidores.
Esa diferencia recuerda que, pese al entusiasmo que despierta la computación cuántica, gran parte de las expectativas descansan sobre desarrollos tecnológicos y objetivos comerciales que todavía deben materializarse.
Ese es precisamente el gran dilema para los inversores. Wall Street parece tener cada vez más claro que la computación cuántica será una de las próximas grandes fronteras tecnológicas. La incógnita sigue siendo si el mercado está llegando pronto... o simplemente está llegando antes que el resto.