BofA apuesta por la renta fija, pero no por toda: "Los bonos son bellos... si son europeos"

Anticipan un segundo semestre "repleto de precios burbujeantes"

Por

Bolsamania | 13 jul, 2025

Los analistas de Bank of America (BofA) se han dejado seducir por las bondades de la renta fija de cara a la segunda mitad del año, aunque lo hacen con un enfoque selectivo por países, en una estrategia que resumen de la siguiente forma: "Los bonos son bellos... si son europeos".

"Los diferenciales de los bonos gubernamentales italianos a 10 años se encuentran en su mínimo en 15 años, las acciones de defensa europeas suben un 72% en lo que va del año, los rendimientos de los bonos del gobierno suizo vuelven a estar por debajo de cero, y los diferenciales de entrada de algunos créditos alemanes ahora son negativos. Todo ello refleja la enorme presión de los activos que buscan liquidez, a medida que los bancos centrales implementan una nueva oleada de recortes para contrarrestar la debilidad del dólar", detallan.

Además, recuerdan que "el año pasado, Draghi instó a las empresas a emitir más bonos y a depender menos de la financiación bancaria tradicional", tras lo que, "como era de esperar, la oferta de bonos de inversión inicial (IG) de debut este año está alcanzando el ritmo más rápido desde 2021".

"Los inversores se han mostrado receptivos a la diversidad de emisiones: el 92% de la oferta de debut ha repuntado en 2025, mientras que el ajuste medio de los diferenciales ha sido del 8%. Sin embargo, dado que Europa todavía se encuentra muy por detrás de EEUU en cuanto a las estructuras de capital de bonos/préstamos, prevemos que la tendencia de los emisores de debut continuará", explican.

En este sentido, anticipan un segundo semestre "repleto de precios burbujeantes", en el que "el oro anualiza una rentabilidad del 55%, mientras que los fondos de deuda emergente anualizan las mayores entradas desde 2019". Todo esto después del "cabaret de riesgos del primer semestre de 2025", en forma de "DeepSeek, aranceles, tensiones en Groenlandia, geopolítica entre Estados Unidos y China, shocks en los mercados del Tesoro, volatilidad cambiaria en Asia, conflicto en Oriente Medio, escrutinio del presidente de la Reserva Federal…".

El aumento de la incertidumbre sobre los activos de Estados Unidos tras la llegada de los aranceles ha supuesto una tesis de inversión a favor de Europa para muchos, donde no solo los bonos atraen el interés del mercado. Todo esto a medida que las elevadas valoraciones de las compañías de Wall Street reduce el margen para futuras subidas.

"Desde el 21 de abril, el S&P ha superado a las acciones mundiales en un 11%. Sin embargo, el alza en los precios en EEUU no ha alejado a los inversores extranjeros de Europa. Aunque a un ritmo más lento que en los últimos meses, en junio se registraron nuevas compras extranjeras en los principales mercados de valores europeos, con Alemania como principal foco", indican.

Este "excepcionalismo" europeo, añaden "refleja una inusual combinación de continua flexibilización de los bancos centrales, un impulso fiscal positivo y una política más benigna que en el pasado".

¿SERÁ UN VERANO CALIENTE PARA LA BOLSA?

De cara a lo que se espera para este verano, en BofA identifican "numerosas razones para que los diferenciales se ajusten aún más en las próximas semanas", como "los vibrantes indicadores técnicos del verano, la estacionalidad alcista de julio y la política fiscal que ahora respalda las perspectivas de crecimiento de EEUU".

"Un repaso a 2017 muestra que las rebajas de impuestos de Trump provocaron una fuerte compresión del crédito en euros: buenas noticias hoy para el alto rendimiento frente al alto riesgo, y para el rendimiento superior de las empresas financieras frente a las corporativas. El repunte de las acciones estadounidenses de pequeña capitalización también podría ser un buen augurio para las operaciones de compresión del crédito", agregan.

Sin embargo, alertan sobre la dificultad a la hora de hacer predicciones en un ambiente cada vez más influenciado por las decisiones políticas, que en ocasiones pueden distorsionar los fundamentos de los activos.

"Durante el último año, la deuda pública global pendiente ha crecido un considerable 12%. Sin embargo, la deuda corporativa pendiente en euros ha crecido tan solo un 2,3%, mientras que la deuda corporativa en libras esterlinas se ha reducido un 4,5%, lo que representa una marcada divergencia. De hecho, en los últimos 12 meses, el 65% del crecimiento total de la renta fija global ha provenido de la deuda soberana", destacan.

Según su criterio, "la prudencia de las empresas en sus balances, ante la laxitud fiscal de los gobiernos, simplemente refuerza el atractivo de poseer bonos corporativos". Además, crea un contexto propicio para "buscar rentabilidad en deuda con calificaciones más bajas", sobre lo que cabe destacar que "un número casi récord de bonos de alto nivel cotizan ahora con diferenciales de crédito inferiores a 50 pb".

Últimas noticias