Así cree Morgan Stanley que impactará la reapertura de Ormuz en la renta variable europea

Rebajan a 'neutral' su consejo sobre el sector energético

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Bolsamania | 25 jun, 2026

Uno de los 14 puntos del memorando de entendimiento (MoU) firmado entre EEUU e Irán recoge la tan esperada reapertura del estrecho de Ormuz. A partir de ahora, ambos países tienen un plazo de 60 días para alcanzar un acuerdo de paz definitivo que deberá ser ratificado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU. El petróleo ya está notando los efectos del optimismo inversor, pero ¿cómo impactará en la renta variable europea?

En Morgan Stanley creen que el proceso de reapertura progresiva de Ormuz está "parcialmente" descontado en los precios. "La amplitud del mercado de renta variable europea ha aumentado gradualmente desde sus mínimos, y las entradas de capital hacia la renta variable europea han sido hasta ahora moderadas".

Y es que estos analistas destacan que, aunque los inversores han comenzado a incorporar el MoU en su posicionamiento, todavía esperan la ejecución efectiva del acuerdo y la reanudación de los flujos a través del estrecho, mientras que la inteligencia artificial (IA) sigue acaparando la mayor parte de la atención del mercado.

Por ello, rebajan a 'neutral' su consejo sobre el sector energético. "Nuestro análisis histórico de episodios de escalada geopolítica respalda esta decisión: las acciones del sector energético tienden a registrar una rentabilidad inferior a la del índice de forma progresiva una vez que los precios del petróleo impulsados por factores geopolíticos alcanzan su máximo".

Además, en la entidad estadounidense indican que, a pesar de que la amplitud de las revisiones al alza de las previsiones de beneficio por acción (BPA) y de los precios objetivo a 45 días se encuentra actualmente cerca de los niveles más altos entre los sectores, la evidencia histórica, las primeras señales procedentes de la amplitud de revisiones a 4 semanas y la caída de los precios del petróleo apuntan a un riesgo de rebaja relativa a partir de ahora.

"Estimamos que los modelos de consenso para las compañías energéticas europeas asumen un precio medio del Brent de 88,5 dólares por barril en 2026, lo que implica un precio de 83 dólares por barril para el resto de este año".

En este sentido, los estrategas de petróleo de Morgan Stanley consideran que el Brent estará fundamentalmente anclado alrededor de 80 dólares por barril desde el cuarto trimestre de este año hasta 2027, "lo que respalda una recomendación ‘neutral’ para el sector".

DOS COMPAÑÍAS EN EL FOCO DEL MERCADO

Con este telón de fondo, en la firma ponen el foco en dos compañías: Subsea 7 ('sobreponderar') y SBM Offshore (principal selección o 'top pick'), ya que estiman que las empresas con una fuerte presencia en activos offshore se van a beneficiar de una poderosa combinación de tres factores:

1. Una década de infrainversión en la industria de servicios, "que ha dejado limitada la capacidad total del sector".

2. Una fuerte demanda por parte de los productores para mantener durante más tiempo el crecimiento de la producción de petróleo y gas.

3. Una cartera de inversiones que emerge del conflicto más sólida que antes, respaldada por la demanda de reconstrucción, la necesidad de redundancia operativa y la reubicación de recursos en toda la industria.

"Como resultado, el sector es relativamente inmune a la debilidad a corto plazo de los precios del petróleo", dicen en Morgan Stanley.

APUESTA POR LOS BANCOS EUROPEOS

Así, los expertos de la entidad eliminan seis valores del sector energético de su selección combinada principal de acciones (Top Combined Stock Screen) y los sustituyen por tres bancos (UBS, Erste Group Bank y NatWest), dos utilities (Italgas y Naturgy) y una empresa del sector del cobre (Antofagasta).

De hecho, remarcan que siguen apostando por los bancos europeos gracias a su tendencia histórica a obtener un rendimiento superior tras los picos de escalada geopolítica; la renovada fortaleza de factores fundamentales, como la amplitud de las revisiones al alza de los BPAs en el escenario posterior a Ormuz y la evolución de la inflación; el importante aumento del crecimiento de los préstamos en el Reino Unido; y el liderazgo del sector en el retorno sobre la inversión (ROI) derivado de la adopción de la IA.

"Cabe destacar que Erste ('sobreponderar'), pasa a formar parte de nuestra selección combinada de valores principales. Nos gustan especialmente los bancos de Europa del Este tanto por la solidez de sus fundamentos como por su exposición a la posibilidad de un eventual alto el fuego duradero entre Rusia y Ucrania, un tema al que creemos que los inversores prestarán cada vez más atención después de la situación en Ormuz", concluyen en Morgan Stanley.

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