"Tiene sentido asumir que Ormuz permanecerá abierto de ahora en adelante"

EEUU e Irán firmarán este viernes en Suiza el memorándum de entendimiento

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Bolsamania | 18 jun, 2026

¿Ha pasado ya lo peor del conflicto de Oriente Medio? El mercado quiere creer que sí, al calor de la reacción de la renta variable y del petróleo tras el anuncio de que EEUU e Irán habían alcanzado un memorándum de entendimiento para poner fin a la guerra. El documento se firmará de forma oficial este viernes en Ginebra (Suiza), y la expectación es máxima.

Los expertos de Berenberg se muestran relativamente optimistas sobre el nuevo escenario que se va a abrir a partir del viernes, y afirman que aunque "el camino puede seguir siendo accidentado, posiblemente con bastante retórica belicista mientras tanto", lo cierto es que "tiene sentido asumir que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto la mayor parte del tiempo de ahora en adelante".

En su opinión, lo peor del conflicto "probablemente sí" haya pasado ya, y es que creen que lo más seguro es que tanto Washington como Teherán "quieran evitar el coste de un nuevo cierre prolongado del estrecho de Ormuz", que tanto ha golpeado a la economía mundial.

Es más, afirman que querrá evitarlo "posiblemente incluso más EEUU que el régimen de Teherán", y es que un colapso del acuerdo seguido de un nuevo aumento de los precios del petróleo "podría perjudicar gravemente a los republicanos" liderados por el presidente estadounidense, Donald Trump, en las elecciones de mitad de mandato que se celebrarán el próximo 3 de noviembre.

Pese a ello, cabe destacar que a partir de la firma de este memorándum, formado por 14 puntos clave, ambas partes se darán un periodo de 60 días para llevar a cabo nuevas negociaciones y terminar de limar cuestiones como el programa nuclear de Irán. En Berenberg creen que la propia estructura del acuerdo "debería facilitar simplemente la extensión del plazo si ambas partes no logran resolver sus diferencias a tiempo".

Y también creen probable que Trump "presione con fuerza al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para que no reaccione de forma excesiva ante futuras provocaciones de Hezbolá" en Líbano, lo que podría hacer saltar por los aires todos los esfuerzos en pro de la paz.

IMPACTO GEOPOLÍTICO

Los analistas de la firma alemana hablan también del impacto que ha tenido el conflicto en Oriente Medio y de lo que se puede desprender del memorándum de entendimiento que van a firmar EEUU e Irán. Bajo su punto de vista, "parece que Teherán ha salido relativamente favorecido en muchos aspectos", y creen también que "la guerra parece haber fortalecido más que debilitado el control de la Guardia Revolucionaria sobre Irán".

Como dicen, se pueden sacar tres conclusiones geopolíticas de lo ocurrido desde que estalló el conflicto el pasado mes de febrero:

1. A pesar de una intensa campaña de bombardeos, "EEUU no ha logrado algunos de sus objetivos declarados, incluido el cambio de régimen en Teherán", lo que "probablemente ha debilitado la posición geopolítica" de Washington.

2. Como en el caso de la guerra a gran escala de Rusia contra Ucrania, "el conflicto ha mostrado que potencias menores con drones pueden frustrar las ambiciones militares de potencias mayores". Para Berenberg, "esto probablemente reduce el riesgo de que China lance una invasión a gran escala de Taiwán en los próximos años".

Sin embargo, añaden estos expertos, el ejemplo de Irán con el cierre del estrecho de Ormuz "podría aumentar el riesgo de que China imponga algún tipo de bloqueo naval a Taiwán en el futuro". "Aunque sigue siendo poco probable, es un riesgo a vigilar", comentan.

3. Por último, señalan que mientras el aumento del precio del petróleo ha reforzado temporalmente las arcas de guerra del presidente ruso Vladímir Putin, la corrección actual del petróleo lo perjudica. "Si el estrecho de Ormuz reabre de forma estable, la situación financiera de Rusia volverá a ser más precaria", apuntan los analistas de la firma germana.

"Si el petróleo cae a no más de 75 dólares en 2027, como asumimos, Putin probablemente tendrá que aceptar un armisticio en las líneas actuales del frente a más tardar en la primavera o el verano de 2027, posiblemente antes", creen. Y es que "al compartir su experiencia anti-drones, Ucrania también ha ganado puntos políticos importantes en los últimos meses".

IMPACTO ECONÓMICO

Y también se refieren al impacto económico que ha dejado el conflicto. Desde finales de abril los expertos de Berenberg han basado sus previsiones económicas y financieras en la hipótesis de que lo peor habría pasado en junio. Más concretamente, sugerían que el Brent pasaría de una media de 120 dólares por barril en abril a unos 90 en junio y a 75 en enero de 2027. "Ahora parece que vamos en esa dirección", comentan.

"Los precios de futuros ya han retrocedido y están aproximadamente en línea con nuestras previsiones. Por tanto, no vemos necesidad de revisar nuestras proyecciones económicas o financieras", afirman.

En el caso de EEUU, siguen proyectando que el crecimiento del PIB real "se desacelerará gradualmente hacia su ritmo tendencial del 1,5%, posiblemente con un exceso temporal en el segundo trimestre de 2026 debido al gasto de los consumidores tras recientes rebajas fiscales".

Por otro lado, exponen que el impacto de la guerra de Irán "parece haber empujado a la eurozona hacia la estanflación". "La confianza del consumidor se ha desplomado, mientras que la empresarial ha caído de forma más moderada", aunque si los precios del petróleo y la incertidumbre geopolítica disminuyen, como esperan, entonces "la confianza mejorará en los próximos meses". Y "como es habitual, el gasto real lo seguirá", eso sí, "con cierto retraso".

Tras estancarse en el segundo trimestre y un crecimiento débil del 0,1% en el tercero, "la economía de la eurozona podría volver a crecer un 0,3% trimestral desde el cuarto trimestre de 2026", añaden los estrategas de Berenberg. Su estimación es que tras de un "buen inicio de año", el shock iraní "probablemente ha costado medio año de crecimiento" a la eurozona.

Pero todo tiene visos de cambiar. En 2027 "el estímulo fiscal alemán se acelerará", sin olvidar que estos expertos vaticinan "reformas favorables al crecimiento que impulsen la inversión privada". Esto permitiría a Alemania volver a crecer cerca del 1% tras años de estancamiento, beneficiando al resto de Europa. "En 2028, la eurozona podría experimentar un mini auge con un crecimiento del 1,6% tras el 1,3% de 2027", añaden.

IMPACTO EN LOS BANCOS CENTRALES

Por último, comentan cómo ha sido el impacto de la guerra en la política monetaria de los bancos centrales. "Durante los últimos tres meses, hemos argumentado que los mercados de bonos han reaccionado en exceso al aumento de los precios de la energía".

Y es que "los bancos centrales no endurecerán la política monetaria tanto como descuentan los mercados". "A diferencia de 2021-2022, el potencial de efectos de segunda ronda por el aumento de energía y transporte es bajo", explican estos expertos, que afirman que la Reserva Federal (Fed) "no tiene margen para recortar tipos, pero tampoco vemos motivos claros para subirlos este año".

En la eurozona, la caída del petróleo "reduce la probabilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) cometa un error endureciendo la política de nuevo en julio o septiembre". Por eso en Berenberg mantienen su previsión de que el BCE mantendrá los tipos sin cambios durante el resto de 2026 y todo 2027.

"Antes de la guerra de Irán, esperábamos que el BCE mantuviera los tipos de depósito en el 2% hasta mediados de 2027 y luego los subiera gradualmente al 3% en 2028. Ahora esperamos que solo alcance ese 3% hacia finales de 2028, posiblemente incluso más tarde si la caída del petróleo mantiene la inflación más baja de lo previsto", concluyen.

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