El euríbor baja en enero tras encadenar cinco meses al alza: ¿cambio de rumbo o giro puntual?
La tendencia del indicador hipotecario se invierte y cierra enero en el 2,245%
Actualizado : 12:56
Después de cinco subidas consecutivas, la tendencia del euríbor se invierte y el indicador hipotecario arranca el año a la baja, cerrando enero en el 2,245%. A la espera de la reunión del Banco Central Europeo (BCE) del próximo 5 de febrero, la previsión es que no se produzcan grandes movimientos en su evolución para los próximos meses.
El dato del arranque de 2026 se coloca así ligeramente por debajo de donde acabó 2025, el 2,267%, registrando en diciembre la tasa más alta desde el pasado mes de marzo. Y también es inferior al 2,525% donde se situaba un año antes, en enero de 2025.
En el repaso del año pasado, y tras nueve caídas mensuales consecutivas, el índice comenzó el año subiendo. Tras este pequeño susto para los hipotecados, bajó en febrero hasta el 2,407%. En marzo, la incertidumbre congeló el euríbor, que se colocó en el 2,4%. En abril, quedó en el 2,143% y mayo lo cerró en el 2,081%.
Un dato en el que volvió a situarse al término de junio, para descender en julio hasta el 2,079%. En agosto, se rompió la racha de seis meses consecutivos a la baja y cerró con una media mensual del 2,114%. En septiembre, el índice subió de nuevo, al 2,172%, en octubre acabó el mes con un valor medio del 2,187% y, en noviembre, la referencia de las hipotecas escaló al 2,217%.
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"En el corto plazo, el estancamiento del euríbor beneficia a los que tienen una hipoteca variable con revisión anual. A estas personas se les aplicará un interés inferior si se actualiza en las próximas semanas, lo que les permitirá pagar unas cuotas más baratas. Sin embargo, aquellos hipotecados con revisión semestral notarán una subida de cuota en caso de que se actualice su interés con el euríbor de enero. Y es que el valor de este índice en julio del año pasado, hace seis meses, era más bajo que el actual", comenta Miquel Riera, analista hipotecario de HelpMyCash.com.
De cara a los próximos meses, cree que el euríbor tenderá a moverse en un rango estrecho, dado que si no cambian los tipos oficiales del BCE el índice suele tener pocos incentivos para dar bandazos y la previsión es que no se produzcan grandes movimientos en su evolución para los próximos meses.
No obstante, actualmente, anticipar escenarios con mucha antelación es especialmente difícil. "Desde el año pasado, la incertidumbre geopolítica ha convertido el entorno económico en un terreno inestable: cualquier episodio puede alterar expectativas de inflación y crecimiento y eso acaba entrando en la ecuación del BCE", añade la economista y cofundadora del comparador financiero, Olivia Feldman.
Por eso, como añade, por ahora domina una especie de tensa calma. "Pese a los focos de tensión, la inflación se mantiene relativamente contenida, los mercados han aguantado el pulso y las previsiones de crecimiento siguen siendo, en general, positivas. Eso no elimina el riesgo. Convive con una reordenación profunda de las relaciones entre bloques económicos que todavía está en marcha y hace que el futuro sea menos predecible que en otros ciclos", puntualiza.
Pero, mientras ese ruido no se traduzca en un cambio claro de la inflación o de la política monetaria, el escenario central es continuidad. Por ello, su previsión es que lo más probable es que el euríbor no sufra grandes cambios y oscile entre el 2,2% y el 2,3% a lo largo de 2026.
Para el portavoz de finanzas personales de Kelisto.es, Pedro Ruiz, los mercados entienden que en algún momento de los próximos meses el BCE terminará aplicando una subida de 25 puntos básicos en los tipos de interés.
"La clave radica en que hay cierto consenso acerca de que habrá una inflación algo más persistente en 2026, el propio organismo monetario lo reflejó en sus últimas previsiones, especialmente en los servicios y en la inflación subyacente. Así pues, dado que el índice se mueve anticipando el coste futuro del dinero, parece más o menos claro que todos los agentes económicos están descontando esa subida, aunque también parecen tener claro que no será en los próximos meses", indica.
Sin embargo, considera que, por ahora, el BCE mantendrá la cautela mostrada durante estos últimos meses y dejará los tipos sin movimientos en las próximas reuniones.
"La estrategia del organismo no parece haber cambiado. Seguir guardando munición para actuar en caso de que la inflación repunte con fuerza por encima del 2% o la economía europea se vea sometida a algún tipo de estrés que ponga en riesgo el crecimiento de las economías de la zona euro", por ello, "con la máxima cautela", ve probable que en las primeras reuniones de 2026 veamos continuidad en la política actual y no recortes y que el euríbor se mantenga en niveles similares a los actuales durante los primeros meses del año, "lo que provocaría subidas en la cuota de las hipotecas variables que se revisen anualmente de cara a la próxima primavera", dice.
Como añade Pablo Vega, experto en finanzas de Roams, "en 2026, el mercado está comprando una narrativa de hibernación monetaria: tipos estables, con microajustes solo si los datos obligan. En este entorno, el euríbor tendería a moverse en bandas y no en tendencias agresivas". Observando la trayectoria del euríbor, "resulta evidente que va encadenando fases de repuntes pronunciados con otras, más extensas, en las que se mantiene en cotas muy reducidas", concluye.