Telefónica se descuelga del rally del Ibex y resucita las dudas del mercado

La operadora pierde impulso mientras el selectivo español conquista nuevos récords

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Bolsamania | 23 jun, 2026

Telefónica

12:24 23/06/26

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¿Qué ocurre cuando el Ibex 35 marca máximos históricos y una de sus compañías más emblemáticas sigue mirando hacia abajo? Esa es la sombra que vuelve a proyectarse sobre Telefónica. Mientras el selectivo español ha llegado a superar los 19.500 puntos, la operadora acumula semanas alejándose de los niveles que habían despertado el optimismo de los analistas y vuelve a enfrentarse a un viejo enemigo: la desconfianza del mercado.

La paradoja resulta llamativa. El índice español vive uno de los momentos más brillantes de las últimas décadas, impulsado por bancos, turismo, defensa y tecnología, pero Telefónica parece circular por una carretera distinta. Desde los máximos registrados el 22 de mayo en los 4,069 euros, el valor ha retrocedido hasta los 3,63 euros actuales.

Es cierto que parte de esa caída está distorsionada por el dividendo de 0,15 euros por acción cuyo descuento se produjo el pasado 16 de junio. Ajustando ese efecto, el retroceso real ronda el 7%-8%. Sin embargo, el dato sigue siendo significativo en un mercado que no deja de encadenar máximos.

EL THROW BACK QUE SE COMPLICÓ

Hace apenas unas semanas el escenario técnico parecía más favorable. César Nuez, analista de Bolsamanía, destacaba que la compañía estaba dando forma a un "throw back" tras situarse por encima de su media de 200 sesiones.

Según explicaba, la zona de los 3,817 euros, donde se encontraba el hueco alcista abierto semanas antes, podía actuar como punto de apoyo para una nueva fase de subidas. "Según se acerque a estos precios, aumenta la probabilidad de que podamos acabar viendo una vuelta de las compras", señalaba.

La hipótesis contemplaba incluso un ataque posterior a la resistencia de los 4,123 euros, cuya superación habría reforzado la posibilidad de una extensión de las alzas hacia los 4,40 e incluso los 4,69 euros.

Sin embargo, el mercado tenía otros planes. Telefónica no sólo perdió los 3,817 euros, sino que también cayó posteriormente por debajo los 3,741 euros, deteriorando el escenario técnico que se manejaba entonces.

NO ES SÓLO UN PROBLEMA DE TELEFÓNICA

La lectura, no obstante, va más allá de la operadora española. La corrección coincide con un comportamiento débil del conjunto de las telecos europeas. Deutsche Telekom, por ejemplo, ha pasado de los 29,31 euros del 22 de mayo a los 26,43 euros actuales, lo que supone una caída cercana al 10%.

Esto sugiere que el mercado no está penalizando exclusivamente a Telefónica. Más bien parece estar produciéndose una rotación sectorial en la que los inversores prefieren concentrar sus apuestas en segmentos con mayor potencial de crecimiento.

"El dinero busca crecimiento y las telecos siguen siendo percibidas como negocios maduros", podría resumirse la lectura que parece estar realizando el mercado.

La inteligencia artificial, la defensa, la banca o determinadas compañías ligadas al ciclo económico han captado buena parte de los flujos inversores durante las últimas semanas, dejando a las operadoras en un segundo plano.

EL IBEX YA NO DEPENDE DE TELEFÓNICA

Quizá el aspecto más revelador de esta historia sea lo mucho que ha cambiado la bolsa española. Hubo un tiempo en el que resultaba difícil imaginar un Ibex marcando máximos históricos mientras Telefónica sufría una corrección de esta magnitud. Hoy la realidad es muy distinta.

Los grandes motores del selectivo se encuentran en otros sectores y el comportamiento de la operadora ya no determina la dirección del índice como sucedía décadas atrás.

La consecuencia es evidente: el Ibex puede celebrar nuevos récords mientras Telefónica sigue buscando suelo.

"El mercado está premiando el crecimiento y castigando la falta de catalizadores", podría ser la mejor síntesis de lo que está ocurriendo.

LA PACIENCIA VUELVE A SER LA CLAVE

La cuestión ya no es únicamente si Telefónica puede regresar algún día a los 4 euros. El verdadero debate gira en torno al tiempo.

Los inversores llevan años esperando una ruptura definitiva de la tendencia lateral que domina la cotización y, una vez más, el título vuelve a quedarse rezagado justo cuando el mercado español atraviesa uno de sus momentos más alcistas.

La historia de Telefónica no es la de una compañía en crisis. Tampoco la de un desplome bursátil. Es, sobre todo, la historia de una acción que sigue sin convencer al mercado en un momento en el que casi todo lo demás parece funcionar. Y en bolsa, a veces, quedarse atrás también es una forma de caer.

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