¿Es SpaceX una acción meme? Los expertos, sentencian: "Es pura especulación"
La compañía sube sin control desde su salida a bolsa pese a sus cuestionables fundamentos
SpaceX continúa siendo el principal nombre del mercado. Tras un esperado estreno bursátil que ha roto todos los récords, especialmente después de que los bancos colocadores ejecutaran su opción de sobreasignación, la compañía sigue subiendo y ya es la sexta empresa más valiosa del mundo, solo por detrás de gigantes como Microsoft, Amazon o Apple y por delante de colosos como TSMC, Aramco, Tesla o Meta. No obstante, sigue habiendo grandes dudas con la valoración de la compañía y su capacidad para alcanzar sus objetivos. Para Ipek Ozkardeskaya, analista sénior de Swissquote Bank, la verdadera historia está bajo la superficie.
En las operaciones fuera de horario, la acción ha seguido subiendo, con la acción rondando los 200 dólares tras llegar a rozar los 230, y situando brevemente su capitalización al borde de los tres billones de dólares. Según esta analista, la gente está comprando SpaceX "con la expectativa de que otros también comprarán y empujarán el precio aún más arriba: eso es pura especulación". "El riesgo es que un día alguien diga: 'Oye, el emperador está desnudo', y ese día los fundamentales de la empresa no estarán ahí para frenar la caída", añade. Y eso tiene un nombre: acción meme.
Según XTB, las acciones meme, también conocidas como 'meme stocks', son títulos de compañías en su mayoría en dificultades financieras que los inversores minoristas comienzan a comprar por las tendencias de las redes sociales. Detrás de las subidas de precio de estas acciones meme, explican, no hay "ningún factor fundamental", sino "simplemente especulación". "Inversores que compran por hacer la gracia, por el miedo a quedarse fuera o porque se lo ha dicho algún amigo. Todo esto provoca una gran volatilidad en estos títulos, con grandes subidas y, también, grandes caídas", apuntan estos expertos.
No obstante, los fundamentos de estas compañías suelen acabar imponiéndose sobre la fantasía. Por ejemplo, GameStop ha caído más de un 80% desde su pico de enero de 2021. El caso de AMC es todavía más sangrante: sus acciones valen alrededor de dos dólares tras caer prácticamente un 99% desde su nivel máximo.
Si bien Ozkardeskaya no cree que SpaceX vaya a compartir este destino, ya que su modelo de negocio tiene mucha más miga de lo que parece, también es cierto que no tiene tanta munición como la compañía quiere hacer creer al mercado.
La compañía espacial de Elon Musk opera el servicio de internet satelital Starlink y una flota de cohetes reutilizables. Según informa 'CNBC', Musk dijo a los empleados reunidos en la sede de Texas que quería sacar la empresa a bolsa ahora para recaudar capital con vistas a una "fase de crecimiento significativa". La empresa también quiere construir, lanzar y operar centros de datos de IA en el espacio, conocidos como centros de datos orbitales, además de construir una gigantesca fábrica de chips en Texas junto con Tesla e Intel. En febrero, Musk fusionó la empresa con su 'startup' de inteligencia artificial, xAI.
Es aquí donde radica el problema. No solo es que SpaceX haya perdido 5.000 millones de dólares en el último año –y más de 40.000 millones desde su fundación–, sino el ritmo al que la compañía está quemando caja para ponerse a la altura de competidores como OpenAI o Anthropic. Los analistas de XTB destacaban antes de su salida a bolsa que, si bien solo representa el 17,4% de los ingresos de SpaceX, xAI absorbe más del 76% del 'capex' (gastos de capital), cifra que se ha triplicado respecto a hace un año. En el trimestre finalizado en marzo, el 'capex' ascendió a 10.100 millones de dólares, frente a 4.100 millones en el mismo periodo del año anterior.
"Pienso, por ejemplo, en la potencia de cómputo valorada en casi 1.000 millones de dólares mensuales que recientemente contrató con Google durante 32 meses. Pero al final del día, cualquiera que esté comprando como si no hubiera mañana terminará entendiendo que los sueños de exploración espacial tienen un coste, y los accionistas de SpaceX pagarán ese coste antes de ver retornos reales", señala Ozkardeskaya.
Antes de la salida a bolsa de SpaceX, los expertos de XTB calculaban que, si el crecimiento de los ingresos para el año completo se ubicaba en el 16% (similar al del primer trimestre del año), el múltiplo precio/ventas 2026 con el que salió a cotizar "ronda las 82 veces". Tras el cierre bursátil del viernes, SpaceX estaba valorada en 2,1 billones de dólares, lo que implica una valoración equivalente a 112 veces sus ingresos del año pasado. "Así que sí, probablemente sea una burbuja especulativa (aunque, en teoría, no es una burbuja hasta que estalla). Pero podemos afirmar con certeza que esta valoración no tiene absolutamente ningún sentido hoy", agrega la experta de Swissquote.
No obstante, para Ozkardeskaya el mayor motivo para estar alarmado no es que la compañía pueda ser una acción meme, sino su inclusión en índices bursátiles como el Nasdaq o el Russell. Cabe señalar que S&P se negó a relajar sus criterios de admisión para incluir de forma acelerada a la compañía aeroespacial en el S&P 500.
"Una empresa con poca justificación fundamental para semejante valoración será comprada automáticamente por esos índices y por los ETFs que los replican. Eso significa que esta acción meme pasará a formar parte de las carteras de todo el mundo —y no en una proporción pequeña", advierte la analista de Swissquote. Si hoy se incluyera SpaceX en el Nasdaq 100, destaca, la firma representaría más del 6% del índice.
Por eso, si mantienes posiciones en estos índices o en ETFs que los replican, es importante entender sus componentes y probablemente diversificar. "Diversificar hacia índices con ingredientes más sanos —aunque, sí, más aburridos— pero más saludables. Recuerda: necesitamos menos azúcar para una vida más larga y saludable", sentencia Ozkardeskaya.