Economía.- Moeve y PwC estiman que las moléculas verdes podrían reducir a la mitad la dependencia energética de Europa

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Europa Press | 04 jun, 2026

Ven paridad de costes para los biocombustibles de segunda generación con los combustibles fósiles en la década de 2030, y para los de hidrógeno en la de 2040

MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

Las moléculas verdes -como el hidrógeno renovable y derivados (amoniaco o metanol), los biocombustibles de segunda generación o el biometano- podrían reducir a la mitad la dependencia energética exterior de Europa en 2040, sustituyendo hasta el 40% de la demanda de combustibles fósiles, al tiempo que se avanza en los objetivos que buscan la neutralidad climática, en el marco del Green Deal y del paquete normativo 'Fit for 55' y 'REPowerEU', según el informe '¿Por qué Europa necesita las moléculas verdes?' realizado por Moeve en colaboración con PwC.

En concreto, el estudio estima que la producción interna de moléculas verdes permitiría reducir la dependencia energética de la Unión Europea en un 50%, desde el 57% actual hasta el 28% para 2040, reforzando así la estabilidad energética del continente.

Para el horizonte 2050, el informe, basado en fuente públicas e informes de consultoras y que será presentado este jueves en Bruselas ante responsables institucionales y líderes empresariales, va más allá y cree que el papel creciente de las moléculas verdes podría llegar a sustituir hasta un 50% la demanda actual de combustibles fósiles en Europa, hasta situarla en el 28%, representando un tercio del mix energético europeo y reduciendo así las emisiones de CO2 en un 22%.

Asimismo, esta reducción de la dependencia no solamente podría reforzar la estabilidad energética del continente, sino también desarrollar una nueva industria que generará 1,7 millones de empleos nuevos y un aumento de 145.000 millones de euros del PIB europeo, según datos de ManpowerGroup.

Por ello, el estudio subraya que la década actual es decisiva para sentar las bases que permitan el despliegue a gran escala en el futuro de las moléculas verdes.

El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, indicó que en un contexto global de crecientes tensiones geopolíticas y en las cadenas de suministro energético, "el imperativo estratégico de Europa es claro: garantizar la autonomía energética".

Para ello, valoró que las moléculas verdes producidas en Europa ofrecen "una hoja de ruta firme hacia una Europa resiliente, competitiva y energéticamente independiente, mientras posicionan el continente como líder global en la lucha contra el cambio climático".

"Con el impulso adecuado los campeones europeos pueden desarrollar exponencialmente estas soluciones de energía limpia, pero el momento de actuar es ahora", añadió al respecto.

DESCARBONIZAR SECTORES DONDE NO LLEGA LA ELECTRIFICACIÓN.

El estudio de Moeve y PwC da, asimismo, un papel especialmente sobresaliente a las moléculas verdes como principal palanca para la descarbonización de los sectores difíciles de electrificar, como la industria pesada, la química o el transporte de larga distancia -que actualmente representan entre el 20% y el 25% de la demanda de energía primaria-, donde su uso podría llegar a reducir hasta un 22% las emisiones de CO2 en Europa en 2050.

Asimismo, aunque el informe reconoce la existencia actual del 'green premium' (prima verde o sobreprecio a pagar en comparación con su alternativa tradicional), vaticina que el impacto económico se reduce a lo largo de la cadena de valor, limitando su efecto en los precios para el usuario final a aumentos moderados del 1-5% a partir de la década de 2030.

En este sentido, por ejemplo, el transporte por barco de unas zapatillas de 100 euros de Asia a Europa, tan solo añadiría un coste adicional de unos 50 céntimos si se emplean combustibles renovables; mientras que el impacto de utilizar acero verde, en vez del acero convencional, sobre el precio de un coche sería de en torno a un 2%, o en el caso de la aviación, la adopción regulada de combustibles sostenibles de aviación (SAF) supondrá un aumento limitado en los billetes de pasajeros de entre 1 y 40 euros dependiendo del tipo de vuelo.

Así, en términos generales, se prevé que la diferencia de costes entre los combustibles fósiles y las moléculas verdes se reduzca a medida que aumente el coste de las emisiones de CO2, bajen los precios de las energías renovables y la producción de combustible a base de biomasa e hidrógeno gane eficiencia.

Por ejemplo, en el caso de los biocombustibles de segunda generación, ya utilizados en el transporte por carretera -HVO-, marino o aéreo -SAF-, se prevé que alcancen la paridad de costes con los combustibles fósiles la década de 2030, seguidos por los combustibles sintéticos basados en hidrógeno verde en la década de 2040.

Por otra parte, para el sur de Europa, especialmente la Península Ibérica (España y Portugal), el estudio vislumbra un "potencial excepcional" para producir hidrógeno verde a costes altamente competitivos, logrando precios casi la mitad de los de Europa Central y del Norte.

POTENCIAL DE ESPAÑA Y LA PENÍNSULA IBÉRICA.

En este sentido, subraya que España y el conjunto de la Península Ibérica asumen una posición de indiscutible vanguardia en el desarrollo de la tecnología Power-to-Hydrogen (PtH) y ostentan los objetivos de potencia de electrólisis más ambiciosos del continente para este fin de década, con una producción de 0,39 millones de toneladas anuales (Mtpa) de hidrógeno renovable, asociada a una capacidad de generación de 3 gigavatios (GW) en España -por delante de otros mercados de referencia como Alemania- y 0,9 GW en Portugal, con unos abundantes recursos renovables de origen solar y eólico de la región que aseguran un coste de generación eléctrica sumamente bajo.

"Iberia podría producir hidrógeno verde a aproximadamente la mitad del coste en comparación con Europa Central y los países nórdicos" , resalta el documento citando el análisis de Goldman Sachs Carbonomics, lo que perfila a la región peninsular como el gran hub de suministro a gran escala del mercado comunitario.

En esta apuesta de España por el hidrógeno verde, el informe destaca desarrollos de envergadura como la aprobación por parte de Moeve de la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde (Onuba) -que con 300 MW representa el mayor proyecto de hidrógeno verde de la UE dedicado de forma exclusiva al tejido energético-, así como la reciente instalación de un electrolizador de 100 MW por parte de Repsol en las instalaciones de Petronor o iniciativas como la de BP e Iberdrola en Castellón, de 25 MW.

IMPULSAR MARCOS REGULATORIOS QUE CREEN MERCADO Y SEÑALES DE DEMANDA.

No obstante, para alcanzar todo el potencial de las moléculas verdes, el estudio ve necesaria una acción coordinada entre administraciones públicas e industria que acelere el desarrollo de estos ecosistemas.

Para ello, señala como prioritario impulsar marcos regulatorios que creen mercado y señales claras de demanda; establecer mecanismos de apoyo económico que permitan cerrar la brecha de costes en las fases iniciales; escalar infraestructuras e innovación en toda la cadena de valor (producción, transporte y almacenamiento); así como reforzar las alianzas público-privadas para movilizar inversión y alcanzar escala industrial.

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