Economía.- La Armada, Navantia y Lockheed Martin reúnen en España a los usuarios internacionales del radar SPY-7
MADRID, 24 (EUROPA PRESS)
Las instalaciones de Navantia en San Fernando (Cádiz) acogen este miércoles y próximo jueves la segunda reunión internacional de usuarios del radar SPY-7, organizada por la Armada y Navantia, con el apoyo de Lockheed Martin.
El encuentro reúne a delegaciones de España, Japón, Canadá y Estados Unidos (EEUU), entre ellas representantes de la de la Marina de Estados Unidos y de la Agencia de Defensa de Misiles (MDA en sus siglas en inglés), así como a responsables de las principales organizaciones e industrias vinculadas al programa, con el objetivo de compartir conocimientos, analizar avances y reforzar la cooperación internacional asociada al sistema.
La reunión constituye la segunda edición presencial del Grupo Internacional de Usuarios del SPY-7, una iniciativa creada para reunir a los actuales y futuros operadores de este sistema con el fin de fomentar la colaboración, el intercambio de experiencias y la identificación de sinergias en ámbitos como el despliegue de capacidades, el sostenimiento, la certificación, las pruebas, la documentación técnica o la gestión de la obsolescencia.
SE ABORDARÁ LA EVOLUCIÓN DE LOS PROGRAMAS NACIONALES
Durante las dos jornadas, las delegaciones participantes abordarán la evolución de los programas nacionales asociados al SPY-7, las oportunidades de cooperación tecnológica y los retos comunes relacionados con el ciclo de vida del sistema, según ha trasladado en un comunicado el Ministerio de Defensa.
La agenda incluye además sesiones específicas entre usuarios e industria, actividades de formación y reuniones bilaterales, así como una visita técnica al Sitio de pruebas terrestres (LBTS en sus siglas en inglés) de las futuras fragatas F-110 y al Centro de Integración de Sistemas en Tierra (CIST), ambos ubicados en la Base Naval de Rota (Cádiz), donde los asistentes podrán conocer de primera mano las capacidades de integración y pruebas asociadas al programa español.
La colaboración entre Armada y las compañías Lockheed Martin y Navantia para el programa de fragatas F-110 y anteriormente para el programa F-100 permite disponer de "capacidad de defensa aérea y antimisiles (IAMD) única en Europa". El SPY-7 será el sensor principal de las futuras fragatas F-110 de la Armada y constituye uno de los elementos tecnológicos más avanzados incorporados al programa.
RADAR DIGITAL Y DEFINIDO POR 'SOFTWARE'
Se trata de un radar digital y definido por 'software', diseñado para evolucionar a lo largo de todo su ciclo de vida mediante actualizaciones que permitirán incorporar nuevas capacidades sin necesidad de realizar grandes modificaciones físicas.
"Esta arquitectura proporciona una elevada flexibilidad para adaptarse a amenazas emergentes y garantiza que las F-110 puedan mantener su relevancia operativa durante las próximas décadas", ha explicado el departamento liderado por Margarita Robles, que ha añadido que entre las principales prestaciones de este radar destacan su capacidad para detectar, seguir y discriminar simultáneamente amenazas en entornos complejos y saturados.
Gracias a tecnologías de procesamiento digital, el sistema puede desarrollar múltiples misiones de forma simultánea, incluyendo vigilancia aérea, defensa antiaérea de largo alcance, defensa frente a misiles balísticos y capacidades iniciales de defensa aérea y antimisil integrada.
Asimismo, está preparado para contribuir al seguimiento de amenazas hipersónicas, a la vigilancia espacial y a la conducción simultánea de operaciones en los ámbitos aéreo y de superficie, proporcionando una "capacidad valiosa" frente a ataques coordinados con misiles, aeronaves y sistemas no tripulados. Además de sus capacidades operativas, el SPY-7 aporta ventajas desde el punto de vista tecnológico e industrial.
"Su arquitectura abierta y modular facilita futuras modernizaciones, reduce riesgos tecnológicos y permite compartir desarrollos con otros usuarios del sistema", ha apuntado Defensa, concluyendo que, en el caso de la Armada, su integración con el sistema de combate SCOMBA contribuirá a disponer de una arquitectura interoperable y alineada con los estándares más avanzados de defensa naval.