Economía.- Ahumados Domínguez se adapta a la nueva normativa europea y refuerza sus controles y procesos
MADRID, 27 (EUROPA PRESS)
Ahumados Domínguez ha adaptado sus procesos al nuevo Reglamento (UE) 2024/2895 sobre el control de Listeria monocytogenes en alimentos listos para el consumo y mantiene la elaboración de sus productos sin incorporar conservantes que alteren el sabor, la textura ni la calidad, según informa en un comunicado.
En concreto, la icónica marca de productos como salmón ahumado y que cuenta con más de 65 años de trayectoria, también ha reforzado sus controles, procesos y condiciones de conservación para preservar su frescura y seguridad alimentaria.
La nueva normativa europea, aplicable desde el pasado 1 de julio, establece criterios más exigentes de cara a reducir al máximo la presencia de Listeria monocytogenes durante toda la vida útil de este tipo de alimentos. Asimismo, exige que las compañías demuestren científicamente el comportamiento microbiológico de sus productos a lo largo de todo ese periodo.
En este nuevo escenario, Domínguez podía adoptar dos medidas para garantizar el cumplimiento de la nueva normativa: añadir conservantes a sus productos o no hacerlo y reducir su vida útil de 30 a 24 días. Así, la casa madrileña ha optado por no emplear conservantes y reducir la vida útil de sus ahumados, asumiendo toda la complejidad logística que conlleva esta nueva situación.
Desde hace más de 65 años, Ahumados Domínguez elabora su salmón ahumado a partir de una receta y unos procesos en los que la selección de la materia prima, la salazón, el secado, el prensado y el ahumado resultan determinantes para conseguir su sabor, textura y frescura característicos.
Por ello, la compañía descartó desde el primer momento modificar sus elaboraciones mediante la incorporación de conservantes -como el vinagre tamponado- que pudieran alterar esas cualidades.
"Podríamos haber elegido añadir conservantes a nuestros ahumados, alternativa mucho menos compleja desde el punto de vista operativo, pero nunca contemplamos modificar la receta de nuestros productos. Preferimos asumir este reto que va totalmente alineado con nuestros principios: defender la máxima calidad, siempre", ha explicado el CEO de Ahumados Domínguez, Pedro Mestanza.
Esta decisión responde a la voluntad de preservar la autenticidad del producto y reforzar una filosofía de trabajo en la que la frescura no se considera una limitación, sino uno de los principales atributos de la marca.
En este contexto, Ahumados Domínguez, junto con la reducción de la vida útil, también ha realizado inversiones e implantado medidas adicionales para reforzar el control microbiológico y anticiparse a las nuevas exigencias europeas.
De esta forma, entre las principales actuaciones se encuentran la modificación de la temperatura de conservación, que pasa a situarse entre 0 y 4 ºC, el aumento de los controles analíticos internos y externos, un seguimiento más exhaustivo de parámetros fisicoquímicos o el apoyo en modelos matemáticos de microbiología predictiva.
Ahumados Domínguez ha optimizado sus procesos para minimizar el impacto del cambio tanto en sus clientes profesionales como en el consumidor final, manteniendo la máxima frescura y garantizando una adecuada vida útil en el momento de la compra y la recepción de los pedidos. "Cumpliremos con la normativa manteniendo el compromiso con nuestros clientes. La esencia de esta casa es y será absolutamente invariable e innegociable", ha señalado Mestanza.