Bankinter da la señal de alarma sobre Aena: "Es momento de vender"
"Saber aterrizar a tiempo es tan importante como saber despegar", apuntan desde la firma
¿Puede una compañía en subida libre, en máximos históricos, enfrentarse a un aterrizaje forzoso en los parqués? En el caso de Aena, la respuesta puede ser que sí. No en vano, pese a registrar un primer trimestre brillante y mantener el pulso en sus cifras, el operador aeroportuario encara un panorama económico turbulento.
Al menos, así lo creen los expertos de Bankinter, quienes lo tienen claro con el grupo: el ciclo se enfría, el turismo levanta el pie del acelerador y los inversores deberían empezar a plantearse la retirada.
EL PRIMER TRIMESTRE, UN DESPEGUE CON BUEN VIENTO
“Los resultados del primer trimestre han sido sólidos, con un crecimiento del tráfico del +4,7% en España, a pesar del efecto calendario adverso de Semana Santa”, señala Juan Moreno, analista de la entidad y autor del informe.
Las cifras hablan por sí solas: ventas al alza (+6%), un EBITDA en expansión (+11%) y beneficio neto atribuible disparado un +15%. La empresa, además, mantiene sus previsiones de tráfico para este año en un moderado +3,4%.
No hay señales de agotamiento en las pistas. Aena sigue operando a gran altura, con niveles récord de pasajeros y unas finanzas que, sobre el papel, invitan al optimismo.
Sin embargo, el radar de Bankinter detecta turbulencias más allá del horizonte inmediato.
LA ECONOMÍA INTERNACIONAL FRENA Y EL TURISMO LO NOTA
Las tensiones comerciales entre grandes bloques económicos se han relajado, pero el daño —según el informe— ya está hecho. “El primer impacto será sobre el comercio internacional, pero terminará por afectar a la inversión y el consumo”, advierte Moreno.
Y el consumo, especialmente en el sector turístico, es el combustible del que se alimenta Aena.En este contexto, el banco señala un deterioro progresivo del ciclo económico global que ya ha empezado a reflejarse en alertas de grandes jugadores del sector. Aerolíneas como Delta, United o Ryanair, operadores turísticos como TUI y cadenas hoteleras como Marriott han encendido sus luces de aviso: la demanda está bajando velocidad.
AJUSTE DE EXPECTATIVAS Y REVISIÓN A LA BAJA
En este escenario, Bankinter ha recortado sus previsiones de tráfico aéreo para 2025, del +4,7% observado en el primer trimestre a un estimado del +3%. De cara a 2026, la expectativa es de estancamiento. Esta desaceleración impacta directamente en la estimación del beneficio neto atribuible (BNA) de la compañía, que se mantendría plano entre los 2.000 y 2.100 millones de euros durante los próximos tres años.
“Revisamos a la baja nuestras estimaciones y recortamos el precio objetivo de Aena en un -5%, hasta los 172,3 euros por acción, desde los 181,4 euros anteriores”, explica el citado experto.
Esta revisión se basa en un enfoque prudente ante la próxima revisión del marco tarifario DORA III, prevista para 2027, en la que se asume que las tarifas se mantendrán planas a pesar del entorno inflacionario.
"COTIZA POR ENCIMA DE SU POTENCIAL Y SIN CATALIZADORES"
Aena, que capitaliza actualmente cerca de 33.900 millones de euros, cotiza a día de hoy muy por encima del nuevo precio objetivo planteado por Bankinter.
A ello se suma otro elemento clave en la tesis del banco: la ausencia de catalizadores a corto o medio plazo que puedan justificar una revalorización adicional.“Las estimaciones del consenso para 2026 están un 9% por encima de las nuestras, y no vemos factores que puedan revertir esa diferencia en el corto plazo”, afirma Moreno.
Esto lleva a la entidad a mantener su recomendación de “vender” el valor, por considerar que la acción está "sobrevalorada" respecto a sus fundamentales.
"UN EQUILIBRIO FINANCIERO QUE NO BASTA"
El informe destaca que Aena sigue mostrando una posición financiera sólida, con un descenso paulatino de su deuda neta, que pasaría de los 5.498 millones en 2024 a 1.821 millones en 2029, según las estimaciones del banco. Los flujos de caja se mantienen saludables y la rentabilidad por dividendo ronda el 4,6%.
Pero ni el dividendo ni el equilibrio del balance, según la entidad, bastan para contrarrestar un entorno de menor dinamismo. La paradoja se impone: una compañía rentable y eficiente que, sin embargo, podría no ser un buen negocio para el inversor en el nuevo ciclo económico.
"UN AVIÓN QUE SIGUE VOLANDO, PERO A MENOR ALTITUD"
El análisis de Bankinter propone una imagen elocuente: Aena no va a estrellarse, pero sí volará más bajo. “Nuestro modelo anticipa un crecimiento muy limitado en ingresos y beneficio a partir de 2026, lo que reduce significativamente su atractivo bursátil”, añade Moreno.
En este nuevo escenario, lo que ayer parecía una pista de despegue se convierte en una larga travesía sin grandes emociones. Y para un mercado que vive de las sorpresas, el estancamiento puede ser más peligroso que la caída.
CONCLUSIÓN
Aena continúa operando con eficiencia y mostrando músculo financiero, pero la desaceleración del turismo y la falta de catalizadores futuros empujan a los analistas a pisar el freno.
La advertencia de Bankinter resuena como un llamado a la prudencia: es momento de ajustar expectativas y repensar posiciones. A veces, saber aterrizar a tiempo es tan importante como saber despegar.