La vivienda subirá un 7% en 2026: "La falta de oferta no se revertirá al menos en tres años"

Se suman condicionantes como subida del alquiler, compras de extranjeros o tipos de interés estables

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Bolsamania | 20 feb, 2026

Los precios de la vivienda seguirán subiendo este año en nuestro país. El departamento de Análisis de Bankinter calcula que el encarecimiento en 2026 será del 7%, "superando de nuevo el crecimiento nominal de la economía y condicionado, sobre todo, por una clara falta de oferta". Además, prevén que "la falta de oferta no se revertirá al menos en los próximos tres/cinco años".

Como explican, a pesar de la guerra comercial y las tensiones geoestratégicas, el mercado inmobiliario español mantiene un gran dinamismo, superando las 700.000 transacciones de vivienda en 2025, con un crecimiento interanual del 10%, muy por encima de la media histórica.

Y esto mientras los precios siguen acelerando y batiendo de nuevo las estimaciones, con subidas que rondaron el 12% el año pasado. "Acumulan, por tanto 11 años consecutivos de subidas de precios, con una revalorización próxima al 90%", lo que hace a los analistas de la entidad revisar al alza sus estimaciones de precios de vivienda para 2026.

Así ahora creen que la subida será del 7%, en comparación con el 4% que esperaban anteriormente, con lo que los precios "seguirán subiendo por encima del crecimiento nominal de la economía española", destacan. A ello están contribuyendo varios factores como la falta de oferta, la subida del precio de los alquileres, unos tipos de interés estables y la compra por parte de extranjeros.

En concreto, en cuanto a la oferta, prevén que, en estos momentos, faltan más de 700.000 casas en España. Una cifra que seguirá incrementándose en más de 150.000 adicionales al año. Por el lado de la demanda, se crearán unos 200.000 hogares al año, a lo que habría que añadir más de 50.000 viviendas por compra de extranjeros. "De mantenerse la tendencia actual de oferta y demanda, en el plazo de 10 años el déficit podría superar los 2 millones de casas en España", aseguran.

También agudiza el problema la falta de oferta en la vivienda en alquiler, al tiempo que los precios de los alquileres suben, hasta situar la tasa de esfuerzo de alquilar por encima del 50%, superando incluso de la de compra de vivienda (35%).

Otro fuerte factor disruptor es el que supone la compra de extranjeros, que representan en torno al 20% del total de transacciones de vivienda en España. Además, "los extranjeros no residentes tienen un poder adquisitivo que supera en más de un 80% el del comprador doméstico", añaden.

Por su parte respecto a los tipos de interés estables, no se anticipan cambios en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) este año, por lo que deberían mantenerse estables en el nivel actual del 2%, lo que supondría un euríibor también estable en el entorno del 2,25%-2,3% en 2026.

En general, los analistas apuntan que "nos movemos hacia un entorno de exceso de precios de vivienda, con niveles de accesibilidad (precios en relación a la renta disponible de los hogares) y tasa de esfuerzo superando en 2026 las medias históricas. Aunque los riesgos se mueven al alza, la sobrevaloración es de momento moderada y sostenible mientras no se solucione el problema de falta de oferta".

No obstante, consideran que la situación actual dista todavía de lo ocurrido en 2007: "Aunque los precios de vivienda hoy superan en un 25% los niveles de 2007, la renta disponible de los hogares ha aumentado todavía más (+36%). Por tanto, en términos reales, los precios de vivienda son alrededor de un 10% inferiores a los de los niveles de pico del ciclo".

Eso sí, avisan de que la falta de oferta no se revertirá al menos en los próximos tres/cinco años. "El mercado inmobiliario tiene mucha inercia por los plazos de desarrollo y construcción. Ya podemos decir con toda seguridad que en los próximos tres años las viviendas terminadas no cubrirán ni la mitad de la demanda estimada y para aumentar esta cifra a futuro es necesario que las administraciones públicas liberen suelo y agilicen los desarrollos urbanísticos y cambios de uso. Los principales riesgos para el mercado inmobiliario son exógenos. La materialización de algunos de los riesgos existentes en los frentes comerciales o geoestratégicos, podría frenar el crecimiento económico y, con ello, la demanda de vivienda", concluyen.

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