Futuro difuso en la eurozona: crecerá por debajo de su potencial por el riesgo arancelario
Las previsiones se ven desdibujadas por la incertidumbre sobre la política comercial estadounidense
Las previsiones económicas para la eurozona marcan un futuro difuso, ya que se ven desdibujadas por la incertidumbre sobre la política comercial estadounidense, lo que genera riesgos a la baja para el crecimiento en 2025. Ya de cara a 2026, se espera que el crecimiento se acelere.
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Así lo recoge el último informe de perspectivas publicado por Danske Bank, en el que se muestra que, "si bien se prevé que la recuperación persista este año, es probable que el crecimiento se mantenga por debajo de su potencial debido a las incertidumbres comerciales y la cautela del consumidor".
"La economía de la zona euro continúa recuperándose de las crisis anteriores, con un crecimiento en el primer trimestre que superó las expectativas. El mercado laboral se mantiene sólido y la inflación ha vuelto al objetivo del BCE. Por lo tanto, la economía se muestra prometedora y resiliente a las perturbaciones, pero las perspectivas son menos claras", aseguran.
Como explican, la incertidumbre comercial lastra el crecimiento y la baja confianza del consumidor mantiene un alto nivel de ahorro. Además, los indicadores más recientes sugieren que, si bien el sector manufacturero está mejorando, la actividad en el sector servicios se ha ralentizado.
De cara al futuro, esperan que el consumo privado "sea el principal motor del crecimiento, respaldado por el aumento de los salarios reales, un mercado laboral sólido y unos tipos de interés más bajos".
De su lado, el mercado laboral se mantiene sólido, con un desempleo en mínimos históricos: "Prevemos que el crecimiento del empleo persistirá, como indican los datos de las encuestas, ya que la pérdida de empleos en Alemania y Francia se verá compensada por los aumentos en España y Grecia. Esto debería resultar en que la tasa de desempleo se mantenga estable en el próximo período".
En general, prevén que la economía de la eurozona crezca este año, "aunque a una tasa inferior al potencial, antes de alcanzar el potencial el próximo año". Consideran que los riesgos para el crecimiento económico están sesgados a la baja este año debido a las políticas comerciales de EEUU, "mientras que una participación del consumo potencialmente mayor y el gasto fiscal actual equilibran los riesgos en 2026".
Por otro lado, en lo que respecta a la inflación, cree que "la batalla está casi terminada", ya que la inflación general ha regresado por debajo del objetivo del 2% en mayo. Una disminución que se atribuye a la menor dinámica de la inflación subyacente durante el último año y a la caída de los precios de la energía.
Sin embargo, señalan que la inflación subyacente "se mantiene elevada y ha mostrado indicios de un impulso creciente en los últimos meses, principalmente debido a los precios de los servicios". Sin embargo, no prevén que esta reciente presión sobre la inflación subyacente persista.
Calculan que la inflación general fluctuará justo por debajo del objetivo del 2% durante el resto del año e incluso caerá significativamente por debajo en el primer trimestre de 2026 debido a la inflación energética negativa. "Percibimos que los riesgos para la inflación están equilibrados, ya que los precios de la energía podrían subir más de lo previsto, mientras que una escalada de la guerra comercial con EEUU podría reducir la demanda más de lo previsto", dicen.
Finalmente, en cuanto a la política del Banco Central Europeo (BCE), vaticinan que reducirá los tipos de interés hasta el 1,5% este año.
"Con la inflación en el objetivo y una previsión de subestimación hacia finales de año, vemos la necesidad de que el BCE recorte los tipos a un rango ligeramente expansivo para evitar que las expectativas de inflación se desanclen. Esta perspectiva se ve respaldada por un crecimiento inferior al potencial este año y la incertidumbre derivada de las políticas comerciales de EEUU, ya que observamos mínimos riesgos al alza para la inflación a medio plazo al pasar a un rango ligeramente expansivo", indican.
No obstante, añaden que el balance de riesgos relacionado con su predicción se inclina hacia menores recortes de tipos de interés, "dada la resiliencia actual de la economía, caracterizada por un mercado laboral ajustado y una inflación subyacente elevada".