Europa aprueba un reglamento clave para impulsar el euro digital
Con esta decisión, Europa aspira a contar con su propia vía de pago
Actualizado : 16:16
La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (ECON) ha aprobado este martes tres textos legislativos para impulsar el euro digital, una nueva divisa electrónica por el Banco Central Europeo (BCE) con la que Europa aspira a contar con su propia vía de pago electrónico y reducir su dependencia de proveedores norteamericanos como Visa o Mastercard.
Así pues, la Comisión ha aprobado el dictamen principal (el relativo a la adopción del euro digital) con 43 votos a favor, 14 en contra y 1 abstención. Las otras dos resoluciones que se votaban junto a este dictamen -una para permitir a los países de la Unión Europea que no utilicen el euro como divisa a distribuir el euro digital y otra que obliga a los estados de la Unión a mantener el acceso al efectivo y a planificar posibles interrupciones de los pagos digitales- también han sido aprobadas.
Este dictamen deberá recibir el visto bueno del pleno de la Eurocámara antes de abrir la negociación con los Estados miembros. Esta votación se realizará, previsiblemente, entre el 6 y el 9 de julio.
LIBERTAD
El eurodiputado popular Fernando Navarrete, ponente del informe, ha señalado que con paquete de la moneda única se protege la libertad de los ciudadanos para elegir cómo pagar.
"El euro digital complementará el efectivo, nunca lo sustituirá. Nadie debería verse obligado a prescindir del efectivo, y nadie debería quedarse sin una opción de pago digital segura, sólida y genuinamente europea", ha destacado.
En concreto, los pagos en línea se realizarían a través de un sistema basado en cuentas, mientras que las operaciones sin conexión se ejecutarían directamente mediante dispositivos de almacenamiento local -la UE pretende garantizar el pago en caso de caída de red-.
En la práctica, serán los bancos y otros proveedores de servicios de pago autorizados quienes se encarguen de distribuir esta nueva moneda entre los usuarios, mientras que la mayoría de los comercios estará obligada a aceptarla, con excepciones para los autónomos y las pequeñas empresas.
GRATUITO PARA LOS USUARIOS Y CON LÍMITES DE TENENCIA
Para los ciudadanos, los servicios básicos asociados a este instrumento, entre ellos la apertura de una cuenta, la gestión de fondos o el acceso a un medio de pago, serán gratuitos, si bien los comercios podrían asumir determinadas comisiones, aunque la Eurocámara reclama que estos costes no superen los que ya soportan actualmente por otros medios electrónicos.
El texto incorpora además límites a la cantidad que cada persona podrá mantener en esta nueva moneda con el objetivo de preservar la estabilidad financiera y evitar que una eventual transferencia masiva de depósitos pueda afectar al sistema bancario. Ese umbral sería fijado por la Comisión Europea a partir de las recomendaciones del BCE y revisado al menos cada dos años, mientras que las empresas no podrían conservar estos fondos de forma permanente, salvo para acumular pagos recibidos durante un máximo de 24 horas.
Además, esta nueva forma de dinero no generaría intereses ni tendría costes asociados por su mera tenencia, con el fin de evitar que se convierta en un instrumento de ahorro alternativo a los depósitos bancarios.