El cierre del Gobierno vuelve a planear sobre EEUU: ¿es momento de preocuparse?
La Fed podría ir 'a ciegas' a su próxima reunión de política monetaria
Actualizado : 10:17
La cuenta atrás ha comenzado. Y el riesgo de un cierre parcial del Gobierno de EEUU va en aumento, sobre todo si el Congreso no aprueba el presupuesto federal antes del 1 de octubre. Históricamente, los mercados han tendido a ignorar los cierres, pero esta vez podría ser diferente. ¿Es momento de preocuparse?
"Por sí solo, un cierre breve del gobierno solo ralentizaría ligeramente el crecimiento económico (una semana podría reducir alrededor de 0,1 puntos porcentuales el crecimiento del PIB real anualizado)", explica Atakan Bakiskan, economista de Berenberg.
Sin embargo, podría tener un impacto importante al retrasar la publicación de los datos económicos. De hecho, si finalmente se produce, es probable que la Casa Blanca clasifique a la Oficina de Estadísticas Laborales y a sus empleados como no esenciales, lo que obligará a suspender sus actividades a partir del próximo miércoles.
"Esto significa que el informe de nóminas no agrícolas de septiembre (previsto para el viernes 3 de octubre) y los datos de inflación del índice de precios al consumidor (previstos para el 15 de octubre) podrían no publicarse a tiempo", añaden desde la firma alemana.
Todo ello, en un momento en que la incertidumbre sobre el estado de la economía ya es alta, persisten las preocupaciones sobre la calidad de los datos gubernamentales y la Reserva Federal (Fed) desea basar su próxima decisión sobre los tipos de interés (prevista para el 29 de octubre) principalmente en esos datos. Por lo que "los retrasos en la publicación probablemente generarían volatilidad en los mercados financieros".
Esto significa que la Fed llegaría 'a ciegas' a su cónclave monetario del mes que viene, lo que, posiblemente, llevaría al organismo a plegarse a sus propias proyecciones económicas de dos recortes de 25 puntos básicos para el resto de 2025.
PERO ¿QUÉ ES UN CIERRE DEL GOBIERNO?
Para entender mejor esta situación, hay que señalar que cada año, el Congreso de EEUU debe aprobar 12 proyectos de ley de asignaciones presupuestarias que financian a ciertas agencias del gobierno federal. La fecha límite para ello es el 1 de octubre, el inicio del año fiscal.
"Hasta el momento, ninguno de estos proyectos ha sido aprobado. Si las agencias no reciben fondos ni autorización para gastar, prácticamente cierran. El llamado gasto federal esencial, que incluye el gasto militar, Medicaid, Medicare y el Seguro Social, permanece intacto. Una forma de evitar un cierre es aprobar una 'resolución continua', que extiende temporalmente la financiación actual mientras el Congreso decide sobre los proyectos de ley", comenta Bakiskan.
El 19 de septiembre, la Cámara de Representantes aprobó una resolución continua para extender la financiación hasta el 21 de noviembre, pero el Senado la rechazó debido a desacuerdos sobre las prioridades y las cantidades del gasto.
Tirando de hemeroteca, el último cierre del gobierno federal ocurrió durante el primer mandato del presidente Trump, del 21 de diciembre de 2018 al 25 de enero de 2019. Duró 35 días y marcó el cierre más largo desde 1981.
"Históricamente, los cierres han sido poco frecuentes y generalmente breves (14 ocurrieron desde 1981, con una duración promedio de alrededor de una semana cada uno) y el mercado de valores se mantuvo en gran medida imperturbable", expresan en Berenberg.
¿EFECTOS EN EL MERCADO LABORAL?
De momento, la Casa Blanca ya ha advertido a sus agencias que se preparen para despidos masivos si el Congreso no evita el cierre del Gobierno. En el memorando, la Oficina de Presupuesto y Administración ha ordenado a las agencias federales que empiecen a elaborar planes de "reducción de personal" para programas cuya financiación caducará si no cumple con el plazo presupuestario.
"Ni los empleados esenciales que trabajen durante un posible cierre gubernamental ni los empleados en ERTE recibirán su salario hasta que el gobierno reabra (ambos recibirán eventualmente el pago retroactivo por el período de cierre)", indica Bakiskan.
Con todo, y aunque un cierre gubernamental no afectaría al informe de empleo de septiembre, ya que la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) realizó la encuesta en la segunda semana del mes, sí tendría impacto en las estimaciones de octubre (previstas para publicarse el 7 de noviembre) si el cierre dura al menos hasta el día 13 del mes que viene.
"Otro factor son los retrasos en la tramitación de visas, que podrían impedir que algunos empleados se incorporen al mercado laboral en octubre y reducir potencialmente la nómina no agrícola", dice el estratega de la firma germana.
Sectores como la sanidad, la educación y los gobiernos estatales y locales -que dependen de la financiación de contratos federales y que recientemente han asumido gran parte del aumento de la nómina no agrícola- podrían congelar temporalmente la contratación ante la incertidumbre del cierre.
"Dicho esto, es plausible que la Fed comprenda estas posibilidades y una posible montaña rusa en el mercado laboral, por lo que no debería modificar su evaluación del mercado laboral", subraya.
IMPACTO EN EL CRECIMIENTO
A nivel económico, el retraso en los pagos a los empleados federales, la incertidumbre y la congelación de algunos gastos gubernamentales perjudicarían al crecimiento a corto plazo.
"Sin embargo, la mayor parte de esa pérdida se recuperará una vez que la situación se resuelva. Casi tres cuartas partes del gasto federal son obligatorias y continúan incluso si el gobierno cierra. Solo alrededor del 25% del gasto federal (es decir, el 1,5% del PIB) se clasifica como discrecional y enfrenta interrupciones",
Por lo tanto, un cierre probablemente no alteraría significativamente la lectura del PIB del cuarto trimestre.
"No obstante, la incertidumbre y el caos resultantes mermarían la confianza de los consumidores y las empresas. Estos efectos indirectos podrían perjudicar el crecimiento y el mercado laboral (en el que la Fed está centrada en este momento)", concluye Bakiskan.