Las divisas en 2026: el dólar fuerte "no volverá" y el euro y la libra enfrentan riesgos
Los inversores "han recalibrado sus estrategias, centrándose nuevamente en los fundamentos"
Actualizado : 09:13
¿Qué pueden esperar los inversores de las divisas en 2026? Durante la mayor parte de 2025 los mercados se han movido al son que marcaba el presidente de EEUU, Donald Trump, con su política comercial y también la Reserva Federal (Fed) con sus decisiones de tipos. Pero en la recta final del año se ha notado un rumbo diferente que está marcando un cambio de tendencia que, según los expertos de ING, seguirá el próximo año.
"Con los acuerdos comerciales como ancla estabilizadora, los participantes del mercado han recalibrado sus estrategias, centrándose nuevamente en los fundamentos: diferenciales de tasas, trayectorias de crecimiento, sostenibilidad de la deuda y exposición a las materias primas", comentan los estrategas del banco holandés.
Entonces, ¿qué divisas tienen los fundamentos más sólidos y cuáles pueden combinarlos con estabilidad política y finanzas públicas sólidas? Esto es lo que pronostican desde ING para el mercado cambiario en 2026:
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1. El dólar fuerte no volverá
Estos analistas comentan que los períodos de inestabilidad del dólar en este 2025 han sido "agudos" y se han visto impulsados por eventos inesperados como el auge del gasto fiscal alemán, el anuncio arancelario del 'Día de la Liberación' de Trump, la escalada de las tensiones comerciales con China y los ataques a la Reserva Federal(Fed).
"El dólar ha desarrollado una mayor resiliencia ante estos riesgos episódicos, pero en 2026 prevemos un cambio en los factores clave", de forma que pasaremos de movimientos al son de una "volatilidad condicionada por eventos" a movimientos en base a "fuerzas más estructurales".
Opinan que estos factores "deberían impedir un repunte significativo del dólar y potencialmente conducir a una mayor depreciación" del billete verde, sobre todo teniendo en cuenta que para marzo de 2026 esperan que la Fed "haya aplicado todos sus recortes de este ciclo de flexibilización, alcanzando una tasa terminal del 3,25%".
"Con este tipo de interés ya descontado, el potencial de caída de los tipos del dólar podría considerarse limitado. Sin embargo, las implicaciones para los mercados cambiarios podrían persistir, principalmente porque los recortes de la Fed reducen el coste de cubrir la exposición al dólar mediante plazos cada vez más cortos", explican los analistas de ING.
Y añaden que pese a la calma en las condiciones cambiarias, lo cierto es que "persiste la percepción de que la mayoría de los riesgos para el dólar provienen de factores internos", lo que "sigue incentivando la cobertura, especialmente entre los inversores institucionales centrados en la deuda, que tienden a preferir las coberturas a corto plazo".
"A medida que los costes de cobertura cambiaria para la exposición a activos estadounidenses disminuyan en los próximos trimestres, prevemos que el aumento de los ratios de cobertura limite el alza del dólar", explican los estrategas del banco holandés.
Por eso invitan a ser prudentes con el billete verde. "En nuestra opinión, es más probable que surjan sorpresas positivas en el crecimiento en la eurozona que en EEUU, donde se espera que los aranceles sigan siendo un lastre persistente. Además, el resurgimiento de las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda estadounidense y la acumulación de la prima de riesgo político antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2026 son riesgos tangibles" para la divisa.
2. El euro, bien posicionado para mantener sus ganancias
En cuanto al euro, en ING dicen que "parece estar bien posicionado para, al menos, mantener sus ganancias de 2025, respaldado por la previsión de nuestro equipo macroeconómico de un crecimiento para la eurozona en un rango intertrimestral anualizado del 1%-1,5% en el primer semestre del próximo año y del 1,7%-1,8% en el segundo semestre".
No obstante, añaden, la incertidumbre política en Francia "sigue siendo un riesgo clave" para la moneda común.
3. La libra seguirá siendo vulnerable
¿Y qué podemos esperar de la divisa británica? Pues sobre la libra esterlina, los expertos de ING comentan que "ofrece un carry atractivo, pero es poco probable que esto compense por completo unas perspectivas de crecimiento más moderadas y el posible resurgimiento de las preocupaciones fiscales".
"La libra esterlina seguirá siendo vulnerable", dicen tajantes.
4. El yuan se mantendrá estable
En cuanto al yuan, en ING han reanudado su previsión de un USD/CNY "estable y dentro de un rango", y han "reducido ligeramente la banda de fluctuación a 6,90-7,30 en 2026".
"Esta previsión parece mucho menos controvertida en comparación con el año pasado, después de que el Banco Popular de China demostrara su voluntad y capacidad para mantener la estabilidad del yuan incluso ante la fuerte presión del mercado en el punto álgido de la guerra comercial", exponen estos analistas.
Tal y como indican, "en el contexto de la estabilidad monetaria, en general, nos inclinamos por una apreciación gradual del CNY, ya que los diferenciales de rendimiento deberían inclinarse a favor de su fortalecimiento, y la presión compradora podría aumentar si los exportadores comienzan a convertir sus ingresos a CNY a un ritmo más rápido".
Además, creen que la "estabilidad continua" del yuan y un dólar ligeramente más débil "deberían generar un mayor interés en las divisas asiáticas". En este sentido, comentan que "2025 fue un año para las divisas de bajo rendimiento, pero en 2026 esperamos que una de las divisas de alto rendimiento, la rupia india, resurja".
"Observamos fundamentos económicos sólidos, riesgos fiscales contenidos e inversión directa continua para la diversificación de la cadena de suministro", añaden. En su opinión, la rupia "debería experimentar una recuperación impresionante si se alivian las tensiones comerciales entre EEUU e India, y también debería disfrutar de una demanda continua gracias a la entrada de bonos".
Otras divisas que creen que tendrán un comportamiento positivo el próximo año son la corona sueca y el dólar australiano, mientras que el dólar canadiense "parece estar en terreno inestable", y es que "ya está en dificultades en el frente comercial y corre el riesgo de verse afectado por una mayor flexibilización del tipo de cambio por parte del Banco de Canadá".