Olivier Ayache-Vidal dirige 'El buen maestro': "El objetivo de la educación también debe ser elevar a individuo"

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Europa Press | 13 abr, 2018

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

Olivier Ayache- Vidal dirige 'El buen maestro', una cinta en la que se introduce en un aula real para convertir a los alumnos en actores y llevar a la gran pantalla los escollos y las dificultades a las que hacen frente en los barrios menos favorecidos.

"El objetivo de la educación no ha de ser solo cultivar al individuo sino también elevarlo", ha señalado Ayache- Vidal durante una entrevista concedida a Europa Press con motivo del estreno de este filme.

El protagonista de esta cinta es François Foucault (Denis Podalydès), un profesor de literatura de 40 años que trabaja en el prestigioso instituto de París, Henri IV. Una serie de circunstancias le obligan a dejar su puesto de trabajo y a aceptar una plaza en un instituto del extrarradio de la ciudad, en una zona conflictiva.

El cineasta francés sabía que este iba a ser un proyecto "largo", por lo que busco a un productor que estuviera dispuesto a esperar el tiempo necesario que requería la preparación y localización de la película: más de dos años de trabajo de campo y casi cuatro de preparativos y rodaje.

"Necesitaba literalmente sumergirme en un colegio, porque no er suficiente con seis meses", ha indicado el director, quien se adentró en este proyecto porque, según ha destacado, la educación es, junto a la justicia, el tema más importante para él. "Lo prefiero al Ministerio de Defensa, es decir, a las armas", ha apuntado.

Para esta película, Ayache-Vidal contó como actores con los alumnos del colegio en el que rodó la mayoría de las escenas, unos adolescentes de entre 13 y 15 años, la edad en la que son "más vivos" y, por lo tanto, el periodo que más le interesaba retratar.

Para captar el espíritu del instituto, el director trasladó su oficina a las aulas, que se convirtió en su despacho, e incluso se fue con ellos de viaje escolar. Así estuvo en contacto con los alumnos, con la administración y con los profesores. Además, al mismo tiempo escribía el guion, algo a su juicio "imposible" si no lo vives.

"Lo que hecho es seguir una clase de 24 niños con todos sus profesores", ha explicado el cineasta galo, quien ha podido comprobar que un mismo alumno no se comporta de la misma manera según el aula, sino que depende del profesor. "Como observador tenía mucha más facilidad para verlo y más con una mirada de adulto. Hay clases totalmente silenciosas y otras literalmente jugaban al fútbol", ha señalado.

En su opinión, la manera de conseguir una mayor integración pasa por aceptar un porcentaje de alumnos de otros barrios, con el objetivo de "mezclar". "La idea no es que todo el mundo vaya a colegios elitistas. Lo bueno sería tener una formación adecuada desde un principio", concluye.

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