Créditos 0% (I)

Todos los lectores coincidirán en el hecho de que la amplitud de las posibilidades dentro de la oferta de préstamos que el mercado de productos financieros pone a nuestra disposición es verdaderamente amplia, y, en comparación con tan sólo una década atrás, muy variada en cuanto a finalidades y perfiles concretos de productos cada vez más especializados, que buscan sin duda acercarse al máximo a todo tipo de necesidades de financiación que los diferentes perfiles de usuarios pueden llegar a demandar.

Existen varios modelos de préstamo que, precisamente en lo relativo a los perfiles a los que se dirigen, ha crecido de manera notable en cuanto ya no sólo al volumen de ofertas existentes en el mercado sino también en cuanto sus propias características del producto, y dentro de ellos no cabe duda que los créditos orientados a las personas jóvenes son uno de los que más han crecido y mejorado en cuanto a sus propuestas.

Vamos a encontrar en un gran porcentaje de las entidades bancarias que operan en nuestro país productos específicos en este sentido, préstamos para jóvenes en los cuales durante los últimos años el principal reclamo ha resultado ser el hecho de la eliminación de los intereses, de la aplicación del llamado interés cero.

Trataremos de hacer un pequeño resumen sobre las características principales que de manera general este tipo de propuestas van a poner sobre la mesa, características que realmente varían poco entre una u otra oferta de las diferentes entidades financieras.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que nos encontramos ante un modelo de crédito muy concreto, un producto para financiaciones bajas y a corto plazo, un producto por tanto que no servirá como sustitutivo de otros modelos de préstamo más orientados a plazos de amortización amplios y cantidades a financiar relativamente importantes.

Por norma general los préstamos a interés cero para los jóvenes nos ofrecerán un máximo financiable en torno a los 5000 €, partiendo de unos mínimos a solicitar que pueden arrancar desde los 600 € dependiendo de la entidad que lo oferta.

En el apartado de los plazos de amortización no será muy común encontrarnos propuestas que sobrepasen el año como plazo límite de devolución del importe solicitado, extendiéndose de manera muy puntual en algunos pocos productos hasta los 18 meses.

Debemos tener en cuenta también que estos productos no suelen beneficiarse en función del grado de vinculación del usuario con la entidad, es decir, la posesión por parte del usuario de otros productos en paralelo dentro de la entidad no tendrá necesariamente que beneficiar las condiciones del producto contratado como ocurre con otro tipo de préstamos, donde las bonificaciones en función de la vinculación se encuentran muy extendidas.

En estos casos resultará también usual el hecho de la ausencia de comisiones, o comisiones muy bajas en relación a la media de los gastos de un préstamo estándar.

Imagen 1 : cibo00

Imagen 2 : PublicDomainPictures https://pixabay.com/

 

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