'Bolsamanía' cubre en directo la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), el segundo banco central más poderoso del mundo después de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).
El Ibex 35 ha cerrado con subidas (+0,78%, 17.781 puntos) tras la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de mantener tipos de interés sin cambios.
El euro se cambia a 1,1728 dólares (+0,43%). El petróleo cae. El Brent cede ahora un 3,08% (114,36 dólares) y el West Texas, un 2% (104,74 dólares). El oro avanza un 1,50% (4.630 dólares) y la plata, un 2,20% (73,13 dólares). La rentabilidad del bono americano a 10 años cae al 4,386%. El bitcoin cotiza en 76.455 dólares y el ethereum, en 2.266 dólares.
Tras la decisión de BCE, Felix Feather, economista de Aberdeen Investments, cree que "el BCE acabará subiendo los tipos este año, probablemente en varias ocasiones". No obstante, considera que "la debilidad de los datos de actividad ha llevado a algunos responsables clave del BCE a suavizar su discurso por temor a perjudicar la demanda".
"En junio vamos a tener más información que nos va ayudar a verificar si tenemos efectos de segunda ronda", ha dicho Lagarde, quien ha reconocido que "incluso si el conflicto terminara mañana, los impactos en la energía aún persistirían".
"Los tipos de interés son la mejor herramienta que podemos usar", ha señalado Lagarde, quien ha vuelto a destacar que el BCE tomará sus decisiones "reunión por reunión" y "en función de los datos entrantes".
Lagarde también ha avanzado que el BCE publicará "escenarios revisados en junio", aunque ha remarcado que "la estanflación es un término que es mejor dejar en la década de 1970. No aplicamos este término a las circunstancias actuales".
"No le voy a decir si estamos más cerca del escenario de referencia o de otro escenario", ha contestado Lagarde al ser preguntada sobre el impacto de la guerra de Irán en los próximos movimientos del BCE. "Estamos alejándonos de esta referencia y es importante el impacto que tendrán los precios de la energía, esto es lo que tenemos que evaluar. (...) Hay tanta incertidumbre que necesitamos revisar todos los datos en la próxima reunión". "Dada la posición en la que estamos, seis semanas serán el momento adecuado para evaluar los desarrollos".
Interpelada sobre la posibilidad de una subida de tipos en la próxima reunión de junio, Lagarde ha reconocido que el BCE ha debatido este movimiento. "Hemos debatido la posibilidad de una subida", con todo, la francesa ha remarcado que la decisión de mantener las tasas ha sido "unánime".
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha reconocido que "los riesgos para la inflación están sesgados al alza", mientras que "los riesgos para el crecimiento están sesgados a la baja". En este sentido, la francesa ha explicado que "el aumento de los precios de la energía mantendrá la inflación muy por encima del 2% a corto plazo".
La presidenta del BCE asegura que el euro digital reforzará la autonomía estratégica de Europa y que es necesario adoptar rápidamente una legislación al respecto.
"Las respuestas fiscales deben ser temporales, dirigidas y adaptadas. Los datos entrantes indican que el conflicto (en Oriente Próximo) están frenando la actividad (económica). El aumento de los costes energéticos afectará a los ingresos", afirma Lagarde tras leer el comunicado del BCE.
Como les decimos, los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito se mantendrán sin variación en el 2,00 %, el 2,15 % y el 2,40 %, respectivamente.
A la espera de que comparezca la presidenta Christine Lagarde, pueden leer nuestra crónica sobre la última decisión de política monetaria del BCE.
Por todo ello, el Consejo de Gobierno se compromete a realizar un "atento seguimiento" de la situación y vuelve a comprometerse con un enfoque dependiente de los datos, en el que las decisiones "se adoptan en cada reunión, para determinar la orientación apropiada de la política monetaria".
Asimismo, el BCE reitera que no se compromete de antemano con ninguna senda concreta de tipos y que está preparado para ajustar todos sus instrumentos en el marco de su mandato para asegurar que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo y preservar el buen funcionamiento de la transmisión de la política monetaria.
Pese a todo esto, el Consejo de Gobierno considera que sigue estando en "una buena posición para navegar la actual incertidumbre". Según explican en el comunicado, la zona del euro ha entrado en este período de escalada de precios energéticos con la inflación situada en niveles cercanos al objetivo del 2%, y la economía ha mostrado capacidad de resistencia en los últimos trimestres. Además, las expectativas de inflación a más largo plazo siguen estando "firmemente ancladas", a pesar de que las expectativas de inflación en horizontes temporales más cortos han aumentado "significativamente".
"Si bien la información más reciente ha sido en general coherente con la anterior valoración del Consejo de Gobierno sobre las perspectivas de inflación, los riesgos al alza para la inflación y los riesgos a la baja para el crecimiento se han intensificado", admite el organismo.
En las actas de la reunión de marzo, el banco central reconoció que convenía mantener "un enfoque prudente" con un conflicto que consideran un "importante evento de riesgo".
En su comunicado, el organismo monetario señala que las implicaciones de la guerra de Oriente Próximo para la inflación a medio plazo y para la actividad económica "dependerán de la intensidad y la duración" de la "perturbación de los precios energéticos y de la magnitud de sus efectos indirectos y de segunda vuelta".
Así, "cuanto más tiempo dure la guerra y los precios de la energía se mantengan en niveles elevados, más fuerte es el posible impacto en la inflación general y en la economía.
No hay sorpresa. Los tipos de interés aplicables a la facilidad de depósito, a las operaciones principales de financiación y a la facilidad marginal de crédito se mantendrán sin variación en el 2,00 %, el 2,15 % y el 2,40 %, respectivamente.
Michael Krautzberger, CIO Global de Renta Fija de Allianz Global Investors, cree que el banco central mantendrá un "sesgo restrictivo" y reafirmará su prioridad: salvaguardar la credibilidad de su mandato de inflación.
"Ante la renovada incertidumbre por el lado de la oferta, el Consejo de Gobierno recurre a un marco ya probado: estar preparado para actuar si es necesario y evitar que las expectativas de inflación se desanclen. Aunque no puede descartarse por completo un movimiento preventivo en la reunión del 30 de abril, este exigiría una nueva escalada de las tensiones en el Golfo para convertirse en el escenario central", reflexiona.
Con todo, el escenario base de la firma germana sigue siendo "de paciencia más que de urgencia", ya que la relajación temporal de las tensiones geopolíticas y la ligera estabilización de los precios de la energía "concede al BCE margen para hacer una pausa".
"Esta pausa no responde a complacencia, sino a disciplina. De cara a la ronda de proyecciones de junio, los responsables de política monetaria contarán con un conjunto más completo de información sobre el comportamiento de fijación de precios, el apoyo fiscal y la evolución del crecimiento, elementos clave para evaluar los riesgos de inflación a medio plazo", sentencia.
Patrick Barbe, gestor senior de Neuberger, apuesta por una pausa y espera que el BCE no se precipite y siga pendiente de la evolución del conflicto. Según este experto, el 11 de junio, fecha de su próxima reunión, será una fecha más adecuada para tomar una decisión basada en un enfoque dependiente de los datos.
Barbe recuerda que institución que preside Christine Lagarde definió este conflicto en su última reunión como "un evento de riesgo significativo" y estableció un conjunto de tres escenarios económicos —básico, adverso y grave— con el fin de orientar su política monetaria basándose en criterios claros. Este nuevo enfoque basado en escenarios, añade, combina diferentes indicadores económicos: están las tasas de inflación general y subyacente, pero la mayoría son indicadores adelantados de la inflación (petróleo, gas, tasa de desempleo y aumento salarial).
"Hoy en día, los precios de la energía se sitúan entre los dos primeros escenarios y por eso prevemos que el BCE mantendrá sus tipos de interés de referencia sin cambios hasta el final del conflicto. La cuestión importante es cómo se pondrá fin al conflicto en Irán y es difícil de determinar. Pero creemos que, dado el insoportable coste que supone para todos los países, es de esperar que se encuentre una solución en las próximas semanas y, por lo tanto, el BCE debe esperar a conocer los detalles de dicha solución antes de actuar", explica.
La inflación de la zona euro se aceleró en abril cuatro décimas, hasta situar su tasa interanual en el 3%, por encima de lo previsto, según la estimación preliminar publicada por Eurostat, la oficina de estadística de la Unión Europea (UE), ante el encarecimiento de la energía, cuyo precio se disparó un 10,9% en comparación con el 5,1% de marzo.
Los analistas de ING, que creen que, "dado que es probable que los precios de la energía se mantengan elevados en los próximos meses, tras su descenso a lo largo de 2025, su contribución a la inflación general debería aumentar aún más". "Desde luego, no podemos descartar algunos efectos indirectos derivados de la crisis energética, ya que las expectativas sobre los precios de venta se han disparado en todos los sectores", añaden.
"Con una menor urgencia para actuar, una subida de tipos en abril es ahora improbable, a menos que los nuevos enfrentamientos destruyan infraestructuras energéticas clave o que los mercados pierdan la calma", aseguran en Rabobank, que consideran que "el alto el fuego y los precios actuales de la energía ofrecen cierto respiro al BCE" pese a que el estrecho de Ormuz permanece cerrado y los flujos de petróleo y GNL siguen restringidos.