Cuando empezaron a emerger las criptomonedas en la década pasada, pocos se imaginaron el fenómeno mundial que llegaría a ser, cambiando para siempre la manera en la que nos relacionamos con el dinero, democratizando aún más las finanzas.
El fenómeno demostró no ser una moda pasajera, ganando la confianza de los usuarios, al punto que ya incluso se han empezado a establecer leyes regulatorias para operar con los mismos, como podemos observar en el artículo de Cardaniers sobre declarar criptomonedas en España.
Uno de los factores principales que han impulsado el crecimiento de las criptomonedas es el trading, que en sí mismo se ha vuelto la forma más popular de hacer inversiones debido a su accesibilidad y multiplicidad de opciones. Actualmente no se necesita ser un inversor profesional en la bolsa para poder obtener ganancias a través de la compra venta de activos financieros, aunque eso no significa que se pueda hacer de manera efectiva sin tener conocimientos en finanzas.
De hecho son bastante conocidos los grandes riesgos que se asumen al hacer trading, riesgos mayormente ligados a las limitaciones humanas.
Buscando una manera de minimizar el factor riesgo, han empezado iniciativas para hacer más eficiente el proceso de trading a través de herramientas, como lo es el caso de Cassandra System, un sistema de inteligencia artificial destinado a la automatización del trading.
Todos estos avances tecnológicos, y el surgimiento de las nuevas herramientas con un mayor grado de autonomía nos hace tener numerosas preguntas. Apuntando siempre al cuestionamiento de la eficiencia de estos sistemas por sobre la intuición humana, aún si esta misma intuición es la que nos sujeta a una mayor probabilidad de error.
La inteligencia artificial parece ser la nueva gran revolución digital a la que nos enfrentamos, y que nos tiene cada vez más a la expectativa. Desde arte a finanzas, parece que esta nueva tecnología realmente ha llegado para cambiar los modos y herramientas que empleamos para hacer las cosas, y el trading no es la excepción. No es posible afirmar de manera definitiva que la inteligencia artificial es mejor o peor que las personas para hacer trading, ya que ambos tienen sus fortalezas y debilidades, pero tampoco hace falta dividirlos, ya que al fin al cabo la I.A es una herramienta utilizada por el humano.
La inteligencia artificial puede procesar grandes cantidades de datos en poco tiempo y encontrar patrones que podrían ser difíciles para una persona detectar. Además, los sistemas de trading automatizado con inteligencia artificial pueden trabajar las 24 horas del día, 7 días a la semana, sin cansancio ni sesgos emocionales.
Claro está que la inteligencia artificial no es perfecta y no puede predecir el futuro con certeza. Los sistemas de trading automatizado con inteligencia artificial también pueden estar sujetos a errores de programación, y los algoritmos pueden generar resultados impredecibles en condiciones extremas del mercado. Más este riesgo es mucho menor que la multifactorialidad que afectan las decisiones humanas.
Al utilizar sistemas que se retroalimentan y siguen entrenando con nuevos datos continuamente, la inteligencia artificial puede adaptarse rápidamente a las condiciones cambiantes del mercado y ajustar las decisiones de inversión en consecuencia, lo que puede ser crucial en un mercado volátil.
En general, la inteligencia artificial puede mejorar significativamente la eficacia y la eficiencia del trading automatizado al permitir una toma de decisiones más rápida, precisa y objetiva, lo que puede traducirse en mayores ganancias y una reducción del riesgo.
Cuando es momento de enfrentarnos a una nueva herramienta, conocerla a profundidad más allá de curiosidad, es una necesidad. El desarrollo de sistemas de trading automatizado con I.A implica la aplicación de técnicas de aprendizaje automático y procesamiento de datos para analizar patrones y tomar decisiones de inversión en tiempo real. Entre los enfoques comunes utilizados en el desarrollo de sistemas de trading automatizado con inteligencia artificial encontramos:
El desarrollo de sistemas de trading automatizado se proyecta como el futuro del trading, lo cual no excluye el componente humano, sino al contrario integra ambas capacidades para lograr los mejores objetivos. La precisión y el éxito del sistema de trading automatizado dependen en gran medida de la calidad de los datos y la eficacia del modelo utilizado.