Europa Press
La demanda turística a ciudades como Barcelona, Ibiza o Palma de Mallorca ha descendido un 3,8% de media durante la temporada alta, en un contexto marcado por protestas y movilizaciones contra el turismo de masas, según datos de Lighthouse, que sugiere que los viajeros están prestando atención al clima social y a la conversación pública a la hora de tomar decisiones de viaje.
La oleada de protestas en estos destinos responde a la petición de medidas para controlar la afluencia turística y mitigar sus efectos más negativos, mientras la cobertura mediática de medios internacionales como BBC o CNN ha aumentado la conciencia global sobre el fenómeno.
Así, el promedio de la caída en los indicadores diarios de demanda durante julio y agosto es del 6% en Barcelona, 4% en Granada, 2% en Ibiza, 3% en Málaga, 7% en Palma de Mallorca y del 1% en Tenerife.
"La presión sobre los mercados locales de vivienda y los servicios básicos, unida a actitudes poco sensibles de algunos visitantes, ha disparado la tensión entre el beneficio económico y el coste social del turismo masivo", según un comunicado de Lighthouse.