El Mundial de Fútbol de 2026 no será solo una cita deportiva. Según Bank of America, será también un enorme acontecimiento económico, tecnológico y de consumo global. La competición, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, reunirá por primera vez a 48 selecciones, con 104 partidos repartidos en 16 ciudades anfitrionas.
La entidad calcula que más de 6.000 millones de personas interactuarán de alguna forma con el torneo, una cifra equivalente a cerca de tres cuartas partes de la población mundial. La asistencia prevista alcanzaría los 6,5 millones de espectadores, casi el doble del récord histórico registrado en el Mundial de Estados Unidos 1994.
El informe de BofA destaca que el Mundial 2026 podría generar hasta 80.100 millones de dólares en producción económica global y añadir alrededor de 40.900 millones de dólares al PIB mundial. Además, el evento podría respaldar la creación de cerca de 824.000 empleos.
El mayor impacto se concentraría en Estados Unidos, donde el torneo podría aportar unos 17.200 millones de dólares al PIB y generar aproximadamente 185.000 empleos. El gasto turístico, la ocupación hotelera, los vuelos, la restauración y el entretenimiento serán algunos de los grandes beneficiarios directos.
El Mundial 2026 se perfila como una combinación inédita de deporte, turismo, tecnología, consumo y monetización digital a escala global.
Según BofA, los sectores con mayor exposición positiva al Mundial incluyen viajes y alojamiento, bebidas, ropa deportiva, restaurantes, medios de comunicación, redes sociales y apuestas online. No se trata solo del consumo durante los partidos, sino del ecosistema completo que se activa alrededor del evento.
Uno de los puntos más llamativos del informe es que BofA considera este torneo como el primer gran “Mundial de la inteligencia artificial”. El evento generará una cantidad masiva de datos, con más de 90 petabytes de información directa del torneo y hasta 2 exabytes si se suman modelos de IA, simulaciones, retransmisiones y actividad en redes sociales.
La IA se utilizará para analizar métricas de rendimiento en tiempo real, gestionar operaciones, optimizar estadios, alimentar gemelos digitales y mejorar la experiencia del aficionado. El Mundial será, por tanto, una prueba de estrés para centros de datos, redes, plataformas de streaming y sistemas de análisis en tiempo real.
La gran novedad no será solo el número de partidos o espectadores, sino la conversión del fútbol en una plataforma masiva de datos, inteligencia artificial y consumo digital.
En el plano deportivo, la encuesta interna de BofA Global Research apunta a Francia como ganadora del Mundial, con Kylian Mbappé como máximo goleador y Lamine Yamal como mejor jugador del torneo. Los modelos de inteligencia artificial coinciden parcialmente, aunque añaden a España con una probabilidad similar de levantar el trofeo.
Más allá del resultado final, la lectura de inversión es clara: el Mundial 2026 será un escaparate global para sectores vinculados al consumo, la tecnología, el turismo y el entretenimiento. Para los mercados, el fútbol vuelve a demostrar que ya no es solo deporte: es una industria global con capacidad de mover capital, datos y tendencias de consumo a una escala difícil de igualar.