PIMCO, una de las principales gestoras globales de renta fija, considera que la reciente subida de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense no debe atribuirse principalmente al aumento de la emisión de deuda vinculada a la inteligencia artificial. Según Lotfi Karoui, estratega de crédito multiactivos de la firma, el factor dominante está siendo el cambio en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
El análisis de PIMCO señala que, desde el inicio del conflicto con Irán, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años ha subido aproximadamente 51 puntos básicos. De ese incremento, cerca de 38 puntos básicos se explican por el cambio en las expectativas de tipos, mientras que solo 13 puntos básicos responderían a una mayor prima de plazo.
La conclusión es clara: el mercado no está reaccionando tanto a una supuesta saturación por emisiones ligadas a la IA, sino a una revalorización de la trayectoria esperada de los tipos oficiales de la Reserva Federal.
Karoui reconoce que la expansión de la IA financiada con deuda es una tendencia real. Las grandes tecnológicas necesitan enormes inversiones en centros de datos, chips, energía e infraestructura, lo que puede traducirse en más emisiones de deuda corporativa a largo plazo.
Sin embargo, PIMCO cree que ese impacto se materializará gradualmente durante varios años y no debería confundirse con los factores cíclicos que ahora dominan el mercado: inflación, política monetaria, crecimiento económico y expectativas sobre la Fed.
PIMCO también rechaza la idea de que los bonos del Tesoro estadounidense hayan perdido su papel como activo de cobertura en carteras multiactivo. Aunque reconoce que existen dudas sobre la sostenibilidad fiscal de Estados Unidos, distingue entre los riesgos estructurales de largo plazo y el comportamiento cíclico del mercado.
En un escenario de desaceleración económica o recesión, la caída de la demanda suele tener un efecto desinflacionista. En ese contexto, los rendimientos podrían volver a bajar y la duración recuperaría su función protectora.
La gestora considera que el reciente repunte de los rendimientos está mejorando el perfil de rentabilidad futura de la renta fija. Con niveles de partida más elevados, los bonos ofrecen más carry, mayor colchón frente a posibles caídas de precio y una oportunidad adicional si las expectativas de tipos se revisan a la baja.
En otras palabras, la subida de las rentabilidades ha hecho parte del trabajo por los inversores: ahora la renta fija ofrece un punto de entrada más atractivo que hace unos meses.
En crédito corporativo, PIMCO observa una divergencia clara entre las curvas de los grandes hiperescaladores tecnológicos y el resto del universo no financiero. Las compañías ligadas a la infraestructura de IA han mostrado una fuerte preferencia por emitir deuda a vencimientos largos, especialmente a 30 años.
Esto ha provocado que los inversores exijan una mayor prima de riesgo precisamente en los tramos donde la emisión ha sido más intensa. Según la gestora, las curvas de diferenciales de los hiperescaladores se han empinado, mientras que las del resto del crédito corporativo se han mantenido más estables o incluso se han aplanado.
El mensaje de PIMCO es relevante para el posicionamiento de cartera. La IA seguirá generando necesidades masivas de financiación, pero el movimiento actual de los bonos responde sobre todo a las expectativas sobre la Fed. Si los datos macro empiezan a debilitarse o la inflación se modera, la renta fija podría volver a ofrecer protección y rentabilidad total atractiva.