Fitch ha revisado al alza las calificaciones de varias entidades financieras españolas, en una actualización que refuerza la percepción de solidez del sector bancario nacional. Según Nuria Álvarez, analista financiero de Renta 4, el movimiento es positivo, aunque no debería tener un impacto significativo en las cotizaciones.
La mejora se produce tras la actualización de la metodología de calificación utilizada por Fitch para bancos, por lo que la lectura debe interpretarse más como un ajuste técnico de rating que como un cambio brusco en las perspectivas fundamentales del sector.
En el caso de BBVA, Fitch ha elevado el rating emisor a largo plazo y el de depósitos a largo plazo en un escalón, hasta A desde A-. La perspectiva se mantiene estable.
CaixaBank también mejora su calificación, hasta A+ desde A, con perspectiva positiva. Este matiz es relevante, ya que deja abierta la puerta a nuevas mejoras si la evolución financiera y operativa continúa siendo favorable.
Por su parte, Santander eleva su rating a largo plazo hasta A+ desde A, mientras que Sabadell mejora hasta A- desde BBB+. En ambos casos, la perspectiva se mantiene estable.
En Unicaja, Fitch ha establecido una calificación de depósitos a largo plazo de A- y de corto plazo de F2, manteniendo el resto de calificaciones sin cambios.
La agencia también ha asignado a Abanca e Ibercaja un rating de A- para depósitos a largo plazo y F2 para los de corto plazo. En ambos casos, el rating de largo plazo se mantiene en BBB+, después de haber sido elevado en enero, con perspectiva estable.
La mejora de ratings refuerza la imagen de estabilidad del sistema financiero español, aunque el mercado probablemente seguirá prestando más atención a márgenes, coste del riesgo, remuneración al accionista y evolución de tipos.
Renta 4 considera la noticia positiva, pero sin impacto relevante esperado en cotización. La firma mantiene sus recomendaciones sobre los principales bancos españoles analizados.
La lectura práctica es que la banca española sigue mostrando una posición razonablemente sólida. La mejora de Fitch ayuda en términos de percepción crediticia, pero no cambia por sí sola la tesis bursátil de corto plazo.