Dos de los mayores bancos de inversión de Wall Street coinciden en su diagnóstico: la reciente debilidad del mercado podría convertirse en una gran oportunidad de compra. Tanto JPMorgan como Morgan Stanley consideran que la corrección provocada por la guerra entre Estados Unidos e Irán y el repunte del petróleo está avanzando hacia una fase madura, lo que abre una ventana interesante para inversores con horizonte de medio plazo.
Según explica Jules Rimmer, ambas entidades comparten un punto de partida clave: no esperan que el conflicto en Oriente Medio se prolongue lo suficiente como para alterar de forma estructural el ciclo económico o la tendencia de beneficios empresariales.
Para Morgan Stanley, la corrección del mercado ya está bastante desarrollada tanto en tiempo como en profundidad. El estratega Mike Wilson señala que alrededor del 40% de los componentes del S&P 500 han caído más de un 20% desde sus máximos, mientras que aproximadamente la mitad del índice Russell 3000 presenta un retroceso similar.
Ese nivel de deterioro interno suele aparecer en fases avanzadas de correcciones de mercado. Desde el punto de vista técnico, Wilson sitúa el soporte principal del S&P 500 cerca de su media móvil de 200 sesiones, alrededor de los 6.600 puntos. Incluso en un escenario de capitulación adicional, considera que el índice debería encontrar un soporte sólido entre 6.400 y 6.500 puntos.
Por su parte, JPMorgan centra su análisis en el impacto del petróleo. El banco considera que incluso un repunte más fuerte del crudo no debería provocar una reacción agresiva de los bancos centrales.
El equipo liderado por Mislav Matejka argumenta que el entorno actual es muy distinto al de 2022. Entonces la inflación ya estaba descontrolada tras la pandemia, mientras que ahora el shock energético sería más puntual. Por eso, incluso si el petróleo subiera hacia los 120 o 130 dólares, el impacto probable sería una corrección rápida del mercado, más que un cambio duradero de política monetaria.
En ese escenario, el banco recomienda aprovechar las caídas para aumentar exposición a renta variable.
JPMorgan identifica varias áreas especialmente atractivas si el mercado continúa corrigiendo:
Además, el banco cree que las bolsas fuera de Estados Unidos podrían volver a liderar cuando se disipe la tensión geopolítica y el dólar retome su tendencia bajista. En ese escenario destacan especialmente a Europa y a los mercados emergentes.
Ambas firmas coinciden también en que los fundamentos de la economía global eran sólidos antes del conflicto. El crecimiento de beneficios del S&P 500 vuelve a acelerarse y los indicadores adelantados de actividad siguen mostrando dinamismo.