Las acciones de software no están siendo la forma más popular de jugar la inteligencia artificial en 2025, pero eso podría cambiar pronto. Según explica Christine Ji en el medio original, desde HSBC creen que el mercado se está acercando a un punto de inflexión: la gran ola de inversión en infraestructuras empieza a madurar y el foco pasará progresivamente hacia las aplicaciones y el software.
Este cambio de narrativa ha dejado rezagados a varios grandes nombres del sector. Compañías como Salesforce y ServiceNow acumulan caídas superiores al 20% en el año, mientras que Oracle y Microsoft, aunque en positivo, han quedado por detrás del S&P 500. Para HSBC, este castigo abre una ventana de oportunidad.
Stephen Bersey, analista de HSBC, sostiene que la “materialización real” del valor de la IA llegará principalmente desde el software. En su opinión, 2026 será el año en que los inversores roten desde fabricantes de chips e infraestructura hacia compañías capaces de integrar IA de forma directa en procesos empresariales.
La gran ola de IA favorecerá a los proveedores que ya controlan los datos corporativos y pueden entrenar agentes inteligentes sobre información real y sensible.
Este punto es clave: a diferencia del hardware, el software es donde se captura el valor recurrente. Y ahí, el control del dato se convierte en una barrera de entrada decisiva.
Para HSBC, Oracle es uno de los grandes beneficiarios potenciales de este giro. La compañía almacena enormes volúmenes de datos empresariales críticos a través de sus bases de datos, lo que le otorga una ventaja estratégica a la hora de desplegar IA agéntica.
Su base de datos vectorizada permite traducir información compleja a un lenguaje numérico fácilmente interpretable por los modelos de IA. Según Bersey, el mercado aún no ha interiorizado la importancia de esta “dominancia del dato”, lo que explicaría el reciente castigo bursátil.
HSBC proyecta que el beneficio por acción de Oracle crezca a un ritmo superior al 25% anual entre 2025 y 2030, y fija un precio objetivo de 364 dólares, casi el doble de los niveles actuales.
Microsoft también parte con ventaja gracias a su acceso privilegiado al dato corporativo y a la construcción de un amplio ecosistema de agentes de IA sobre Azure. Su acuerdo con Nvidia y Anthropic amplía el abanico de modelos disponibles para clientes empresariales, mientras que Azure creció un 40% interanual el último trimestre. HSBC fija un precio objetivo de 667 dólares.
En el caso de Salesforce, el castigo bursátil ha sido severo, pero HSBC considera que la compañía está claramente infravalorada. Su plataforma Agentforce permite automatizar tareas como la gestión de clientes o la evaluación de oportunidades comerciales. La firma ha superado expectativas recientes y apunta a una reaceleración del crecimiento en los próximos trimestres. Precio objetivo: 336 dólares.
ServiceNow completa el cuarteto. Su foco en la gestión de flujos digitales y en la gobernanza de la IA, con herramientas como el “AI Control Tower”, la posiciona como pieza clave para grandes organizaciones. Aunque el valor ha sufrido por rumores corporativos, HSBC mantiene su visión positiva y fija un precio objetivo de 1.332 dólares.
El mercado sigue mirando al chip, pero el próximo tramo del ciclo podría estar en el software. Y ahí, los “olvidados” de hoy pueden ser los ganadores de mañana.
Fuente original: artículo de Christine Ji publicado en el medio financiero estadounidense.