Si el mercado está realmente empezando a “vender Estados Unidos”, Nomura cree que hay una forma clara de posicionarse: comprar el euro. Así lo interpreta Dominic Bunning, responsable de estrategia de divisas G10 del banco japonés, que pone números concretos a un concepto cada vez más presente entre los inversores globales.
Para Bunning, el llamado “sell America” se activa cuando coinciden tres movimientos simultáneos: caída de los futuros de la renta variable estadounidense, debilidad del dólar frente a las principales divisas G10 y subida del rendimiento del bono del Tesoro a diez años.
Ese patrón encajó plenamente con la sesión del martes, en la que se produjeron los tres movimientos a la vez, reforzando la idea de que parte del capital internacional empieza a replantearse su exposición a activos estadounidenses.
Según Nomura, uno de los catalizadores recientes ha sido la reactivación de las tensiones comerciales en torno a Groenlandia. Más allá de si las amenazas se materializan o no, el efecto inmediato está siendo un aumento de los flujos hacia Europa, tanto en renta variable como en deuda.
Este contexto refuerza el atractivo relativo del euro, especialmente frente a divisas donde los fundamentales domésticos empiezan a deteriorarse.
La recomendación concreta de Bunning es comprar el euro frente a la libra esterlina. A los mayores flujos hacia activos europeos se suma, en su opinión, la debilidad del mercado laboral del Reino Unido, que introduce un sesgo negativo adicional para la libra.
En definitiva, Nomura interpreta que el ruido geopolítico y comercial no solo afecta a las bolsas, sino que está empezando a reflejarse con claridad en el mercado de divisas, donde el cruce EUR/GBP se perfila como una de las expresiones más directas del actual cambio de sentimiento.