El fuerte rally de los semiconductores todavía no habría llegado a su fase final. Esa es la tesis defendida por un equipo de analistas de Nomura, que considera que el mercado sigue infravalorando la magnitud de los cuellos de botella que pueden aparecer en la cadena de suministro durante la segunda mitad de 2026 y, sobre todo, en 2027.
La firma señala que, pese a la fuerte subida reciente del índice de semiconductores de Filadelfia, no ve señales suficientes para declarar un techo de ciclo. Al contrario, Nomura considera que los grandes hyperscalers no pueden permitirse frenar de forma abrupta su inversión en inteligencia artificial, centros de datos y servidores, incluso en un entorno de costes crecientes.
Uno de los puntos más relevantes del informe es que el problema no estaría únicamente en la fabricación de chips avanzados, sino en elementos menos visibles de la cadena, como el empaquetado avanzado, los sustratos y otros componentes necesarios para montar sistemas de alto rendimiento.
Nomura destaca especialmente el caso de TSMC y su capacidad de empaquetado CoWoS, una tecnología crítica para los chips de inteligencia artificial. Aunque la compañía habría adoptado una posición más agresiva para ampliar capacidad, los analistas advierten de que TSMC no controla por completo la base de sustratos sobre la que descansan estos chips, lo que puede generar un cuello de botella relevante.
El mercado estaría mirando demasiado a la capacidad de los grandes fabricantes y demasiado poco a los proveedores secundarios que pueden limitar toda la cadena.
Según el equipo de Nomura, esta situación podría impedir que TSMC alcance su objetivo de producción de empaquetado avanzado en 2027. La firma estima una producción de 1.800 kilo-piezas frente a un objetivo de 2.000 kilo-piezas, una diferencia que podría tener implicaciones relevantes para Nvidia, Amazon y otros grandes compradores o diseñadores de chips de IA.
Nomura eleva de forma significativa sus previsiones para el mercado de servidores. Ahora espera que los ingresos globales del sector crezcan un 74% en 2026, frente al 43% previsto anteriormente, y que avancen otro 65% en 2027.
La explicación es clara: los grandes grupos tecnológicos siguen acelerando sus planes de construcción de centros de datos y, además, las compañías de neocloud estarían absorbiendo cualquier hardware que las grandes tecnológicas no lleguen a comprar. Esto mantiene la demanda muy tensionada incluso si algunos inversores empiezan a temer una normalización del ciclo.
El informe también advierte de que la escasez de componentes puede trasladarse a nuevas subidas de precios dentro de la cadena de suministro. La llegada de la próxima plataforma Vera Rubin de Nvidia y el desarrollo de los chips Trainium 3 de Amazon podrían intensificar todavía más la presión en la segunda mitad del año.
Nomura cree que este desajuste podría afectar incluso a áreas no directamente ligadas a la inteligencia artificial, como consumo y automoción, si la capacidad disponible se redirige hacia los segmentos más rentables o estratégicos.
Entre los nombres mejor posicionados en este escenario, Nomura destaca a TSMC, ASE Technology, Aspeed Technology, MediaTek, GlobalWafers, King Yuan Electronics, Elite Material y Zhen Ding Technology.
La tesis central es que el mercado de semiconductores no estaría ante un simple rally especulativo, sino ante una fase de tensión estructural en capacidad, empaquetado y componentes críticos. Mientras los hyperscalers sigan obligados a invertir para no perder posición en inteligencia artificial, las correcciones podrían seguir siendo interpretadas por el mercado como ajustes saludables dentro de una tendencia todavía vigente.