Los chips están resurgiendo como líderes del mercado una vez más. ¿Hacia dónde apuntan los gráficos?

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Capitalbolsa | 15 abr, 2026 18:30
tecnicocb901
Puntos clave
  • Los semiconductores vuelven a liderar el rebote del mercado y refuerzan la narrativa alcista ligada a la IA.
  • La caída del dólar, del crudo y de las rentabilidades podría seguir favoreciendo a crecimiento y emergentes.
  • El ETF SMH mantiene una estructura técnica potente y el escenario planteado apunta a más recorrido al alza.

Los chips vuelven a mandar en el mercado. Esa es la idea central que recorre el análisis técnico de Todd Gordon: el rebote reciente de la renta variable estadounidense está siendo impulsado sobre todo por los valores de crecimiento, y dentro de ellos los semiconductores destacan de forma clara. Eso tiene una lectura doble. Por un lado, los bajistas insistirán en que un mercado sostenido por pocos líderes sigue siendo frágil. Por otro, los alcistas ven en esta fortaleza una señal de que la revolución de la inteligencia artificial sigue viva y todavía estaría en una fase relativamente temprana.

El autor reconoce que el entorno sigue siendo exigente y que el mercado no está precisamente fácil, pero sostiene que el comportamiento de los chips encaja con una visión constructiva para las próximas semanas, especialmente si el contexto macro acompaña. Y ahí entra la segunda parte de su tesis: para que el movimiento tenga continuidad, conviene vigilar de cerca al dólar, al crudo y a las rentabilidades de la deuda.

Menos presión macro, más oxígeno para crecimiento

Gordon destaca que el Dollar Index y la rentabilidad del bono americano a 10 años han mostrado históricamente una correlación bastante estrecha. Tras la debilidad del dólar en 2025, ligada a la rotación fuera de Estados Unidos en un entorno más proteccionista, ahora la clave está en si los tipos largos logran romper a la baja. La idea es sencilla: si la Reserva Federal mantiene abierta la puerta a recortes y las rentabilidades retroceden, el capital tenderá a desplazarse hacia sectores de mayor duración, como tecnología y crecimiento, y también hacia las bolsas internacionales y los mercados emergentes.

En ese esquema, el precio del petróleo resulta decisivo. Con el crudo de nuevo por debajo de los 100 dólares, el mercado parece estar descontando cierta desescalada en Oriente Próximo. Y eso importa mucho, porque un petróleo demasiado alto dificultaría que la Fed relajase su política y mantendría presión sobre inflación, tipos reales y costes financieros. Si el crudo sigue cediendo, el escenario para crecimiento mejora de forma bastante clara.

La tesis alcista no depende solo de los chips. Necesita también un entorno con dólar más débil, petróleo más calmado y rentabilidades contenidas. Sin ese apoyo macro, el liderazgo tecnológico puede quedarse demasiado solo.

Emergentes en el radar

Otro gráfico relevante del análisis es la ratio entre el S&P 500 y el ETF de emergentes EEM. Según Gordon, esa relación se encuentra en una zona técnica importante: si rompe a la baja determinados niveles, implicaría que los mercados emergentes podrían empezar a batir a la bolsa estadounidense durante un periodo prolongado. La referencia geográfica estaría sobre todo en Latinoamérica y Asia.

La lógica vuelve a ser la misma: un dólar más débil, menores expectativas de inflación, tipos más bajos y crudo menos agresivo suelen crear un caldo de cultivo favorable para que los emergentes recuperen atractivo relativo frente a Wall Street. No es el escenario central de todo el mercado todavía, pero sí una señal que conviene vigilar.

SMH mantiene una estructura técnica muy potente

Volviendo al núcleo del argumento, el ETF de semiconductores SMH presenta una estructura técnica especialmente llamativa. Gordon compara los dos grandes impulsos anteriores del sector: el rally de 2020 a 2022, con una subida superior al 230% en 616 días, y el de 2023 a 2024, con un avance del 239% en 637 días. Lo interesante no es solo la magnitud, sino la similitud del ángulo de ascenso en ambos tramos.

En el movimiento actual, sin embargo, la pendiente sería todavía más pronunciada. Eso abre una pregunta relevante: si no estamos solo ante un rebote técnico tras la tensión geopolítica, sino ante una aceleración real dentro del ciclo de inversión en IA. Aplicando una proyección visual basada en los tramos anteriores, el análisis sitúa al SMH en 565 dólares hacia noviembre.

Aquí está el punto crítico: cuando un sector sube con tanta verticalidad, la oportunidad y el riesgo aumentan al mismo tiempo. Puede haber continuidad, sí, pero también correcciones bruscas si el mercado deja de acompañar o si el relato de IA se enfría temporalmente.

En resumen, el mensaje del gráfico es alcista, pero no ingenuo. Los semiconductores vuelven a ejercer de líderes y eso refuerza la idea de que el mercado todavía quiere premiar crecimiento e inteligencia artificial. Ahora bien, para que ese movimiento no se convierta en un rally demasiado estrecho o vulnerable, hace falta que el contexto macro siga girando a favor. Si dólar, petróleo y tipos cooperan, el recorrido adicional puede existir. Si no, los chips podrían seguir subiendo, pero cada vez más solos.

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