La renta variable internacional gana terreno al S&P 500 y aún tiene valoración a favor

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Capitalbolsa | 24 abr, 2026 16:15
bolsacb79
Puntos clave
  • La renta variable internacional está batiendo claramente al S&P 500 en lo que va de año.
  • La ventaja no se explica por la debilidad del dólar, ya que el índice DXY está prácticamente plano en 2026.
  • Las valoraciones siguen favoreciendo a muchas bolsas fuera de Estados Unidos frente al mercado estadounidense.

Las bolsas internacionales están superando con claridad a Wall Street en lo que va de año y, según Mark Hulbert, esta tendencia podría continuar. La idea principal es sencilla: fuera de Estados Unidos siguen existiendo mercados con valoraciones más atractivas, mientras que la bolsa estadounidense continúa cotizando con múltiplos exigentes pese a las dudas macroeconómicas y geopolíticas.

El Vanguard Total International Stock Index Fund ETF, que sirve como referencia para la renta variable no estadounidense, acumula una rentabilidad cercana al 9,6% en el año hasta el 22 de abril. Esto supone algo más del doble del retorno total del S&P 500, que avanza alrededor del 4,7% en el mismo periodo.

Una ventaja que sorprende a Wall Street

El buen comportamiento de las bolsas internacionales resulta llamativo porque muchas economías fuera de Estados Unidos parecen más expuestas a una guerra prolongada en Irán y a unos precios del petróleo elevados. Aun así, aunque el mercado estadounidense ha resistido mejor desde el inicio del conflicto, no ha sido suficiente para borrar la ventaja acumulada por la renta variable internacional.

Una explicación habitual sería atribuir esa superioridad a la caída del dólar. Cuando el billete verde se debilita, las acciones extranjeras suelen mejorar su rentabilidad medida en dólares. Sin embargo, en esta ocasión ese argumento no encaja: el índice del dólar estadounidense cotiza prácticamente en los mismos niveles que al inicio del año, incluso ligeramente por encima.

La renta variable internacional no está ganando solo por efecto divisa. La mejora parece responder también a valoraciones más razonables y a una rotación real fuera del mercado estadounidense.

Estados Unidos sigue caro frente al resto del mundo

Algunos inversores defienden que la reciente menor rentabilidad relativa de Wall Street podría convertir a muchas acciones estadounidenses en una oportunidad. Bill Ackman, por ejemplo, ha señalado que algunos valores estadounidenses están “absurdamente baratos”.

Hulbert se muestra más prudente. Si se utiliza el ratio CAPE, una métrica que compara el precio actual con los beneficios reales medios de los últimos diez años, la bolsa estadounidense sigue apareciendo entre las más caras del mundo. De hecho, según los datos citados, solo Taiwán presenta una valoración superior a la de Estados Unidos entre las principales economías analizadas.

El CAPE no sirve para predecir los movimientos de muy corto plazo, pero históricamente ha sido una herramienta útil para estimar rentabilidades futuras a largo plazo. Y su mensaje actual es claro: la ventaja de valoración sigue estando fuera de Estados Unidos.

Los boletines de inversión miran cada vez más al exterior

La mayor atracción de la renta variable internacional también se refleja en las recomendaciones de los boletines de inversión seguidos por Hulbert Ratings. De los 32 fondos y ETF actualmente recomendados para compra por alguna de esas publicaciones, 10 se centran exclusivamente en acciones no estadounidenses.

Según Hulbert, esta proporción es más alta que en cualquier otro momento reciente. No significa que todos los mercados internacionales vayan a subir de forma uniforme, pero sí confirma que una parte creciente de los analistas y asesores está mirando más allá del S&P 500.

Diez fondos y ETF internacionales destacados

Entre los productos citados aparecen fondos y ETF con distintos enfoques: pequeñas compañías internacionales, dividendos, mercados emergentes, Europa, Japón, Corea del Sur y estrategias de valor. La lista incluye:

  • American Beacon IMC International Small Cap Fund: exposición a pequeñas compañías internacionales.
  • iShares International Select Dividend ETF: foco en valores internacionales con dividendo.
  • iShares MSCI EAFE Value ETF: estrategia de valor en mercados desarrollados fuera de Norteamérica.
  • iShares MSCI Emerging Markets ETF: exposición amplia a mercados emergentes.
  • iShares MSCI South Korea ETF: inversión centrada en Corea del Sur.
  • State Street International Stock Selection Fund: selección activa de acciones internacionales.
  • State Street SPDR Portfolio Europe ETF: exposición diversificada a renta variable europea.
  • T. Rowe Price International Value Equity Fund: enfoque de valor en compañías internacionales.
  • Vanguard International High Dividend Yield Index Fund ETF: compañías internacionales de alta rentabilidad por dividendo.
  • WisdomTree Japan Hedged Equity Fund: exposición a Japón con cobertura de divisa.

La lección no es abandonar Wall Street, sino evitar que toda la cartera dependa del mercado estadounidense cuando otras regiones cotizan con valoraciones más razonables.

Diversificar vuelve a tener sentido

Durante años, la bolsa estadounidense ha dominado las carteras globales gracias al liderazgo tecnológico, el crecimiento de beneficios y el peso de grandes compañías como las megacaps de inteligencia artificial. Pero esa superioridad ha llevado también a valoraciones muy exigentes.

La renta variable internacional ofrece una alternativa interesante para quienes buscan diversificar exposición, reducir dependencia del S&P 500 y acceder a mercados que, en muchos casos, cotizan con descuentos relevantes frente a Estados Unidos.

La tesis de Hulbert no implica que la bolsa estadounidense vaya a caer ni que todos los mercados exteriores vayan a hacerlo mejor. El mensaje es más matizado: las acciones internacionales ya están superando al S&P 500 este año y, por valoración relativa, tienen argumentos para seguir haciéndolo.

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