La carrera espacial vuelve a mirar a la Luna y, según explica CNBC, Deutsche Bank considera que ese giro puede convertirse en un catalizador relevante para Intuitive Machines. El banco cree que la percepción sobre la “economía lunar” acaba de pasar por un punto de inflexión, a la espera de más detalles sobre el proceso de adjudicación de la NASA para servicios vinculados al vehículo lunar (LTVS).
En el informe citado, el analista Edison Yu destaca dos señales que apuntan a una priorización política y estratégica del regreso estadounidense a la superficie lunar. Por un lado, Elon Musk habría sugerido que SpaceX orienta parte del foco a construir una “ciudad autosuficiente” en la Luna en menos de una década. Por otro, Blue Origin habría pausado vuelos de turismo suborbital durante al menos dos años para reasignar recursos hacia “capacidades lunares tripuladas”. En conjunto, la narrativa se mueve: menos “show” y más planificación de infraestructura.
Deutsche Bank argumenta que, a diferencia de los segmentos más concurridos del sector espacial —como el lanzamiento o las comunicaciones por satélite—, la infraestructura y conectividad lunar es un vertical mucho menos competitivo. Ahí es donde encaja Intuitive Machines, que no compite en transporte de cohetes, sino en servicios que podrían servir para habilitar operaciones y conectividad de una base estadounidense en la Luna.
Con la Luna como prioridad clara, el banco se pregunta si la acción podría empezar a cotizar más “en línea” con otros valores espaciales, al reducirse el descuento que suele aplicarse a compañías pequeñas por incertidumbre de demanda.
Deutsche Bank mantiene compra sobre LUNR con un precio objetivo de 18$, lo que implica un potencial superior al 5% frente al cierre previo que se toma como referencia en la nota. Además, la visión es relativamente compartida en el mercado: la mayoría de analistas que siguen el valor mantienen recomendación de compra, con un precio objetivo medio situado por encima del nivel de cotización mostrado en el artículo.
La acción ya venía fuerte: según la pieza, LUNR se ha disparado cerca de un 80% en tres meses. Eso hace que el catalizador (contratos/visibilidad de ingresos) sea más importante que nunca, porque a estos niveles el mercado perdona menos los retrasos.
Si la “economía lunar” entra de verdad en fase industrial, el mercado va a pedir pruebas rápidas. En el corto plazo, lo que más debería mover la aguja es:
En resumen, Deutsche Bank ve que el relato lunar pasa de “idea” a “infraestructura” y, dentro de esa transición, sitúa a Intuitive Machines como un candidato natural a captar parte del gasto, precisamente por jugar en una zona menos competida del sector espacial.